LOS PRINCIPIOS DIVINOS Y SU APLICACIÓN

Young Oon Kim

 

Publicación de la Sociedad para la Unificación del Cristianismo

Barcelona 1972

Traducción de Ursula Schuhmann

 

 

PREFACIO

“El viejo concepto de Dios está muerto.” “El cristianismo ha dejado de ser la solución.” “Esta era necesita un profeta, y no predicadores.” “Necesitamos una nueva revelación.” ¿Qué indican estas nuevas revelaciones? En su inquietud, ¿no presiente la gente algo nuevo?

En realidad vivimos hoy en una época de gran transición. El año 1960 fue un año significativo, señalando una nueva era. Por ello, el mal, que antes tomaba una posición agresiva, estará en posición defensiva; y el bien, que estaba a la defensiva, estará en posición agresiva. Por consiguiente, el mal caerá gradualmente. El principio de este mundo, la soberanía de Satán, debe ser destruido totalmente.

El invierno cósmico, largo y sombrío, está pasando, y la primavera cósmica está viniendo. La nueva Era, la Época Cósmica, ha comenzado. El Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento, está cumpliéndose. El viejo cielo y la vieja tierra están en formación. La nueva historia de la soberanía de Dios ha comenzado. En este momento de transición, el hombre necesita nuevas informaciones. El mundo se encontrará en gran agitación hasta que haya pasado este periodo de transición; el hombre necesita la nueva revelación divina por su guía.

Para transmitir una idea usamos varios métodos de aplicación, conforme a la experiencia y los conocimientos de las personas a que nos dirigimos. Dios también una diferente medios para expresar Su providencia inalterable y eterna, según la compresión y la capacidad del hombre.

En la Era del Antiguo Testamento, Dios ordenó a los hebreos a consumar sacrificios, como el medio de acercarse a Él. Más tarde, les entregó las leyes por medio de Moisés. Respetándolas, los hebreos llegaron a comprender la voluntad de Dios hasta cierto grado. En la Era del Nuevo Testamento, Dios se sirvió sin embargo de otro método, y envió a la humanidad a Su hijo, Jesucristo.

Jesús consiguió un nuevo sistema de credo, que a muchos de sus contemporáneos pareció ser contrario a las leyes de Moisés; pero en realidad, las enseñanzas de Jesús se basaron sobre estas leyes y eran la consumación de las mismas. Según el nuevo sistema de credo, sólo se les pedía a los hombres aceptar y seguir a Jesús como el Redentor. Ésta fue la esencia de sus enseñanzas y fue una nueva revelación divina. Al aceptar y seguir a Jesús, el hombre comprendió mejor la naturaleza de Dios y se acercó más a Él que antes.

La ciencia de hoy en día ha alcanzado un gran adelanto. Hay muchos hombres que difícilmente creen en algo que no haya sido examinado científicamente, o demostrado lógicamente, y con la religión tampoco hacen ninguna excepción. Una fe ciega no tiene ninguna atracción ni autoridad para la mente de los hombres modernos. Ellos anhelan una nueva definición de los conceptos “Dios”, “Su voluntad”, e “Inmortalidad”, en el lenguaje del siglo XX. Necesitamos una nueva revelación que nos explique la esencia de Dios. Su relación con el hombre y Su providencia.

El Antiguo y el Nuevo Testamento contienen una gran cantidad de parábolas y símbolos. Durante 2000 años, los que estudian la Biblia han tratado de interpretar los Testamentos y han escrito innumerables comentarios, la mayoría de los cuales Di()ian entre sí. No obstante, no existe ningún comentario que haya explicado completamente el significado íntimo y oculto de todas las parábolas y símbolos de la Biblia. Ningún comentario es considerado por la totalidad de los cristianos como la interpretación absoluta, autorizada y completa. La diversidad de las interpretaciones condujo a una multiplicidad de doctrina y –usó las divisiones en la Iglesia Cristiana. Por lo tanto, es evidente que la verdad definitiva y el sentido oculto de la sagrada Escritura, no han podido ser descubierto aún por las Iglesias Cristianas.

Cuando esta verdad absolutas les haya sido revelada a los hombres, con la explicación del sentido íntimo y oscuro de todas las parábolas y símbolos, y cuando la verdad sea tan clara que todas las Iglesias Cristianas puedan dar su beneplácito, entonces caerán las barreras entre las denominaciones y sectas, y todas las Iglesia Cristianas podrán unificarse.

Una religión verdadera debe contener espíritu y verdad en sus oficios divinos y en sus enseñanzas. Una verdad aislada del espíritu es sólo una enseñanza filosófica y ética y no puede ser una religión verdadera. Por otra parte, las experiencias espirituales que no se apoyan en la verdad divina, es decir, en una explicación o interpretación justas de la voluntad de Dios, conducen a religiones erróneas y a confusiones. A las doctrinas cristianas de las iglesias modernas les falta en gran parte un cierto grado de razón; además contienen muchas contradicciones. Una fuerza espiritual y una comunicación directa con el Dios viviente faltan casi por completo en las iglesias, y son prácticamente desconocidas para el cristiano de hoy en día. Por consiguiente, los hombres no están informados sobre su progreso espiritual o sobre la forma de vida de después de la muerte, En las Iglesias Cristianas no existe ningún camino para preparase suficientemente para la vida eterna. Las iglesias no son aptas para explicar exactamente el concepto de inmortalidad.

Jesús dijo: ”Dios es un espíritu y lo que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad (Jn 4, 24).” El cristianismo de hoy se encuentra muy lejos del propósito de su fundador. Necesitamos una nueva revelación divina para volver a encaminar a la humanidad hacia una verdadera religión y una comunicación activa con el Dios viviente.

Tanto en el occidente como en el oriente, los cristianos así como los no cristianos sienten deseos de una religión positiva, que pueda dar a los hombres la posibilidad de percibir la realidad y la fuerza de Dios, mediante un enfrentamiento directo con Él mismo. El hecho de que los pensamientos y deseos humanos muestren esta tendencia, es uno de los signos que indican que ha llegado la hora de la consumación de esta aspiración universal.

Seres del mundo espiritual intervienen ahora decisivamente en los asuntos humanos; sin embargo, pocos hombres conocen la forma y la razón de esta intervención. Los hombres, en su mayor parte, se encuentran hoy en día confundidos, preocupados y deprimidos; pero no conocen exactamente la causa ni cómo remediar este estado.

La promesa más grande de Jesús fue la de la segunda llegada del Hijo del Hombre. Algunos de sus discípulos aguardaban su regreso durante sus vidas; pero sus esperanzas no se vieron cumplidas.

Es un síntoma de esta generación, oír hablar frecuentemente sobre la segunda llegada del Señor y el fin del mundo. Algunas personas dicen que Dios envía cada 2000 años a una nueva personalidad universal. Dos mil años después de Adán fue enviado Abraham; dos mil años después de Abraham fue enviado Jesús. Ahora ha llegado el tiempo en que Dios debe enviar un nuevo Maestro de la humanidad. Algunos hombres opinan que Cristo ya ha regresado a la tierra y que se encuentra ahora en el Extremo Oriente. Algunas personas creen que dentro de poco tendrán lugar cambios drásticos en el mundo. También de opina que la Nueva Era se ha iniciado en el año 1960.

Dejando de lado semejantes constataciones raras y misteriosas, hoy en día se pueden reconocer los signos de esta época en todas partes del mundo, la más frecuente aparición de las catástrofes naturales; un sentimiento de inseguridad en la vida material; el decaimiento de la honradez y la moral; la disolución de la unidad familiar; la lujuria, el aumento del consumo de alcohol, tranquilizantes y drogas perjudiciales, como un escape; el aumento de delincuencia juvenil; la falta de confianza, de respeto y de amor sincero entre los hombres; un rápido aumento de enfermedades mentales y de suicidios; rumores de guerras; tensión internacional; conflictos entre ideologías, partidos políticos y naciones; gran decaimiento de las iglesias existentes, incapacitadas para hacer frente a estas crisis mundiales. Casi todo es anormal hoy en día, y el crecimiento de esta anormalidad llegará pronto a su momento culminante. Las personas conscientes presienten que este mundo está a punto de estallar.

Jesús dijo que el Hijo del hombre vendría “al fin del mundo”, cuando todas estas cosas ocurrieran. Los síntomas de esta generación –de manera emocional, mental y espiritual- y la forma de los fenómenos mundiales (económicos, sociales y políticos) son signos de la consumación de su profecía con respecto a la segunda llegada de Cristo.

Debemos recibir una nueva revelación que nos explique la forma y el momento del cumplimiento de la gran promesa de Jesús, y que indique a la humanidad el camino para poder prepararse para los cambios drásticos del universo. Si una Nueva Era y una nueva dispensa divina comienzan, la humanidad debe ser informada al respecto.

Hay en realidad una cantidad de personas, en Iglesias Cristianas y en otros grupos, que aseguran haber recibido nuevas revelaciones. Informes de esta índole han ido acrecentándose en las últimas décadas. No es ningún hecho sorprendente que las personas y grupos de todas las religiones y naciones están recibiendo tales revelaciones.

Hasta hace poco, nadie había recibido aún una revelación completa que pudiera solucionar todos los problemas de los cuales se había ocupado la humanidad a través de todas las eras. Una revelación completa ha sido dad ahora. El concepto definitivo referente a la vida y al universo ha sido revelado.

El mensaje contenido en este libro le ha sido revelado por Dios al Sr. San M. Mun en un período de siente años. Cuando tenía 16 años, se le apareció Jesucristo en la mañana de pascua, anunciándole que él había sido electo para la ejecución de una gran misión, en la cual Jesús colaboraría con él.

A partir de ese momento, las facultades espirituales del Sr. Mun se abrieron por completo, hasta el punto de encontrarse capacitado para poder encontrarse capacitado para poder entrar en relación con la región más elevada del mundo espiritual. No se conformó, espero, con la demostración de fenómenos espirituales. Comenzó a explorar los significados ocultos de las parábolas y los símbolos de la Biblia, así como los conceptos y preguntas fundamentales del cristianismo y otras religiones.

Por ejemplo: ¿Cuál es la verdadera relación entre el hombre y Dios? ¿Por qué creó Dios al hombre y al universo? ¿Es regido este mundo directamente por Dios? Caso de ser así, ¿por qué el mundo está lleno del mal, injusticia, miseria, preocupaciones y dolores? Si por el contrario el mundo se encuentra bajo el dominio del mal o Satán, ¿cómo y cuando surgió éste y cuando comenzó su dominio? ¿Cómo cayó el hombre? ¿Qué es la redención? ¿Qué misión tuvo Jesús? ¿Cumplió completamente con su misión? ¿Fue su crucifixión la voluntad de Dios? ¿Permanecerá este mundo pecaminoso siempre así? Si Dios restablece la humanidad y la creación entera, ¿cuándo y cómo lo hará?

Mientras la humanidad y el mundo espiritual fueron afligidos severamente por Satán, y el mundo entero quedaba paralizado por su poder, el Sr. Mun se dio cuenta intensamente que algo no estaba en orden. Él decidió descubrir la raíz del desorden en el mundo.

EL SR. Mun se ocupó durante 7 años desesperadamente de la búsqueda espiritual, a través de sus oraciones, a pesar de encontrarse expuesto a ataques de Satán. En el transcurso de estos años de lucha descubrió el Principio Divino, la providencia divina entera para la humanidad, el significado oculto de la historia de la humanidad, así como el delito secreto de Adán.

Al descubrir la solución para los problemas, luchó el Sr. Mun más de 20 años con Satán. Sus aflicciones sobrepasaron lo imaginable. Derramó innumerables lágrimas para Dios y oró fervientemente por el mundo. De esta manera combatió infatigablemente al enemigo cósmico.

El Sr. Mun descubrió que Dios restablecería al hombre conforme al mismo Principio por el cual le había creado. Él exploró el camino hacia la perfección, es decir, hacia la restauración cósmica, la cual, la cual los hombres no se habían imaginado ni en sueños. Sin embargo, cuando habló de la verdad divina, nadie quiso escucharle. Varias veces fue encarcelado y torturado severamente bajo diferentes regímenes, debido a la nueva verdad que enseñó. Su vida era una batalla sangrienta y una lucha de lágrimas. Su rumbo era un sendero lleno de espinas y gran sufrimiento.

Como una ironía del destino, todo el mundo se burló de él, mientras que él luchaba y sufría para libertar a la humanidad. Fue señalado como hereje y perseguido por los cristianos. Mas él perseveró en la lucha solitaria y amarga.

Durante varios años estuvo buscando mediante contactos personales a hombres que también hubiesen recibido alguna revelación con respecto a la nueva dispensa divina. De este modo encontró un número de hombres que pudieron comprender su mensaje, que él había recibido.

En el año 1954 organizó un grupo en Corea, y comenzó a dar a conocer el Principio Divino. En este grupo hay muchas personas con dones espirituales, como clarividencia, oído sutil o percepción del fuego espiritual, electricidad o huelen olores espirituales. Algunos miembros escuchan una música celestial exquisita en trance, o escriben automáticamente en idiomas extranjeros que nunca habían aprendido. En el grupo hay varia persona que se comunican con la región más elevada del mundo espiritual, y algunos pueden conversar con Jesús y Dios en todo momento.

Aunque el Sr. Mun no hace resaltar las curaciones, muchas personas han sido curadas a través de su compresión y aceptación del Principio Divino. Estas curaciones ocurrieron espontáneamente y sin oración especial o imposición de las manos. EL Sr. Mun enseña que la Nueva Era es muy espiritual y filosófica y que una relación armoniosa con Dios, y un buen entendimiento del Principio son de suma importancia. Fenómenos espirituales son el resultado de este entendimiento sumamente importante. Las curaciones son sólo producto adicional de la aceptación completa de la nueva dispensa divina.

Uno de los rasgos característicos es el hecho de que este grupo esté integrado por miembros de distintas denominaciones y religiones. Algunos miembros fueron conducidos directamente por el mundo espiritual. María, madre de Jesús, Gautama Buda y Confucio figuran entre los del mundo espiritual que están dirigiendo hacia este grupo a ciertos de sus adeptos. Este grupo incluye a persona de fondo católico, protestante y judío, así como budistas, sintoístas o confucionistas.

Desde que Dios ha empezado Su nueva dispensa y la era de la Iglesia Cristiana está terminada, Él está retirando Su guía directa de las iglesias existentes. A consecuencia de esto vemos en gran declive espiritual a las iglesias del mundo entero.

Como anticipo de una completa revelación, mucha gente ha recibido expresiones parciales de ella. Cuando estudian el Principio entienden más completamente lo que han recibido.

El mensaje contenido en este libro es sólo una parte de la revelación dada al Sr. Mun. El plan completo para la restauración y la vida en la era de oro, está reservada para el futuro. El material que yo he usado está basado en una completa revelación de Dios. Yo lo he elaborado y referido a información de otras fuentes, sólo para explicarlos más ampliamente y hacer más relevante los hechos a los lectores.

Es absolutamente necesario que este libro se lea desde el principio, capítulo por capítulo, porque está construido lógicamente hasta la conclusión. Cada capítulo incrementará su entendimiento introduciendo y explicando conceptos fundamentales y su terminología. Si usted tiene alguna duda cuando esté leyendo, rece a Dios y recibirá una clara y afirmativa respuesta. Por este camino Dios ha dado a muchas personas la seguridad de la validez absoluta de este Principio Divino.

Es mi más sincera oración que la nueva dispensa divina pueda ser claramente manifestada a usted mientras estudia el Principio Divino.

Washington, D.C. Enero 1969, Young Oon Kim

 

 

INDICE

PARTE I

EL PRINCIPIO DE LA CREACIÓN

1.      La polaridad de Dios y de la Creación.

A.     La polaridad de Dios y del Nombre.

B.     La polaridad de la Creación.

2.      La acción de Dar y Tomar.

A.     Energía de Fuente.

B.     Dar y Tomar.

C.     Tesis –División- Síntesis.

D.     La Finalidad de Objetos Triples.

E.      La Base de Cuatro Posiciones.

F.      Movimiento Circular (Esférico).

3.      El Objetivo de la Creación.

A.     El Hombre.

B.     Tres Bendiciones.

C.     El Universo.

4.      El Sentido Original del Valor.

A. Standard de Valor.

B. Amor y Belleza.

C. El Bien y el Mal

5.      Crecimiento y Dominio.

A.     Seis Días de Creación.

B.     Tres Etapas de Crecimiento.

C.     El Dominio Indirecto.

D.     El Dominio Directo.

6.      El Mundo Visible y el Invisible

A.     La Relación de los Dos Mundos.

B.     La Correlación entre el Espíritu del Hombre y el Cuerpo Físico.

7.      El Corazón de Dios.

 

LA CAIDA DEL HOMBRE

1.      El Origen del Pecado.

2.      La Identidad de la Serpiente.

3.      El Arcángel Lucifer.

4.      La Caída Espiritual

5.      La Caída Física.

6.      El Árbol de la Vida y el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal.

7.      Los Efectos de la Caída.

8.      La Voluntad Libre.

9.      La Causa de la Desviación del Principio.

10.  EL motivo de la Caída de Lucifer.

11.  ¿Podía Dios Impedir la Caída? Nota Referente a la Indemnización.

 

LA MISIÓN DE JESÚS

1.      Juan Bautista.

2.      El Reino de los Cielos.

3.      Las Profecía Gloriosas acerca del Mesías.

4.      ¿Cómo Fue Recibido?

5.      El Rumbo Originario Cambiado.

6.      La Profecía en Cuanto al Sufrimiento.

7.      La Cruz, una Alternativa Secundaria.

8.      Las Últimas Palabras de Jesús.

9.      Después de la Resurrección. Nota Referente a los Evangelios.

 

CRISTOLOGÍA

1.      Jesús, un Hombre.

2.      El Espíritu Santo.

3.      La Trinidad.

 

LA CONSUMACIÓN DE LA HISTORIA HUMANA

1.      El Objetivo de la Historia.

2.      El Fin del Mundo.

3.      El Juicio Final.

4.      Un Solo Mundo

 

LA RESURRECCIÓN

1.      La Definición de la Resurrección.

2.      La Resurrección del Hombre en la Historia.

A.     La Resurrección Hacia el Grado de la Formación.

B.     La Resurrección Hacia el Grado del Crecimiento.

C.     La Resurrección Hacia el Grado de la Perfección.

3.      La Resurrección de las Almas Humanas.

4.      Serie de Misiones.

5.      Falsos Cristos.

6.      La Unificación de las Religiones. Nota Referente a la Predestinación. Nota Referente a la Reencarnación.

 

PARTE II

LA BASE DE LA RESTAURACIÓN

1.      La Familia de Adán.

A.     Adán.

B.     Caín y Abel.

2.      La Familia de Noé.

A.     Noé.

B.     El Arca de Noé.

C.     El Fracaso de Cam.

3.      La Familia de Abraham.

A.     La Llamada de Abraham.

B.     La Tentación del Faraón.

C.     La Ofrenda Simbólica.

D.     El Significado de Dividir el Sacrificio.

E.      Isaac.

4.      Esaú y Jacob.

A.     El Derecho de Primogenitura.

B.     Venciendo al Ángel.

C.     Encuentro con Esaú.

D.     EL Fundamento de Abraham, Isaac y Jacob.

 

HISTORIA DE LA RESTAURACIÓN: MOISÉS

1.      Moisés.

A.     El Curso No Realizado.

B.     El Curso del Éxodo.

1)      Tres Señales.

2)      La Prueba de Moisés.

3)      La Oposición del Faraón.

4)      Huida al Desierto.

5)      Diez Mandamiento.

6)      El Tabernáculo.

C.     La Última Etapa

1)      La Exploración de Canaán.

2)      Golpeando la Roca.

2.      Josué.

3.      Paralelos en la Vidas de Jacob, Moisés y Jesús.

4.      Paralelos en la Vidas de Moisés y Jesús.

5.      Los 40 Días de Jesús en el Desierto.

 

CONTINUACIÓN DE LA HISTORIA DE LA RESTAURACIÓN: JUECES A JESÚS

1.      Jueces.

2.      El Reino Unido

3.      Los Reinos Divididos.

4.      Destierro en Babel.

5.      Los Preparativos para el Salvador.

 

LA HISTORIA PROLONGADA DE LA RESTAURACIÓN: 2000 AÑOS DESPUÉS DE JESÚS

1.      Los cristianos en el Imperio Romano.

2.      Los Patriarcas de la Iglesia.

3.      El Imperio Cristiano Unido.

4.      Imperios Divididos.

5.      El Destierro Papal y el Renacimiento.

6.      Preparación Para la Segunda Llegada.

A.     La Reforma Protestante.

B.     Dos Corrientes en la Historia Mod.

C.     La Revolución Industrial.

D.     Surgimiento de la Democracia.

E.      El Movimiento Misionero.

 

LA SEGUNDA LLEGADA

1.      Divergencia de Ideas Sobre la Segunda Llegada.

2.      El Tiempo debe ser Revelado.

3.      La Llegada Sobre las Nubes.

4.      ¿Cómo Llegará?

5.      Jesús Habló Simbólicamente.

6.      ¿Están los Cristianos Preparados?

 

AMANECER DE UNA NUEVA ERA

1.      Cuarenta Años de Restitución Universal.

2.      El Significado de las Guerras Mundiales.

A.     La Primera Guerra Mundial

B.     La Segunda Guerra Mundial.

C.     El Inicio del Comunismo.

3.      El Tercer Israel.

4.      Viene del Este.

5.      Característica de la Nación Elegida.

6.      La Capacidad del Nuevo Mesías.

 

 

 

CAPITULO 1


EL PRINCIPIO DE LA CREACIÓN

 

En el transcurso de las era, ciertas cuestiones han preocupado a gente de todas las religiones. ¿Qué es el hombre? ¿Qué es Dios? ¿Qué leyes gobiernan el universo? ¿Cuál es el objetivo de la creación y de la vida? ¿Existe un mundo espiritual más allá de la percepción física? ¿Cuál es su relación con el mundo que vemos a nuestro alrededor? ¿Cuál es la relación de Dios con el hombre? ¿La relación de Dios con el universo? Estas son las cuestiones discutidas en este capítulo. Las contestaciones se encuentran en el Principio de la Creación.

 

1.      LA POLARIDAD DE DIOS Y DE LA CREACION

A.     La polaridad de Dios y del hombre

Dios, el creador, es Espíritu infinito e invisible y no aparece completamente en cualquier forma finita o visible. Sin embargo, el hombre puede ver a Dios.

El hombre es corazón y cuerpo, y yo interior y su expresión exterior. Lo que piensa y siente se muestra exteriormente en la expresión de su cara y, en realidad, su cuerpo está dirigido por su corazón, la causa y el objetivo interiores. El “corazón” es invisible y su función trasciende a través de su expresión exterior. Las plantas y los animales también parecen tener una causa y un objetivo interiores que dirigen sus movimientos y acciones. Sin embargo, su actividad no alcanza la dimensión humana.

El universo también opera desde una causa y un objetivo definidos que son el corazón del universo. Este corazón es Dios. Él está reflejado en la creación entera, la cual es Su cuerpo o forma exterior. De este modo, Dios se manifiesta en Su creación y en especial en el hombre. A través de la comprensión de la creación, particularmente del hombre, podemos percibir a Dios y conocer Su esencia. El hombre, interior y exteriormente, es el máximo reflejo de Dios. El hombre es como un espejo, en el cual la imagen de Dios puede ser vista. Esto está implicado en el Génesis 1:26ª: “Y por fin dijo: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra.” Aquí Dios dijo a Sus ángeles que Él haría al hombre según Su esencia y Su imagen divinas.

Con el fin de Crear al hombre a Su imagen, Dios creó al hombre y a la mujer (Gén. 1:27). De esta manera, el hombre, la imagen de Dios, existe en estas dos formas distintas, que en conjunto forman una pareja. Ello indica que Dios debe existir en polaridad y significa que Él debe poseer dentro de sí mismo las características duales de masculino y femenino, que son perfectamente armonizadas a Su esencia. Por consiguiente, Adán solo no pudo ser la imagen completa de Dios. Al crear a la mujer, Eva, para ser la cónyuge de Adán, Dios terminó la creación del hombre del hombre a Su imagen total. Adán y Eva no fueron creados en el mismo momento. Primero Dios creó a Adán y después a Eva. Adán y Eva debían relacionarse y complementarse mutuamente como sujeto y objeto, interior y exterior o positivo y negativo (Gén. 2:18b). El sujeto, Adán, debía representar el amor (energía agresiva creadora) y Eva, la belleza (energía correspondiente y estimulante). La creación del hombre y de la mujer como una pareja fue la manifestación exterior y objetiva de la polaridad de Dios.

Una definición general de los conceptos “interior y exterior”, así como “positivo y negativo” puede ser útil para su aclaración en este contexto. En general, “interior” se refiere al ámbito del corazón, la causa, el contenido o lo que es invisible, espiritual, interno o vertical. “Exterior” se refiere al ámbito del cuerpo, el efecto, la forma o lo que es visible, material, externo y horizontal. De esto dos, lo interior es el sujeto y lo exterior, el objeto. “Positivo” se refiere, por ejemplo, al sol, al hombre, los animales machos, plantas masculinas, cargas eléctricas positivas y protones, en los cuales observamos una naturaleza central, activa, creadora y agresiva. “Negativo” se refiere, por ejemplo, a la luna, la mujer, animales hembras, plantas femeninas, cargas eléctrica negativas y electrones, en los cuales observamos una naturaleza dependiente, pasiva, estable, estática y correspondiente. Los anteriores son sujeto y los posteriores objetos.

La polaridad de Dios está también reflejada dentro de la esencia del hombre que tiene interior y exterior, corazón y cuerpo. Además, en la esencia interior del hombre hay dos funciones distintas: sentimiento y juicio. El primero busca el amor, belleza y bondad; y el último busca sabiduría, verdad y conocimiento. El sentimiento es interior y sujeto, mientras que el juicio es exterior y objeto. Estas dos funciones trabajan como una pareja. Esto puede ser designado como la polaridad del corazón. Puesto que el corazón del hombre, como la imagen de Dios, tiene funciones interiores y exteriores, también Dios en Su esencia infinita y divina debe tener sentimiento y juicio o los atributos interiores del amor tanto como los atributos de sabiduría. Así, el hombre existe en polaridad desde su interior hasta su exterior: sentimiento y juicio dentro del corazón, corazón y cuerpo dentro del individuo, y masculino y femenino para completar la imagen de Dios. Pues que el hombre fue creado a imagen de Dios, Él debe también debe existir en una polaridad armoniosa del interior y exterior, positivo y negativo, así como masculino y femenino. Le llamamos Padre porque Él es el sujeto interior y masculino, y la creación es Su objeto exterior y femenino.

B. La polaridad de la creación

El hombre y el universo fueron creados a imagen de Dios. El hombre, empero, es la manifestación directa de la polaridad de Dios, mientras que la creación es la manifestación indirecta y simbólica. Por ello, todo en la creación existe en relaciones de parejas de masculino y femenino, sujeto y objeto o positivo y negativo. Algunos ejemplos de estas relaciones son: animales machos y hembras, plantas masculinas y femeninas, protones y electrones, el sol y los planetas, este y oeste, norte y sur, consonante y vocal, el mundo espiritual y el físico, calor y luz, derecho e izquierdo, frente y dorso, interior y exterior. Todo se compone de un elemento sujeto y de un elemento objeto que se complementan mutuamente. Puesto que el universo es similar al hombre en cuanto a polaridad, los elementos, la estructura y función, el hombre es un microcosmos. Cada hombre, parecido a Dios, es una unidad de verdad. Todas las demás cosas del universo son unidades individuales de verdad de forma simbólica. Por ello es posible percibir la esencia de Dios en el universo creado. San Pablo constató este hecho:

Puesto que cuanto se puede conocer de dios es manifiesto de ellos, pues Dios se lo ha manifestado. En efecto, las cosas invisibles de Dios, aun su eterno poder y su divinidad, se han hecho visibles después de la creación del mundo por el conocimiento que de ellas no dan sus criaturas, así tales hombres no tienen disculpa. (Rom. 1:19-20)

Como la manifestación directa de la polaridad de Dios, el hombre puede responder a Dios directamente, como Su objeto substancial. El universo empero, no puede respondes a Él directamente, ya que es la manifestación simbólica de Dios. Responde al hombre como su objeto substancial y, de esta manera, responde a Dios indirectamente.

Dios es sujeto y la humanidad es Su objeto correspondiente. Finalmente, Dios es el sujeto y la creación entera (el hombre y el universo) es Su objeto. Todas las cosas de la creación, desde las más pequeñas hasta las más grandes, existen en una relación dual de sujeto y objeto, y así reflejan la polaridad de la esencia de Dios.

Dios es causal y vertical, y la creación es resultante y horizontal.

 

2.      LA ACCION DE DAR Y TOMAR

A.     Energía de Fuente

Dios es el Absoluto; el eterno YO SOY. En otras palabras, Dios es energía perpetua y autogenerada. Por consiguiente, Él es la Causa Primaria de Fuente de toda energía. Esta energía de Fuente polarizada en masculino y femenino dentro de Dios. El dar y tomar entre ellos forma el fundamento de Su existencia eterna. La Energía de Fuente opera por toda la creación y es la causa de su existencia eterna. La Energía de Fuente opera por toda creación la creación y es la causa de su existencia y mantenimiento. La Energía de Dios aparece a través del medio de dar y tomar, y es causa de que todas las cosas existan en relaciones de dar y tomar.

B.     Dar y Tomar

Todas las cosas o seres existen en relaciones mutuas de sujeto y objeto. Hay un modelo de transmisión y recepción entre el sujeto y el objeto, cuando ellos están en armonía a través de la operación de la Energía de Fuente. Este modelo se clasifica como acción de dar y tomar. El dar y tomar produce energía: la energía para la existencia, multiplicación y movimiento. Cuando la acción de dar y tomar ocurre, el sujeto y el objeto se unen. Este estado de unión es una base receptiva para la operación del espíritu de Dios. Dios opera dondequiera encuentre Su imagen reflejada o la base receptiva. Cuando Dios opera, la energía de multiplica. La Energía de Fuente de Dios es vertical, mientras que la energía producida mediante el dar y tomar entre sujeto y objeto es horizontal. La Energía de Fuente, pues, está manifestada a través del medio de dar y tomar. Formando bases receptivas mediante la acción de dar y tomar, toda la creación continúa su existencia y mantiene su movimiento. Por consiguiente, la base receptiva es el fundamento para todo lo que existe.

No hay ninguna criatura que no refleje la polaridad de Dios. No hay ninguna creación en la cual el espíritu de Dios no opere. Es correcto decir que Dios es omnipresente. Cuando la energía de Dios sale en una línea recta y no regresa, no es posible ninguna creación; la energía está disipada. Pero cuando Su energía regresa en un circuito a través de un objeto, causa una creación. La creación del universo, varios fenómenos naturales, movimiento y cambio en la creación están causados por el dar y tomar entre innumerables parejas de sujetos y objetos.

Por ejemplo, a través de la acción de dar y tomar entre protones y electrones se forman los átomos. El dar y tomar entre las cargas positivas y negativas produce el flujo de electricidad. En el reino de las plantas, el dar y tomar entre las plantas usan el carbón dióxido que exhalan los miembros del reino animal, y en cambio dan oxígeno, que necesitan los animales y el hombre para sobrevivir. De este modo ocurre el dar y tomar entre los reinos de las plantas y de los animales, así como entre animales masculinos y femeninos. La inhalación y la expiración, la operación de las venas y arterias, así como el sistema nervioso simpático y parasimpático son ejemplos de dar y tomar en la rotación y revolución de los cuerpos celestiales en el universo. Esta acción forma la base para todas las unidades de la sociedad. Las familias tienen el dar y tomar entre todos los miembros, las naciones entre el gobierno y el pueblo, y el mundo entre las naciones.

Un hombre y una mujer, que son las imágenes separadas de la polaridad de Dios, tienen la capacidad de formar una relación perfecta y recíproca, y de dar y tomar amor entre sí. El objetivo del matrimonio es la unión del hombre y de la mujer para que puedan reflejar completamente a Dios como unidad, permaneciendo para siempre en una relación completa de dar y tomar con Él. En esta relación, ellos forman una trinidad con Dios. En tal matrimonio, un esposo y una esposa pueden sentir la energía de la vida, alegría estimulante y mutua felicidad. Es el deseo de Dios ver la tierra entera con familias centralizadas en Dios.

C.     Tesis – División – Síntesis

Derivadas de la polaridad armoniosa de Dios, todas las cosas están creadas en parejas para que formen relaciones de sujeto y objeto. A través de dar y tomar con sus complementos, deben otra vez unirse. Mediante esta unión forman una base receptiva y producen una nueva vida. Estas tres etapas se clasifican como tesis (Dios), división (sujeto y objeto), y síntesis (nueva vida). Hay dos formas del proceso tesis-división-síntesis. En la primera, dos unidades sin relación forman una base receptiva a través del dar y tomar por la cual se produce nueva vida. La primera síntesis es el cuerpo unido y la segunda el cuerpo reproducido.

D.    La finalidad de objetos triples

En la tesis-división-síntesis, cuando una posición asume el papel de sujeto, las otras tres llegan a ser sus objetos. Por ello, cada miembro puede tener tres objetos. El mejor ejemplo es el de padres e hijos centralizados en Dios. En este caso, Dios puede tener a cada miembro de la pareja como objeto separado y a los hijos como Su tercer objeto. El marido tiene a Dios, a la esposa y a los hijos. La esposa tiene a Dios, el marido y a los hijos; y los hijos tienen a Dios, al padre y a la madre. Cada ser en existencia tiene un objetivo para su creación, el cual se cumple a través de dar y tomar. Por consiguiente, en el proceso tesis-división-síntesis, cada uno de los cuatro miembros separados pueden cumplir su objetivo de la creación, a través de dar y tomar con los otros tres como objetos. Es la finalidad de objetos triples.

E.     La base de Cuatro Posiciones

El proceso tesis-división-síntesis establece cuatro posiciones: tesis, sujeto, objeto y síntesis. Estas cuatro posiciones, con Dios en el centro, forman la base de cuatro posiciones. Es el ideal divino de la creación, porque puede experimentar las tres expresiones básicas del ordenador. Cuando un niño, su amor es principalmente pasivo, al recibir el amor y cariño de sus padres. En el matrimonio, experimenta el amor mutuo. Al llegar a ser padre o madre, su amor está expresado en dar más bien que en tomar. En la base de la familia, cada persona debe asumir la posición de sujeto y amar tres objetos, así como asumir la posición de objeto y devolver belleza a tres sujetos. La lealtad, fidelidad y piedad filial son las tres formas de belleza que los de la posición de objeto universal devuelven al sujeto. Cada ser en el universo puede mantener su existencia a través de formar una base de cuatro posiciones, generando de esta manera el poder para la vida y todo el movimiento. El número 4 (cuatro posiciones) y el número 3 (tres objetos) son doce cuando se los multiplica, lo cual tiene gran significado como el número básico de las leyes y movimiento de toda la creación centralizada en el hombre.

F.      Movimiento circular (esférico)

En el diagrama (A), la base de cuatro posiciones está representada por un rombo de cuatro vértices. La base actual de cuatro posiciones, empero, se mueve continuamente, como la acción de dar y tomar persiste y se multiplica y, de esta manera, la base llega a ser circular o esférica. Expliquemos este movimiento en los diagramas indicado arriba. El diagrama (A) muestra el proceso de tesis-división-síntesis y las cuatro posiciones. El diagrama (B) muestra el sujeto y objeto ejecutando la acción de dar y tomar con Dios en el centro y creando así nueva vida. Esta nueva vida gira en una relación de dar y tomar con el cuerpo unido de sujeto y objeto. Entonces, el dar y tomar llega a ser esférico. Puesto que Dios ha asumido la posición central, el cuarto cuerpo (la nueva vida) encuentra otro objeto en Su posición anterior y tendrá la acción de dar y tomar con ello. De esta manera se desarrolla el movimiento esférico.

El diagrama © ilustra la posición de Dios desde el punto de vista de objeto. Dios no se encuentra entre el sujeto y el objeto, sino que está en el centro del sujeto. Por ello, el sujeto que está en el centro del movimiento esférico representa a Dios. Dios creó a Adán, para que éste juegue el papel de Su representante hacia Eva como su centro. Esta pareja, Adán y Eva, debía asumir el papel de representante de Dios para la creación. La humanidad, pues, debía ser el sujeto y el centro de todas las cosas.

Todo el movimiento en el universo, desde los átomos hasta los cuerpos celestiales, gira en la relación de sujeto y objeto, formando así una base de cuatro posiciones. Todo el esplendor de la creación está manifestado a través de este movimiento circular o esférico. La distancia entre el sujeto y el objeto, así como las diferencias de dirección, velocidad, manera y ángulo de revolución crean la diversidad de esta belleza y este esplendor. La forma esférica de los cuerpos celestiales y de los átomos resulta del movimiento de la base de cuatro posiciones dentro de ellos. En todos los casos gira el objeto alrededor del sujeto. Por ello, el sujeto no es sólo el centro de la revolución, sino que también está en la posición de gobernar al objeto. Puesto que la ley de la creación es que el sujeto gobierne al objeto, Dios gobierna al hombre (en la perfección) y el hombre gobierna todas las cosas. En el mundo natural, así como en la vida humana hay siempre un centro (sujeto) y todas las cosas están gobernadas por el centro. El orden está mantenido de este modo.

Toda la creación tiene un centro y ésta gira a su alrededor. No sólo un sujeto tiene objetos a su alrededor, sino también el mismo sujeto llega a ser objeto de un centro más alto y gira alrededor de éste. Por ejemplo, la luna gira alrededor de la tierra, su sujeto, y la tierra, en cambio, llega a ser un objeto del sol y gira alrededor de éste, que es el centro superior de a la tierra. Cada creación individual, desde el átomo hasta el cuerpo celestial, gira de ésta manera. En todas partes de la creación giran los centros inferiores alrededor de los superiores. Todo el universo forma, por ello, una cadena. No puede existir ninguna creación individual de forma independiente. El universo entero es una jerarquía de centros y el más alto de ellos es el hombre. El hombre está a la cabeza del universo, el cual es un organismo gigantesco. (“Hombre” se refiere aquí al cuerpo unido de un hombre y una mujer. Si Adán y Eva no hubiesen caído, ellos como matrimonio hubiese sido el centro del universo entero.) También la sociedad humana hubiera sido un organismo jerárquico con un centro.

 

3.      EL OBJETIVO DE LA CREACION

A.     El hombre

No hay vitalidad en la vida ni alegría estimulante en el corazón hasta que el hombre tiene un cónyuge a quien puede amar con todo su ser y por e cual es amado verdaderamente. Esta es la razón por la que un hombre y una mujer, al amarse, experimentan alegría y vitalidad. También cuando los padres tienen un hijo que refleja la totalidad de su amor sienten alegría. El anhelo de alegría del hombre deriva de Dios.

El Creador Omnipotente es un Dios de Corazón, y el deseo esencial del corazón es la alegría. ¿Cómo se produce la alegría? La alegría se siente cuando un sujeto proyecta su esencia en la correspondencia de l objeto. Mientras un artista sólo concibe una idea sin expresarla, su alegría no está realizada. Pero cuando su idea creativa está perfectamente expresada en una obra, entonces siente gran satisfacción. De la misma manera, mientras la Palabra, el Logos, la idea divina, permaneció con Dios, Su ideal no podía cumplirse. Pero, la Palabra se convirtió en el hombre, una imagen visible de Dios. Proyectando Su esencia entera en Su obra, Dios produjo al hombre para manifestar Su ser invisible en la forma de una imagen visible y tangible. Dios creó, pues, al hombre con el fin de sentir alegría.

Además, la alegría sale del amor, y el amor no es nunca competo hasta que no obtiene respuesta. El amor no puede ser correspondido mientras no haya un sujeto y un objeto. Dios, el sujeto, necesita por ello un objeto para la acción de dar y tomar de amor. Dios quiso expresar Su amor infinito hacia el hombre y recibir la correspondencia completa de éste. Incluso para Dios, no hay alegría ni vitalidad en al vida si no hay un objeto para amar y recibir su amor. Un hijo es una obra maestra de la creación de sus padres y el reflejo más completo de su esencia entera, un hijo les causa gran alegría. En otras palabras, los padres encuentran en su hijo la semejanza perfecta, que procura una armonía natural para la acción abundante de dar y tomar amor. Una acción todavía más profunda de dar y tomar amor es posible entre marido y esposa que desarrollen una armonía perfecta. Ellos pueden sentir todavía más alegría. Como creación culminante, Dios creó al hombre a Su imagen. La esencia interior y la exterior fueron proyectadas en el hombre, Su objeto substancial. Por lo tanto, el hombre es quien se parece más a Dios, interior y exteriormente, en toda la creación. La relación de Dios con el hombre es a veces como la que hay entre un padre y un hijo y, a veces, todavía más estrecha como entre marido y esposa. Por consiguiente, el hombre puede razonar con Dios. Sobre todo, el hombre es capar de vivir en alegría y amor con Dios. Dios puede, pues, estar en completa armonía con el hombre, así como ejecutar la acción plena de dar y tomar con él. Dios intentó vivir con el hombre para siempre en la máxima alegría a través del perpetuo dar y tomar de amor.

No obstante, hasta que Su objeto, el hombre, no responda completamente y ofrezca alegría, no responda completamente y ofrezca alegría, la acción de dar y tomar no puede ser completa y el objetivo de Dios no puede realizarse. Ningún sujeto puede sentir alegría por sí mismo porque el sentimiento debe ser estimulado por un objeto. Si el hombre no hubiera caído, todos los hombres sería hijos e hijas de Dios. El hombre sería entonces divino, ya que se parecería más a Dios. Al hombre le está dad la esencia y la capacidad de responder al amor de Dios y devolver alegría. El objetivo es, por ello, el desarrollo de su naturaleza y el ejercicio completo de esta capacidad. El hombre recibe también el poder de la vida y de la alegría del amor a través de la acción de dar y tomar con Dios, quien es la misma fuente de la vida, energía, felicidad y de todos los ideales.

B.     Tres bendiciones

Después de la creación de Adán y Eva, Dios les bendijo diciendo: “Creced y multiplicaos, y henchid la tierra, y enseñoreaos de ella y dominad...” (Gén. 1:28b) En este pasaje hay tres bendiciones. El cumplimiento de las tres bendiciones debe fundarse en la base de cuatro posiciones, centralizada en Dios. De todas las posibles bases de cuatro posiciones, la familia es la más importante y es la unidad básica de la sociedad humana. Debido a la caída del hombre, empero, la primera familia no se centralizó en Dios, sino en Satán. Por ello, todas las otras bases de cuatro posiciones tienen a Satán en su centro. La tare principal de la dispensa divina es su establecimiento de la base de la familia centralizada en Él.

Con el fin de cumplir la primera bendición, cada persona debe llegar a parecerse a Dios. Su primera bendición, “crecer”, significa que el cuerpo y el corazón se unen, centralizados en Dios. En aquel momento, el hombre forma la base de cuatro posiciones en el nivel individual, llega a unirse con Dios (Jn 14:20) y puede así compartir el corazón de Dios. Entonces se convierte por fin en divino. De esta manera, el hombre se convierte en una persona perfecta y en un objeto substancial del cual Dios se alegra.

La segunda bendición, la multiplicación, se cumple cuando el hombre y la mujer perfectos se unen y producen hijos, formando así la base de cuatro posiciones en el nivel de la familia. Esta base se parece mucho más a Dios y llega a ser el objeto de mayor alegría de Dios.

La tercera bendición pertenece al dominio del hombre sobre toda la creación. Cuando el hombre realiza la acción de dar y tomar con la creación, centralizada en Dios, las cuatro posiciones quedan establecidas y el hombre alcanza el dominio sobre la creación como su señor. Tener el dominio significa que el hombre gobierna todas las cosas con el amor y el poder de Dio, y que todas las cosas ofrecen belleza y servicios al hombre. Los hombres caídos, empero, ni pueden tener amor por todas las cosas, ni sentir belleza estimulante de ellas. Por consiguiente, no ha habido ningún dominio verdadero de bondad, sino que ha perseverado el dominio del mal. El dominio de la bondad significa simplemente que todas las cosas proveen al hombre con belleza y servicio. El hombre, usando su amor y creatividad en todas las cosas, aumenta la producción. Ello forma la base de cuatro posiciones. Esta base también se parece a la imagen de Dio. Cuando Dios se alegra, el hombre llega a ser feliz. Por ello, la labor debe se alegre y sagrada. En la interacción social, el hombre tiene la acción de dar y tomar con otras personas en el nivel social y forma una base de cuatro posiciones en el nivel social que también lleva a Dios alegría y belleza.

C.     El universo

Dios creó el universo para que se refleje simbólicamente Su polaridad. Por ello, todas las cosas se parecen indirectamente a Él. Pero si Dios no puede sentir alegría estimulante de ella en el mismo grado que la siente del hombre, ¿por qué creó Dios el universo? Su propósito es que lleve alegría al hombre. Dios experimenta alegría en la creación a través del hombre. Puesto que la alegría se produce cuando el objeto se parece al sujeto, Dios creó todas las cosas conforme al modelo del hombre.

En el reino de los animales, desde lo más sencillo hasta lo más complejo, todas las estructuras, formas y elemento se parecen al hombre en varios grados. En las plantas también, la raíz, el tronco y las hojas corresponden al estómago, corazón y pulmones humanos. Las células del cuerpo humano contienen incluso elementos minerales. Se puede incluso comparar la estructura de la propia tierra con la del cuerpo humano. La vegetación, costra, sustratos, ríos subterráneos y de la superficie, y el centro de la tierra, corresponden en esencia al pelo, piel, musculatura, casos sanguíneos, fluidos, esqueleto y médula del cuerpo.

Todas las cosas fueron, pues, creadas según el modelo del hombre y se parecen en estructura, en elementos y en sus relaciones de sujeto-objeto. En todas las cosas vemos la demostración objetiva de la polaridad interior del hombre. La acción de dar y tomar entre un sujeto y un objeto produce en todas las cosas un estado de unión en el cual el hombre experimenta alegría. El hombre cuida y ama la creación, y cada parte de ella corresponde al hombre con belleza y servicio. De esta manera, el hombre realiza la acción de dar y tomar y llega a unirse con la creación. Entonces, la creación llega a ser el objeto substancial de Dios y le agrada. Ello es la base de cuatro posiciones que cumple el dominio del hombre sobre todas las cosas.

Esta semejanza con el hombre no está limitada a la naturaleza, sino que se extiende a la sociedad humana. Los órganos, la estructura y la función de la sociedad se parecen a los órganos, las estructuras y la función del cuerpo humano. La creación entera es una creación de semejanza. La naturaleza y la sociedad se parecen al hombre, y el hombre se parece a Dio. Puesto que toda la creación es semejante a Dios directa o simbólicamente, una persona individual o cualquier parte de la creación es una unidad concreta de la verdad.

El propósito de cada persona o cada cosa es dual, con un aspecto del individuo y un aspecto del individuo y un aspecto del conjunto. El objetivo del conjunto es causativo, mientras que el propósito del individuo es resultante. Por ello, el propósito del individuo es resultante. Por ello, el propósito individual depende del propósito del conjunto. Además, hay una armonía completa entre el objetivo de cada individuo y del conjunto, aunque a primera vista parezcan existir conflictos. En todos sus movimientos, el universo es una unidad de un solo propósito.

 

4.      EL SENTIDO ORIGINAL DEL VALOR

A.     Standard de valor

Conforme al standard convencional, valor significa lo que se quiere, desea o aprueba o disfruta de verdad a cualquier tiempo. Valor es, pues, una realización existente del deseo. Sin embargo, a la luz del Principio aunque todo puede tener un valor potencial, nada tiene un valor absoluto sólo en sí mismo. Si se usa cualquier objeto para complacer a una persona que no está unida con Dios, aquel objeto no tiene ningún valor. Un objeto llega a ser valioso sólo cuando se lo usa para formar la cuarta posición con alguien que mantienen la acción perfecta de dar y tomar con Dio. Una persona que tiene la acción perfecta de dar y tomar con Dios forma tres posiciones con su corazón, cuerpo y Dios. Un objeto de su uso, pues, toma la cuarta posición. En el caso de una pareja o de dos personas cualesquiera que tienen una acción armoniosa de dar y tomar, ellos forman una trinidad con Dios y un objeto de su uso asume la cuarta posición. Por ello, en ambos casos, la base de las cuatro posiciones queda establecida. Puesto que esta base es la realización del objetivo divino en cuanto a la creación y la armonía perfecta entre Dios, el hombre y la creación, la base es el centro de la verdad, la bondad cumplida y la belleza perfecta. Esta base tiene un valor absoluto porque Dios es absoluto y Su objetivo referente a la creación es absoluto. Cualquier objeto que contribuye a este fin tendrá valor. El valor de cualquier objeto está determinado, pues, por el grado en que cumple el propósito de Dio en una relación de sujeto-objeto.

EL corazón del Hombre tiene tres facultades: juicio, sentimiento y voluntad. Ellas buscan respectivamente verdad, belleza y bondad. El máximo estado de armonía con Dio se ve desde el punto de vista del sentimiento como belleza y desde el punto de vista de la voluntad como bondad. Hay dos deseos en el hombre. El primero es perseguir el valor. Por este motivo el hombre busca la verdad, la bondad y la belleza. Segundo, el hombre desea realizar estos valores en sí mismo, de manera que pueda ser verdadero, bueno y bello.

B.     Amor y belleza

El poderoso afecto que el sujeto da al objeto en el estado cumplido de las cuatro posiciones centralizadas en Dios se designa como amor y la energía afectuosa con la cual el objeto corresponde se designa como belleza. El poder del amor es agresivo y creador, mientras que el poder de la belleza es estimulante y magnético. En la relación entre marido y esposa, el hombre es el sujeto o amor, y la esposa es el objeto o la belleza. Sin embargo, después de que el sujeto y el objeto forman un circuito a través de la acción de dar y tomar, no hay más posiciones fijas de sujeto y objeto, porque las dos posiciones son intercambiables. Cuando dos personas están unidas por la acción de dar y tomar, causan un estímulo afectuoso a Dios y Dios aprecia su belleza. La belleza que los seguidores demuestran a sus directores se designa como lealtad; y la del matrimonio, fidelidad. EN la base de cuatro posiciones de la familia quedan expresadas tres clases de amor: amor de los padres hacia los hijos, amor mutuo de la pareja y amor de los hijos hacia los padres. Siendo el amor divino la esencia y totalidad del amor humano, podemos comprender el amor de Dio y aprender cómo responder a Él a través de la experiencia de amor en la familia. Por consiguiente, la base de la familia es la situación ideal para que el hombre experimente amor y belleza. Por ello, esta base es el fundamento esencial en el cual se debe cumplir el objetivo de la creación.

C.     El bien y el mal

Existe el bien y el mal en la sociedad caída, por ello es sólo relativo, ya que la soberanía, a cada, momento particular y en cada lugar, determina el standard del bien y del mal. Por ello, cualquier acción conforme a la idea y al objetivo del gobierno se considera como buena. Cualquier acción contraria a ello es mala. ¿Cuál es el estándar original del bien? A través de la formación de las cuatro posiciones con Dios en el nivel individual, o de familia, o en el nivel universal se cumple el propósito de la creación. Cada acción o resultado que contribuye a esta finalidad es bueno. Todo lo contrario es malo.

 

5.      CRECIMIENTO Y DOMINIO

A.     Seis días de creación

Algunas personas creen que Dio creó el universo instantáneamente. Dio, empero, obra conforme a principios y a la ley, y no hubiera creado el universo sin orden. Hay orden en el espacio y en el tiempo. EL orden en el espacio se puede ver, por ejemplo, en la estructura del cuerpo humano y en el arreglo de los cuerpos celestiales. Hay orden en la estructura y en el sitio de todo el universo, desde los átomos hasta las galaxias. También hay un orden cronológico. Dio creó primero el ambiente del hombre, el mundo físico. En el comienzo, no hubo forma ni luz y, entonces, cuerpos celestiales se presentaron. Después produjo la existencia de la luz y, entonces, los cuerpos celestiales se presentaron. Después creó el firmamento (cielo), el mar y el aire. Al crear al hombre, Dios creó primero el cuerpo físico y después el yo espiritual. Como está escrito en el Génesis, la creación duró seis días y culminó en el hombre. Los seis días eran seis épocas de la creación. Cada “día” puede haber sido en realidad un período de tiempo indeterminado.

B.     Tres etapas de crecimiento

Todas las cosas creadas en los seis períodos debían crecer a través de una serie de etapas. No fueron creadas en un estado de madurez, sino que, al pasar por cierto período, crecieron hacia la madurez. Las plantas no fueron creadas con hojas y ramas, sino como semillas. Después de cierto período de crecimiento aparecieron las ramas y las hojas. Los minerales y los animales también necesitan tiempo para crecer. Según el Génesis, después del primer día de creación, “dios llamó a la luz día y a las tinieblas noche; y hubo tarde y hubo mañana: día primero.” (Gén. 1:5) Ello indica que las cosas creadas crecieron durante la noche. La noche, el período de crecimiento, tiene tres etapas: formación, crecimiento y perfección. Marcos (4:28) indica: “Porque la tierra de suyo produce primero hierba, luego espiga y, por último, el grano lleno en la espiga”. En realidad, todas las cosas pasan a través de tres etapas en su crecimiento. El hombre tiene tres etapas de la vida: niñez, juventud y ser adulto. Hay tres etapas en todos los cereales: la temporada de primavera, de vástagos; la temporada de crecimiento en el verano y la cosecha en el otoño. Hay tres colores primarios. Los propios minerales fueron creados en tres etapas. Primero fueron gaseosos, luego líquidos y, finalmente, sólidos. En la formación de la base de cuatro posiciones hay también tres etapas: tesis, división y síntesis. No solamente en el crecimiento, sino también en la estructura hay tres etapas. Por ejemplo, el hombre y los animales tienen una cabeza y un cuerpo y extremidades; las plantas tienen raíces, troncos y hojas. Hay tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso, así como tres reino: de los animales, de las plantas y de los minerales.

En la Biblia, el número tres simboliza lo completo. Muchas obras significantes han sido cumplidas a través de este número. Por ejemplo, la salvación de la humanidad ha sido ejecutada por la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres arcángeles gobiernan el reino de los ángeles: Lucifer, Gabriel y Miguel. El cielo que San Pablo describió tuvo tres etapas. Adán y Noé tuvieron tres hijos que estaban relacionados con el cumplimiento del plan divino. El arca de Noé tuvo tres secciones. Abraham ofreció tres clases de sacrificio: paloma, carnero y vaca. Jacob sirvió a Labán durante tres períodos de siete años y salió en tres días. Moisés huyó de Egipto en tres días. Hubo tres días de oscuridad en Egipto y tres de purificación para Moisés y el pueblo en el Monte Sinaí. Muchos acontecimientos en la vida de Jesús se relacionaron también con el número tres: tres discípulos mayores (Pedro, Juan y Santiago); tres preguntas a Pedro; tres oraciones de Getsemaní; tres horas de oscuridad durante la crucifixión; tres días en la tumba; treinta años de vida particular y tres años de oficio público.

C.     El dominio indirecto

Dios, en Su perfección, no gobierna directamente al hombre hasta que él mismo no llega hasta la perfección, el hombre está bajo el control del Principio. Este es el período de dominio indirecto de Dios. El principio opera de motu propio para dirigir el crecimiento espiritual del hombre, como la ley natural del universo físico.

Las cosa de la creación pueden crecer automáticamente por el poder del Principio. EL crecimiento del hombre sigue un modelo ligeramente diferente. Aunque su crecimiento físico es en cierto modo automático, el hombre debe trabajar para llevas sus características a la perfección, en la unidad con el corazón de Dios. Por lo tanto, además de poder autónomo del Principio, el esfuerzo humano voluntario, consciente, creativo se requiere para su crecimiento, como su propia parte responsable. En el crecimiento del hombre, su trabajo solamente llega a un cinco por ciento, mientras que Dios realiza el noventa y cinco por ciento, figuradamente hablando.

¿Por qué es necesario al hombre el ir a través del período de dominio indirecto y realizar su cinco por ciento de responsabilidad? Haciendo al hombre a Su imagen, Dios desea compartir Su tarea creadora con el hombre y que éste sea perfecto para llegar a ser el señor de todas las cosas. EL hombre no puede gobernar algo que no ha creado. Por consiguiente, para ser señor de la creación, el hombre debe participar en la tarea creadora de Dios. Sin embargo, en realidad el hombre fue el último en ser creado. Es contra el principio que un advenedizo de esta clase tenga dominio sobre la creación. Por eso, fue necesario para Dios poner una condición para el hombre, por la cual él podía participar en la creación del universo. Por esta razón, Dios dio la responsabilidad al hombre para realizar su parte en su propio crecimiento. ¿Cómo hace esto al hombre participante en la tarea de la creación divina?

Dios creó al hombre como sujeto de todo el universo. Por eso, el valor del hombre lleva igual peso que el del universo. El hombre es como el resumen de todo el cosmos: un microcosmos. Ésta es la causa por la que Jesús dijo que la vida del hombre era más preciosa que el mundo entero. La caída del hombre, Adán, trajo consigo la caída de todo el universo. Por consiguiente, un hombre, Jesús, pudo redimir al universo entero. Por la terminación de la creación del hombre en el sexto día, la creación del universo se completó En este sentido, el valor del hombre es igual al valor del universo. Por lo tanto, la creación de un hombre equivale a la creación de todo el universo. Cuando un hombre se perfecciona, Dios lo toma como una condición que participó en la gran obra de la creación.

Además, Dios reservó una gran responsabilidad para que el hombre tenga un dominio legítimo sobre la creación. “Dominio” significa dominio del corazón y, por consiguiente, dominio de amor. Dios gobierna al hombre con amor y el hombre debe gobernar a todas las cosas con amor. Esta es la naturaleza original del dominio. El amor es el flujo del corazón. Por lo tanto, hasta que el corazón del hombre no se haya elevado, el hombre no podrá tener dominio en el verdadero sentido. El dominio sin esta elevación viola el Principio y no puede realizar el propósito de la creación. Los hombres caídos han gobernado todas las cosas con corazones degradados. Por ellos, el dominio del hombre no ha sido de bondad, sino de maldad. El hombre ha tratado a todas las cosas como a sus enemigos y ha abusado de ellas despiadadamente. Por consiguiente, está escrito en Romano 8:22 que toda la creación está suspirando y como en dolores de parto. Esto es porque el hombre cayó y su corazón se degradó. Cuando el corazón del hombre se haya elevado y su carácter sea perfecto, tendrá la capacidad para gobernar sobre todas las cosas. Una de las razones para dar al hombre parte de responsable para realizar es que se coloque en la posición de un gobernante calificado.

D.    El dominio directo

El dominio de Dios sobre el hombre antes de la perfección es el domino indirecto; y después de la perfección, el dominio directo. Esto es similar al dominio del hombre sobre todas las cosas. Plantas y animales deben crecer por un cierto tiempo por las leyes de la naturaleza, antes de que el hombre pueda tener uso completo o domino sobre ellos. La perfección del hombre es la etapa de unidad con el corazón de Dios, que llega cuando el hombre forma cuatro posiciones con Él. En esta etapa, el hombre corresponde a Dios completamente con belleza y Dios gobierna al hombre dándole amor y poder. Por ello, el dominio directo no es una dominación unilateral, sino una interacción mutua que es una forma de dar y tomar.

 

6.      EL MUNDO VISIBLE Y EL INVISIBLE

El mundo visible es este universo físico y el mundo invisible es el universo más allá de los sentidos físicos. En este mundo, los espíritus viven para siempre después de la separación de sus cuerpos físicos. Dios creó los dos mundo que nosotros llamamos cosmos. Los ateos niegan el mundo invisible. Ellos dicen que este mundo misterioso que no puede ser sentido físicamente es una ilusión y no existe. Sin embargo, el mundo espiritual no es un mundo de ilusión que el hombre no pueda percibir nunca. Este mundo puede ser claramente percibido por otros sentidos que no son los físicos, ya que se trata de una realidad objetiva. A través de los sentidos espirituales, podemos percibir el mundo espiritual.

Es un error pensar que la realidad sólo existe en el mundo que podemos percibir físicamente. Nuestros sentidos físicos son limitados y nada podemos percibir más allá de este límite, aunque exista. El hombre oye sólo la escala de sonido de 16 a 20000 ciclos por segundo. Sonido por debajo de los 16 ciclos o por encima de los 20000 no son audibles. El hombre puede ver el mundo reflejado por ciertos rayos de luz, pero aquellos de longitud de onda inferior como los rayo X son invisibles al hombre. Con la ayuda de los instrumentos refinados de hoy podemos verificar la existencia de cosas que eran invisibles e inaudibles en el pasado. Día vendrá cuando, con la ayuda de la ciencia, el hombre sea capaz de sentir el mundo llamado antes de la ilusión. Esto no significa que podamos percibir este mundo sólo cuando la ciencia lo haga posible. Por el contrario, cuando los sentidos espirituales del hombre están abiertos, es capaz de percibir este mundo a voluntad. De hecho hay muchos sensitivos que perciben el mundo espiritual y algunos lo han explorado intensamente.

A.     La relación de los dos mundos

Por el principio de la polaridad, debe existir la contraparte del mundo físico. Como ha sido indicado antes, Dios creó todas las cosas en relación sujeto-objeto. Él, el sujeto, tiene espíritu y cuerpo. Por ello, su objeto, el mundo, debe tener una naturaleza doble. Si el mundo físico fue creado como el ambiente para el cuerpo físico, así el mundo espiritual fue creado como el ambiente para su espíritu.

 De los dos mundo, ¿cuál es el sujeto y cuál el objeto? La relación entre los dos mundos es muy similar a la que hay entre espíritu y cuerpo del hombre. Como el espíritu del hombre es el sujeto de su cuerpo, así también el mundo invisible es el sujeto del mundo visible. El cuerpo se mueve como el corazón se mueve. Los acontecimientos del mundo espiritual se reflejan en el mundo físico porque el mundo espiritual es la causa y el mundo físico es el efecto. El cuerpo del hombre es el resumen del mundo físico y su espíritu es el resumen del mundo espiritual. Por lo tanto, el hombre como un microcosmos reúne el cosmos entero.

La razón por la que el hombre y el universo son similares en estructura y elemento es que el hombre podría percibir el mundo visible e invisible y tener un completo dar y tomar con ellos. ¿Por qué hizo Dio al hombre señor de todas las cosas en el mundo físico? Porque Dio no puede tener directamente el dominio sobre el mundo físico. Desde que las cosas en el mundo físico carecen de sentido interno por el cual percibir a Dios, Él no puede gobernarlas directamente dando amor y poder. Por consiguiente, Dios creó al hombre con sentido físicos y espirituales para que el hombre pueda ser el medio de unión entre los dos mundo. Teniendo un dominio directo sobre el hombre, Dios tiene domino indirecto sobre todo el universo.

El hombre no es sólo el señor de los dos mundos, sino que es también el centro dinámico de gozo y armonía entre ellos. Los dos mundos con completamente diferentes. Por ello, no hay manera por la que puedan tener dar y tomar directo. Sin embargo, el espíritu del hombre se comunica con el mundo espiritual y su cuerpo con el mundo físico. A través del hombre los dos mundos pueden, por lo tanto, tener un dar y tomar. La infinita belleza, amor y gozo del mundo espiritual, cuando son sentidos por el hombre, son reflejados en el mundo físico para hacer celestial la vida terrestre. Por otra parte, la belleza, amor y gozo de este universo físico, cuando son sentidos por el hombre, son reflejados en el mundo espiritual y llenan los cielos con gozo. El hombre es el medio de la interacción entre los dos mundo, como su centro. Para cumplir este papel, el hombre debe mantener un dar y tomar perfecto entre su espíritu y su cuerpo. Entonces, el espíritu y cuerpo del hombre están completamente unidos y sus sentidos espirituales y físicos, sintonizados.

B.     La correlación entre el espíritu del hombre y el cuerpo físico

El hombre se compone del espíritu y del cuerpo físico. El primero es el sujeto mientras que el segundo es el objeto. El espíritu del hombre es una entidad que puede ser percibida por los sentidos espirituales cuya forma es idéntica a la del cuerpo físico. En contraste del cuerpo físico. En contraste con el cuerpo físico, cuya vida es limitada, el espíritu del hombre vive para siempre como un ser individual en el mundo espiritual.

El cuerpo físico requiere varios elementos del mundo físico para su crecimiento. Del mismo modo, el espíritu del hombre requiere para su crecimiento ciertos elementos del cuerpo físico, que le sirve como su anfitrión o fondo. Como todas las cosas crecen a través de tres etapas: formación, crecimiento y perfección, así también el espíritu crece a través del hombre en la etapa de formación, se llama espíritu de formación; en la etapa de crecimiento, espíritu vital; y en la etapa de perfección, espíritu divino. Los espíritus de las diferentes etapas pueden ser distinguidos. Los espíritus de formación son imperfectos. Los espíritus vitales están más desarrollados que los espíritus de formación y esparce una luz de reflejo semejante a la luna. Los espíritus divinos son los más avanzados e irradia una brillante luz propia de sí mismo. En otras palabras, un espíritu divino es una persona de corazón perfecto. Un hombre en el nivel de espíritu divino siente el corazón de Dios completamente, es un con Él y camina con Él.

El lugar donde los espíritus divinos habitan es el llamado cielo, ya está en la tierra o en el mundo espiritual que el hombre llega a ser un espíritu divino en colaboración con su cuerpo físico, el cielo tiene que iniciarse en la tierra, El cielo espiritual es el ámbito el mundo espiritual donde los espíritus divinos viven después su vida en la tierra. EL hombre debería llegar a ser un espíritu divino en su vida terrestre, y el último destino de cada hombre es todavía ser un espíritu divino. ¿Dónde están aquellos que no han conseguido este nivel después de su separación del cuerpo físico? El infierno es el ámbito habitado por espíritus que todavía no han conseguido crecer al nivel de los espíritus de formación. Los espíritus de formación habitan la región de formación del mundo espiritual y los espíritus vitales habitan el paraíso. El infierno, el paraíso y todas las regiones entre ellos existen a causa de la caída del hombre. Jesús y todos aquellos que vivieron buenas vidas en la tierra fueron al paraíso. Hasta ahora, el cielo espiritual ha estado vacante, a causa de que nadie había llegado a ser espíritu divino antes de entrar en el mundo espiritual. Una vez que el espíritu del hombre abandona el cuerpo físico no puede crecer por sí mismo, porque sólo crece en conjunto con el cuerpo físico.

¿Cuál es la relación entre el espíritu del hombre y su cuerpo físico? Examinando su composición y su crecimiento, vemos que el cuerpo físico está constituido de mente carnal y cuerpo. Estos son comparables al cuerpo y mente de los animales. El cuerpo físico crece tomando los elementos intangibles como: calor, luz y aire, y elementos tangibles; comida. Por eso, hay dos clases de elementos; positivo y negativos. La función de la mente carnal proveer para la existencia, protección, movimiento, percepción y sensación del cuerpo físico. Tiene, pues, la función de instinto biológico. El espíritu del hombre se compone de la mente espiritual y el cuerpo espiritual. El cuerpo espiritual es el cuerpo del espíritu del hombre y la mente espiritual es su corazón. Éste es el centro del espíritu del hombre donde Dios está presente.

El espíritu del hombre necesita para su crecimiento dos clases de alimento, similares aquellos requeridos por el cuerpo físico. El elemento positivo es el elemento de vida de Dios, que incluye el amor divino, verdad y atmósfera de energía. Su contraparte es el elemento de la vitalidad del cuerpo físico. Como el cuerpo físico necesita sustancias alimenticias para tener vitalidad y vida, así también el espíritu del hombre necesita sustancias alimenticias para desarrollar y mantener su vitalidad. El espíritu del hombre se convierte en vital, cuanto el cuerpo físico le obedece completamente y cuando se realiza la acción de dar y tomar entre ellos. De este modo, el espíritu humano crece hermoso y libremente, cuando recibe el elemento de vitalidad del cuerpo físico. Esta es la razón por la cual sentimos gozo y energía cuando el cuerpo está sano, activo y en armonía con el espíritu, Este sentimiento de energía mana del cuerpo al espíritu es el elemento de vitalidad. Un espíritu lleno de un ideal divino, de esperanza y de amor proporciona salud y poder al cuerpo. El sentimiento de energía que viene del espíritu al cuerpo es el elemento de vida.

La afirmación previa de que el espíritu del hombre crece solamente en unión con el cuerpo físico, se refiere al hecho de que crece a través del dar y tomar entre el elemento de vida y el elemento de vitalidad. El papel de la mente espiritual es responder al mandato de Dio y gobernar el espíritu del hombre y la mente carnal. La mente carnal tiene que obedecen a la mente espiritual. Ellas actúan como una, no como dos. Por eso, una persona mantiene un completo dar y tomar entre su espíritu y su cuerpo físico, forma la base de cuatro posiciones en el nivel individual y proporciona gozo a Dios.

Puesto que el espíritu del hombre crece en unión con el cuerpo físico sólo en el grado en que experimenta amor, bondad y alegría en la tierra, puede sentirlo ene l mundo espiritual. Él continúa la vida en el mundo espiritual con el mismo grado de sentimiento que haya desarrollado en la tierra. Esto es por lo que es tan importante para cada persona desarrollar su capacidad completa par el amor, dando y recibiendo, que se cultiva más en la vida de familia.

Finalmente, ¿qué es la conciencia? Es la inclinación del corazón del hombre hacia la bondad. La conciencia actúa como el medio entre la mente espiritual y la mente carnal. Los impulsos de la mente espiritual pasan a través de la conciencia a la mente carnal. Como las impresiones percibidas por la mente carnal afectan a la conciencia pura para el máximo desarrollo espiritual. Cuando la acción de dar y tomar entre la mente espiritual y la mente carnal es mantenida en armonía, la conciencia se convierte en clara. Cuando más se vive de acuerdo con una conciencia pura, tanto más intenso es el dar y tomar entre la mente espiritual y la mente carnal. Si, por el contrario, la persona vive en oposición a su conciencia, el dar y tomar es grandemente afectado, el espíritu del hombre se convierte en defectuoso y el desarrollo se contrarresta. En el mundo caído, como la gente no conoce a Dios en absoluto, su norma de bondad es relativa y la inclinación de la conciencia varía en tiempos y sitios diferentes. Sin embargo, el intrínseco corazón del hombre –que es un poco comparable con la intuición- es un reflejo más verdadero de la voluntad de Dios. ¿Cuál es la relación del corazón intrínseco y la conciencia? Ambos se inclinan a hacia la bondad, pero la conciencia refleja un standard externo de bondad. Por lo tanto, como el standard de bondad cambia, la dirección de la conciencia cambia también. Pero en cualquier standard externo, el corazón intrínseco no es afectado. Por consiguiente, el corazón intrínseco es interior y la conciencia es exterior.

 

7.      EL CORAZON DE DIOS

Dios es amor y energía sin límite. Sin embargo, Dios no puede manifestarse libremente. Su manifestación queda limitada conforme al grado de la correspondencia y a la capacidad del hombre. Jesús ilustró este hecho en su obra de curación. En general, preguntó a los que buscaban la curación si ellos tenían fe en él. Sin su correspondencia, Jesús no podía manifestar el poder divino.

Con la caída, el hombre estableció una relación de dar y tomar con Satán, formando así una base de cuatro posiciones con éste en lugar de hacerlo con Dios. De este modo, Satán logró una posición en la tierra y, desde aquel entonces, ha establecido su reino, es decir este mundo satánico. Por ello, el propósito de Dios en cuanto a la creación no ha sido realizado nunca. El cosmos entero es completamente lo contrario del plan divino.

Si el hombre no hubiese caído, sino que se hubiera unido con Dios a través del establecimiento de cuatro posiciones con Él, el hombre hubiera sido como un espejo para reflejar la imagen y semejanza de Dios. Pero al apartarse de Dios, el hombre rompió este espejo y no pudo por más tiempo reflejar la imagen perfecta de Dio, ni percibir Su amor. Al mirar al hombre caído, Dios ve Su creación herida y rota, que todavía lleva dentro la chispa divina, la semilla de perfección, pero que no está en la posición de corresponder a Él completamente. El amor sin correspondencia no causa alegría ni poder al dador del amor, ni puede durar mucho tiempo. El amor de Dios nunca ha sido correspondido completamente, y a que Él no tenía ningún objeto perfecto hacia el cual hubiera podido expresar Su amor completamente y manifestar Su poder libremente. Se siente solamente frustrado y preocupado al no pode expresar el amor completamente o libremente. En el transcurso de los miles de años de la historia, Dios nunca ha recibido verdadera gloria o alegría del hombre.

Desde la caída del hombre, Dios ha seguido buscando a Su familia perdida con todo el amor de Su corazón herido y doliente. Desde el tiempo de Adán, Él ha clamado: “¿Dónde estás?” (Gén. 3:9b). Año tras año, el padre celestial ha viajado por sendero con espinas buscando a Sus hijos. Sus ojos están llenos de lágrimas y Sus pies magullados y sangrientos.

Oíd, ¡oh cielos!, y tú ¡oh tierra!, presta tu atención: Pues el Señor es quien habla. He criado hijos, y lo he engrandecido, y ellos me han menospreciado. El buey reconoce a su dueño, y el asno el pesebre de su amo; pero Israel no me reconoce, y mi pueblo no entiende mi voz. (Is 1:2-3)

Cuanto más los llamaba yo, más se añejaban de mí: ofrecían víctimas a Baal, y sacrificios a los ídolos. Yo me hice como ayo de Efraím, le traje en mis brazos, mas los hijos de Efraím desconocieron que yo soy el que cuidaba de su salud. Yo los atraje hacia mí con vínculos propios del amor; yo fui para ellos como espuma que acariciaba sus mejillas, y suavemente les presenté qué comer. (Os 11:2-4)

Separada de Dios, la fuente de amor, poder y alegría, la humanidad ha sufrido hambre y sed espiritualmente. En nuestro corazón hemos sentido soledad profunda y una gran ansiedad de amor; el amor de Dios. Hemos sido como huérfanos, separados de nuestro verdadero Padre y nuestra verdadera Madre, Dios.

Como la cierva brama por las corrientes de agua viva, así Dios mío, a ti mi alma anhela. Sedienta está mi alma del Dios vivo. ¡Ah! ¿Cuándo tornaré y veré de Dios la cara? Mis lágrimas se han hecho ya pan mío noche y día. (Sal. 42:1-3ª)

Me he cansado gritando, he enrojecido mi garganta. Mis ojos han también desfallecido, esperando a mi Dios. (Sal. 69:4)

La separación del hombre de Dios causó la muerte espiritual al hombre y causó todas las preocupaciones, miseria, tragedias y el mal dentro del hombre y en el mundo.

Desde el tiempo de la caída, muchas religiones se han desarrollado en la sociedad humana. La busca de Dios a través de Jesús y sus enseñanzas o las de cualquier otra religión, es la prueba del hombre en cuanto a la restauración de su imagen original de Dios dentro de sí mismo. Esta búsqueda demuestra el deseo del hombre para establecer una acción de dar y tomar amor con Dios. Si el hombre no hubiera caído, entonces hubiese vivido en la profundidad del amor divino, hablando con Él. La búsqueda de Dios a través de las religiones hubiera sido innecesaria.

La separación entre Dios y el hombre está reflejada por todas partes de la creación. La acción de dar y tomar amor de todo corazón entre los hombres ha sido interrumpida gravemente. Por esta razón, la humanidad ha fracasado en el empeño de establecer una humanidad verdadera entre los hombres y naciones. Las familias continúan desintegrándose en este mundo satánico. Dios nunca ha bendecido al hombre y a la mujer en el matrimonio perfecto. Nunca ha fluido un dar y tomar de amor continuo, centralizado en Dios, entre los cónyuges. Aunque la gente dice cosas bonitas y pretende amabilidad, en sus corazones con en realidad con frecuencia egoístas y poco amables.

Separado de Dios, el hombre no ha sido apto para tener la acción completa de dar y tomar con la naturaleza. La humanidad ha abusado y malgastado despiadadamente sus riquezas naturales y las fuerzas de la naturaleza han disturbado las moradas y vidas de los hombres. El hombre caído no ha cuidado y amado a la creación como su señor verdadero, ya que había perdido el sentimiento intrínseco con respecto a la belleza que Dios le había dado. Por consiguiente, la propia creación ha sufrido y esperado que los hijos de Dios se revelasen como señores de toda la creación. El apóstol Pablo se dio cuenta de ello y dijo:

Así las criaturas todas están aguardando con grande ansia la manifestación de los hijos de Dios. Porque se ven sujetas a la vanidad, no de grado, sino por causa de aquel que les puso tal sujeción con la esperanza. De que serán también ellas mismas libertadas de esa servidumbre, a la corrupción, para la libertad y gloria de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta ahora toda la creación está suspirando, y como en dolores del parto. Y no solamente ella, sino también nosotros mismo, que tenemos ya las primicias del Espíritu, nosotros, con todo eso, suspiramos lo íntimo del corazón, aguardando la adopción de los hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. (Rom. 8:19-23)

Dios, el hombre y toda la creación ha sufrido como consecuencia de la separación como consecuencia de la separación de hombre de Dios. Con el fin de terminar este sufrimiento universal, el hombre y todas las cosas deben reunirse con Dios y establecer Su reino de alegría y amor. A través de Su gran lucha de siglos, la puerta del cielo está abierta finalmente y Dios llama a todos los hombres para que entren.

 

 

CAPÍTULO 2


LA CAIDA DEL HOMBRE

 

En la profundidad de cada persona está el deseo para el bien. Sin embargo, tratando de hace el bien, cada uno encuentra la inclinación hacia el mal dentro de sí mismo. Entonces, uno debe luchar contra ello con el fin de realizar su deseo verdadero. El mundo creado por Dios fue bueno y debería ser solamente bueno. Pero no obstante está lleno del mal y está en gran confusión. ¿Cómo empezó el mal? ¿Cuál es la definición y el origen del pecado?

 

1.      EL ORIGEN DEL PECADO

El pecado es un acto o condición que separa al hombre de Dios. Un pecador es alguien que no puede percibir el amor de dios claramente, o no puede corresponder a ello completamente. La salvación del pecado es la restauración de la relación del pecador con Dios; pero ello es imposible hasta que el hombre comprenda lo que lo separó de Dios.

Hay dos clases de pecado. La primera es el pecado personal que cada uno comete en su vida. La segunda es el pecado original, por el cual la primera pareja se separó de Dios. Este pecado ha afectado a los descendientes de una generación a otra. La índole de este acto de pecado original nunca ha sido expuesta. Sin embargo, los efectos males han sido heredados universalmente, y nadie ha podido liberarse de ellos, aunque su deseo y esfuerzo hayan sido grandes.

¿Hay algunas indicaciones en cuanto al origen del pecado? Conforme al relato del Génesis, se originó el pecado cuando Adán y Eva comieron del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Este pecado fue transferido a sus hijos, en incluso hoy lo heredamos nosotros. La Biblia lo indica; “No hay uno que sea justo.” (Rom 3, 10b). Cada uno, sin excepción, nace bajo el pecado y necesita a un salvador para su liberación.

El comer del fruto del árbol de la ciencia debe ser un símbolo, porque el hecho de comer un fruto no podía ser la causa de un pecado heredado que afecta a toda la humanidad. Jesús dijo: “No es lo que entra por la boca lo que contamina al hombre, sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre” (Mt 15,11). Si el fruto no es un fruto verdadero, entonces, ¿Qué simboliza? En el jardín, Adán y Eva habían estado desnudos y no les dio vergüenza. Después de haber comido del fruto, se dieron cuenta de su desnudez, sintieron vergüenza y cubrieron las partes sexuales de su cuerpo. (Gén. 2,25; 3,7) Estas acciones indican el significado simbólico de comer del fruto. Es natural del hombre, ocultar lo falso y defectuoso. Adán y Eva ocultaron el bajo vientre, lo que indica que habían tenido una relación sexual en violación del mandamiento de Dios. Su vergüenza fue la relación de su pérdida de inocencia.

El rito judío de la circuncisión da también luz al asunto. Para ser marcado como el pueblo elegido de Dios, los hijos de Israel fueron circuncidados. Los judíos sin circuncisión no pudieron entrar en el Templo y fueron tratados como los gentiles. Conforme al mandamiento de Dios (Gen. 17, 10-14). Abraham inició el rito de la circuncisión de manera que sus descendientes hiciesen la restitución simbólica para el pecado original heredado de Adán.

En referencia a sus acciones sexuales, loe hebreos generalmente hablaron de comer o coger un fruto. En la Biblia y en otros relatos, el “conocer” a una mujer con frecuencia significa tener relacionarse con ella. También el conocer el bien y el mal es una expresión en cuanto a la experiencia sexual. Por ello está claro que el “comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal” significa tener relaciones sexuales.

Una de las principales enseñanzas de la iglesia cristiana es aquella según la cual el hombre nace con el pecado original. El único pecado que puede afectar a los descendientes es el pecado sexual; aquel que se transmite a través de una unión sexual.

“Creced y multiplicaos, y henchid la tierra, y enseñoreaos de ella”. (Gén 1, 28) Este pasaje indica la intención de Dios para bendecir a Adán y Eva en el matrimonio. El amor matrimonial debía se una bendición de Dios. El adulterio y la fornicación que son en contra del matrimonio, son pecados. Es evidente que la acción sexual de Adán y Eva debe haberse realizado fuera del matrimonio, y que esta acción era el pecado original.

Podemos comprar a la humanidad con un árbol. Las hojas y ramas pequeñas representan lo individuos de la generación actual. Aunque algunas hojas y ramas estén secas, no peligra por ello la vida del árbol. Asimismo, unos cuantos hombres adúlteros de la generación actual no pueden corromper la vida de toda la humanidad. El pecado adúltero de Adán y Eva provocó la descomposición de las raíces del árbol, puesto que ellos fueron los padres de la humanidad. El pecado original dañó el crecimiento del árbol completamente. Por ello, el pecado original es la raíz de todos los pecados y del mal, ocasionado la muerte espiritual de la humanidad.

 

2.      LA IDENTIDAD DE LA SERPIENTE

Conforme al relato del Génesis, una serpiente en el Jardín tentó a Eva para que comiera del fruto prohibido de Dios. Eva correspondió a la tentación de la serpiente, comió y dio algo de ello para que Adán lo comiera. Dios les había prevenido que no comieran del fruto; dijo que aquel día en el cual comieran de ello morirían. Debido a su desobediencia, Adán y Eva fueron echados del Jardín.

La serpiente no puede ser un animal verdadero, puesto que siendo una criatura inferior, un animal no puede tentar al hombre. ¿Quién, pues, fue la serpiente? En el Apocalipsis encontramos algunas indicaciones en cuanto a su identidad:

Así fue abatido aquel dragón descomunal, aquella antigua serpiente, que se llama diablo y Satanás y que siempre ha engañado el universo, y fue lanzado a la tierra, y sus ángeles con él. Entonces oí una voz sonora en el cielo que decía: he aquí el tiempo de salvación, de la potencia, y del reino de nuestro Dios, y del poder de su Cristo; porque ha sido ya precipitado el acusador de nuestros hermanos, que los acusaba día y noche ante la presencia de nuestro Dios. (Ap. 12, 1c)

Aquí veremos que la serpiente es igual a alguien que se llama Satanás o el diablo, que él está engañando al mundo entero, que acusa, y que él y sus ángeles fueron precipitados del cielo.

Hay otras referencias con respecto a Satán o el diablo. Cuando Jesús reprochó a algunos judíos que lo criticaban dijo:

Vosotros tenéis por padre al diablo, y queréis cumplir los deseos de vuestro padre. Él es homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice mentira, habla como quien es, por ser de suyo mentiroso y padre de la mentira. (Jn 8.44)

Juan Bautista hizo reproches a los dirigentes de los judíos referentes a su orgullo como descendientes de Abraham: “¡Raza de víboras!, ¿Quién os ha enseñado a huir de la ira que os amenaza?” (Mt. 3,7b)

Cuando Satán tentó a Jesús en el desierto, le ofreció los reinos del mundo. Ello indica que Satán tiene poder temporal supremo. El autor del cuarto evangelio se refirió al día del Juicio como aquel en que “el príncipe de este mundo” va a ser lanzado fue. (Jn 12, 31). San Pablo se refirió al “dios de este mundo”, quien ha cegado los entendimientos de los incrédulos. (2 Cor. 4, 4ª). ¿Cómo adquirió Satán este poder? ¿Quién es Satán y cómo se originó? San Pedro hizo constar que ciertos ángeles pecaron y fueron precipitados al infierno (2 Pe. 2, 4), y San Judas se refirió a ángeles que estaban en el infierno y que habían desamparado su morada, siendo reos de los mismos excesos de impureza y entregado al pecado nefasto (6-7). Está claro que un ángel que ha pecado y caído del cielo ha actuado como Satán, y ellos queda revelado más todavía en el pasaje siguiente de Isaías:

¿Cómo caíste del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora? ¿Fuiste precipitado por tierra, tú, que has sido la ruina de las naciones? Tú que decías en tu corazón: Escalaré el cielo; sobre las estrellas de Dios levantaré mi trono, sentáreme sobre el monte de la asamblea, en las reconditeces del norte. Sobrepujaré la altura de las nubes, semejante al Altísimo. Pero tú has sido precipitado el sheol, la más honda fosa. (14, 12-15).

La versión de la Biblia del Rey Jaime traduce “lucero de la mañana” como “Lucifer”, el arcángel. Puesto que quiso ser el más alto, cayó del cielo y fue precipitado al infierno, convirtiéndose en Satán. Miremos como Lucifer trató de exaltarse a sí mismo.

 

3.      EL ARCANGEL LUCIFER

Dios dijo a los ángeles: “Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra”. Ello indica dos cosas. Primero, el mundo angélico fue creado antes del hombre. Los ángeles debían preparar la morada del hombre para su llegada. Segundo, los ángeles se parecen a los hombres, en lugar de tener alas, como se los imagina. Sin embargo, ellos son diferentes del hombre en dos aspectos. Primero, ellos nunca han sido encarnados, y por ello nunca han experimentado la vida en el mundo físico. Debido a ello proyectas una vibración distinta de la del hombre espiritual. Segundo, Dios creó al hombre como Su hijo, mientras que creó a los ángeles como Sus siervos.

Varios relatos bíblicos ilustran el modo en el cual los ángeles han servido a Dios. Tres ángeles trajeron a Abraham el mensaje de que Sara, su mujer, habría de dar a luz a un niño. (Gén. 18, 1-15). Dos ángeles visitaron a Lot y le informaron sobre el exterminio de Sodoma. (Gén. 19, 1-23). Ángeles fueron los que comunicaron a María y a José la noticia del nacimiento de Jesús (Lc 1,26-38); y ellos sirvieron como mensajeros divinos en muchas otras ocasiones; (1 Rey 19,5-7; Act 12,7; Heb 2,2). Por eso fueron denominados “los espíritus sirvientes” (Heb 1,14). Además de servir a Dios, los ángeles le alaban y le glorifican correspondiendo a Su amor. (Heb 1,6; Lc 2,13; A 5, 11-12; 7, 11). En esto casos, los ángeles fueron a veces tomados por hombres, lo que demuestra que tenían con estos una semejanza exterior. Sin embargo, su posición y función son diferentes de las del hombre.

Es una idea general que los ángeles son unos seres gloriosos, más altos que el hombre. Es cierto que en su estado caído el hombre es inferior a los ángeles, pero no en su posición verdadera. Una vez restaurado a Dios, el hombre estará en su posición justa como el señor y gobernará incluso al mundo angélico. Por ello dijo San Pablo: “¿No sabéis que hemos de ser jueces hasta de los ángeles?” (1 Cor. 6, 3) Antes de aquel tiempo, empero, Dios comunica a veces con el hombre y le da mandamientos a través de Sus ángeles. Para el que recibe esta clase de mensaje, el ángel puede aparecer omnipotente y glorioso, pero en realidad los ángeles son solamente los mensajeros de Dios.

Lucifer tuvo la posición de un arcángel. Dios da Su bendición a un individuo que representa a todos los que se hallan debajo de él. Así como dios eligió a Abraham y bendijo a través de él a los hijos de Israel, así como Dios eligió a Lucifer y bendijo el mundo angelical a través de él. Aparentemente, Lucifer fue el que estuvo más cercando a Dios y monopolizó Su favor.

 

4.      LA CAIDA ESPIRITUAL

Cuando fueron creados Adán y Eva, Dios les amó más que a Lucifer. Dios les amaba como Sus hijos; a Lucifer, en cambio, como Su servidor. El amor de dios hacia Lucifer no se redujo por la creación del hombre, pero Lucifer se puso celoso de Adán y Eva, y quiso tener la misma posición sobre ellos como la tenía sobre los ángeles. Quiso que Dios amara a Adán y a Eva a través de él. Lucifer no podía amar a Adán al igual que Dios, sino que sentí un fuerte odio celoso hacia Adán.

Además, Lucifer sintió un impulso creciente de amor hacia Eva. El amor de Dios es la fuente de vida y poder, y de los elementos de la felicidad y de todos los ideales. Cuanto más amor alguien recibe de Dios, tanto más hermosa la persona volverá a ser. Cuando Adán y Eva crecieron hacia su madurez, su espíritu se fue haciendo cada ver más hermoso. Debido a su gran su gran hermosura, Lucifer sintió un fuerte amor hacia Eva. Lucifer no podía resistir su deseo y aventuró a seducir a Eva, a pesar de saber que ello estaba en contra de la voluntad de Dios. Eva correspondió el amor de Lucifer, no prestando ninguna atención al mandamiento divino. A través de ese acto de fornicación, Lucifer y Eva cayeron espiritualmente. Apartándose del Principio, Lucifer abandonó su posición y se volvió contra Dios. A continuación, fue expulsado, convirtiéndose entonces en Satán.

Alguien puede preguntas, ¿cómo podría Lucifer, un ser espiritual, tener relaciones sexuales con Eva? Cuando tres ángeles visitaron a Abraham para predecirle que su esposa tendría un hijo, los ángeles compartieron una comida con Abraham. Cuando vinieron dos ángeles a Lot para destruir Sodoma, algunas personas de la ciudad preguntaron a Lot: “¿Dónde están aquellos hombres que al anochecer han entrado en tu casa? Sácalos acá fuera, y abusaremos de ellos”. (Gen 19, 5). En el vado de Yabboq, un ángel luchó con Jacob y dislocó la articulación de la cadera de éste. (Gén. 32, 25). En estos casos se pensaba que los ángeles fueron hombres. Así podemos ver que personas aun en su cuerpo físico pueden tener contactos espirituales.

Los seres espirituales poseen los mismos poderes de percepción sensorial que los seres humanos. En realidad, los seres espirituales son todavía más sensitivos. Relaciones sexuales entre espíritus y seres humanos han ocurrido en toda la historia. Esta clase de espíritu macho se denomina íncubo; y la contraparte femenina, se conoce como súcubo. Sus invasiones no se limitan al pasado, sino incluso en nuestro tiempo ocurren con frecuencia

El amor une a dos seres, y a través de la unión, cada uno recibe algunos elementos del otro. A consecuencia de su unión con Lucifer, Eva recibió de este el sentimiento el miedo. Lucifer experimentó el miedo por su violación consciente del Principio, y el mismo sentimiento de miedo se apoderó inmediatamente de Eva. Hoy en día la gente experimenta miedo sin causa aparente. La presencia de espíritus malos establece una atmósfera de miedo, la cual los hombres pueden percibir, aunque no puedan con frecuencia explicársela. Los espíritus malos generan una vibración de miedo porque son miembro de la región sin principio que fue establecida por Satán.

El conocimiento de Lucifer fue otro elemento que le fue trasmitido a Eva. “Vio, pues, la mujer, que el fruto de aquel árbol era bueno para comer, y bello a los ojos y deseable para alcanzar sabiduría, y cogió del fruto, y lo comió...” (Gén. 3,6) Lucifer era inferior a Adán y Eva en cuanto al amor de Dios, pero superior respecto al conocimiento. Puesto que había sido creado antes que ellos, había tenido mucho tiempo para acumular este conocimiento.

 

5.      LA CAIDA FISICA

Durante su período de crecimiento, Adán y Eva se amaron mutuamente como hermano y hermana, y no como esposo y esposa. A causa del conocimiento recibido por Lucifer, Eva se dio cuenta de que su esposo no era Lucifer sino Adán. Habiendo perdido la inocencia, Eva reconoció la seriedad de su trasgresión, y deseó recuperar su posición anterior en el favor de Dios. Tentó a Adán para que éste se comportara como su marido. Adán correspondió, y tuvo relaciones con ella prematuramente. De esta manera, desobedecieron al mandamiento de Dios. Adán sintió inmediatamente el mismo miedo que Eva, y a través del conocimiento que recibió de ella, se dio cuenta de su acto pecaminoso. Sintieron vergüenza de sus hechos, cubrieron su bajo cuerpo, y se ocultaron. Habiendo infringido la voluntad de Dios a través de su acto de fornicación, Adán y Eva cayeron más bajo que el grado de formación, espiritual y físicamente, espiritual y físicamente, y se sometieron a la dominación de Satán.

 

6.      EL ARBOL DE LA VIDA Y EL ARBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL

Es importante que se comprenda que el Génesis fue escrito algunos miles de años después del tiempo de Adán y Eva. Los acontecimientos fueron apuntados en forma simbólica. El árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal no eran árboles verdaderos, sino símbolos referentes a las dos personas en el Jardín.

El árbol de la vida era el símbolo de Adán como éste sería en el grado de la perfección. Adán debía llegar a ser perfecto, en el matrimonio con Eva bendecida por Dios. Entonces hubieran producido hijos de la vida. Dios es el Alfa: y el Adán perfecto, el árbol de la vida, es la Omega. Pues, una unión perfecta debe realizarse a través del dar y tomar entre el Alfa y la Omega. Ellos es la realización del objetivo de la creación.

El árbol de la ciencia del bien del mal era un símbolo referente a Eva. A través de la bendición divina, Adán hubiera podido realizar el bien junto con Eva. Pero él realizó el mal al unirse con ella prematuramente. Además, Adán obtuvo la ciencia por su experiencia sensorial. Ello era conciencia carnal, la que debía llegar a él sólo en la madurez. Al darse cuenta de su trasgresión, acumuló conocimiento del mal. Por ello, Eva fue simbolizada como el árbol de la ciencia; y comer del fruto representó experimentar el amor de Eva.

 

7.      LOS EFECTOS DE LA CAIDA

Si Adán y Eva hubieran alcanzado la madurez, Dios les hubiera bendecido en el matrimonio. Si hubieran sido unidos por el amor de Dios, hubiesen producido hijos libres de pecado hereditario. Pero puesto que Adán y Eva introdujeron el mal a través de su unión con Satán, mediante el acto del amor sin Principio, sus descendientes fueron los hijos de la caída, y el mundo cayó bajo el gobierno de satánico.

Ahora queda revelada la identidad de la serpiente en el Jardín. Cómo llegó a ser el padre de la humanidad y de que manera la humanidad ha heredado el pecado original de Adán y Eva está claro ahora. Puesto que Satán tentó a Adán y a Eva a apartarse de Dios y así morir espiritualmente, él fue un homicida desde el principio. Desde la caída, Satán ha acusado continuamente al hombre. Incluso ahora está tratando constantemente de apartar al hombre de Dios.

Desde que Satán dominó a Adán y Eva, gobernó el mundo en una seudoforma del Principio. Con la acumulación de los pecados y el mal de la humanidad, el poder de Satán ha aumentado y el número de súbdito se ha multiplicado. Los servidores de Satán, a los cuales se designó tradicionalmente “espíritus malos”, son ángeles caídos u hombres malos en el mundo espiritual.

La mayoría de la gente no se da cuenta de la presencia constante de espíritus, bueno y malos. Los psiquiatras rechazan rápidamente las explicaciones para los casos de esquizofrenia y múltiple personalidad, en términos de posesiones u obsesiones espirituales. Los aspectos perturbantes psicológicos se tratan como la causa de los malajustamientos emocionales y enfermedades psicosomáticas. El tratamiento de estas enfermedades sería mucho más simple si se prestara atención a los afectos de la influencia espiritual.

Los seres espirituales son claramente visibles a aquellos cuyos sentidos espirituales son sensibles. Los seres espirituales malos pueden ejercer su poder sobre los hombres de la tierra mientras que los hombres son sus objetos para una relación recíproca de dar y tomar. Es el hombre quién atrae a Satán al hace una base para este. El mal se produce cuando uno mantiene una relación con Satán. Si el hombre se libera de los elementos satánicos heredados de Adán y Eva, Satán pierde su poder, ya que no encuentra ninguna base común para el dar y tomar.

Lucifer había engañado a Eva al decir: “Ciertamente que no moriréis. Sabe Dios que el día en que comeréis de él se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal”. (Gén 3,4-5). Satán continuamente engaña a los hombres, introduciéndoles a hacer su voluntad. Satán ha sido muy listo de ocultar su identidad. Se hicieron muchísimas búsquedas con respecto a él, pero él que escondido seguramente, hasta que se descubrió su crimen y se reveló su verdadera identidad. Hasta el crimen más peligroso puede vivir en seguridad mientras su crimen quede desconocido para el mundo. Satán ha podido gobernar porque nadie había detectado su crimen, y lo había acusado ante Dios, exponiéndolo.

Hoy, espero, el crimen de Satán ha sido revelado, y la batalla entre el hombre y Satán, y el mal, se acerca un decisivo encuentro final. Para la victoria final, es necesario que cada individuo se arme a sí mismo con una comprensión del crimen de Satán como queda revelado en el Principio, después se debe confrontar a vencer a Satán a través de esta arma poderosa. Dios no ha expuesto el secreto de Satán en las escrituras, sino que lo indicó sólo por símbolos y palabras. Es responsabilidad del hombre averiguar el secreto de Satán, acusarle ante Dios y subyugarle completamente.

 

8.      LA VOLUNTAD LIBRE

El don más grande que el hombre ha recibido de Dios, es la libertad de la voluntad. Si el hombre no tuviera esta voluntad libre, y fuera simplemente forzado a servir de Dios, no tendría belleza ni vida, Dios no tendría gozo ni gloria. El don más bello y valioso es que el hombre sirva y ame a Dios con todo corazón y por propia voluntad. Por su voluntad libre, el hombre es supremo en toda la creación.

Algunas personas creen que fue esta voluntad libre de Adán y Eva, la que causó su caída. Naturalmente, su voluntad libre les hizo posible elegir la caída. Si eso fuese así, el peligro de una caída persistiría siempre, aun después de haber alcanzado la perfección. También en el reino de los cielos, en que el hombre goza de plena libertad, existiría entonces la inseguridad. Esta clase de inseguridad existiría entonces para siempre, y la prometida realización de la perfección sería imposible. Si no existiera para la creación divina la posibilidad de ser tan perfecto como Dios, entonces Dios mismo no sería perfecto ni omnipotente. Aunque la voluntad libre no causó la caída con Adán y Eva perdieron su libertad debido a su caída y cayeron bajo la dominación de Satán. Por ello el hombre no tiene espiritualmente la libertad para hacer lo que es justo y bueno; en vez de ello, tiene la libertad de lo que es falso y malo. San Pablo lamentó esté punto diciendo:

Porque bien sabemos que la ley es espiritual; pero yo por mí soy carnal, vendido para ser esclavo del pecado. Por lo que yo mismo no apruebo lo que hago; pues no hago el bien que amo, sino antes el mal que aborrezco, ése lo hago... ¡Oh, qué hombre tan infeliz soy yo! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? (Rom 7, 14-15, 24)

Por eso tiene el hombre que recuperar su libertad perdida, ante de poder restablece su individualidad original y el Jardín del Edén. Una de las señales de que ha comenzado un Nueva Era, es el hecho de que los hombres del mundo entero, luchan por la libertad; y eso tanto en el plano individual como nacional.

 

9.      LA CAUSA DE LA DESVIACION DEL PRINCIPIO

¿Qué clase de fuerza podía causar que Lucifer, Adán y Eva violaran el Principio de Dios y se apartaran de Su amor? Solamente una fuerza es más poderosa que el Principio: el amor. Dios creó el poder del amor de manera tan absoluta que Su mismo Principio no evita la expresión de amor de una manera que viola Su voluntad. Ningún hombre elegiría la muerte sólo para comer un fruto. La fuerza del amor, empero, puede cegar al hombre y causar incluso su muerte.

Dios creó al hombre como un objeto al cual podría enviar Su amor sin límite, y del cual recibiría su correspondencia completa del amor. Dios quiere que el hombre viva en la máxima expresión del amor y disfrute felicidad completa en la tierra y en el mundo eterno. Si el Principio gobernara el amor del hombre, entonces el amor no sería absoluto. Después de que el hombre haya alcanzado el grado de la perfección, no estará más tiempo bajo el Principio, sino bajo la soberanía directa del amor de Dios. La libertad y la felicidad perfectas no existen bajo el Principio, sino sólo bajo la soberanía del amor absoluto de Dios. Puesto que Dios hizo el poder del amor tan grande, fue absolutamente posible que Lucifer, Adán y Eva infringieran el Principio a través de su abuso del amor.

Bajo la soberanía directa de Dios, el amor incondicional del hombre hacia Dios, así como el amor ilimitado de Dios hacia el hombre, forman un vínculo poderoso de manera que ningún otro amor puede separarle de Dios. Sin embargo, antes de que el hombre alcance la perfección, su amor hacia Dios es incompleto y puede ser maldirigido. Por este motivo, el hombre y la mujer debían experimentar una completa unión de amor el uno con la otra, solamente después de que su amor hacia Dios hubiese llegado al punto incondicional. Por ello leemos en el Génesis: “Puedes comer del fruto de todos lo árboles del paraíso: mas del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal no comas; porque en cualquier día que comieras de él, ciertamente morirás2. De esta manera fueron dirigidos a basar su amor en Dios, y no en sí mismos.

 

10.  EL MOTIVO DE LA CAIDA DE LUCIFER

El motivo de la caída del arcángel fue, primero, su deseo de dominar a Adán y Eva, el cual fue derivado de su orgullo y celos, y, segundo, su impulso de amor en cuanto a Eva.

Lucifer envidiaba la posición de Adán, y la gran cantidad de amor que Adán y Eva recibieron de Dios. El deseo de Lucifer de recibir el amor de Dios al igual que Adán, no fue en sí mismo malo. Pero cuando abandonó su propia posición y sedujo a Eva con el fin de cumplir su propio deseo, infringió el Principio y creó desorden en el universo entero. Lucifer debía estar debajo de Adán y Eva, y Eva estaba debajo de Adán. Adán y Eva eran iguales y debían estar delante de Dios como una unidad, después de haber alcanzado la madures. En el orden divino, empero, Adán tenía procedencia sobre Eva por haber sido creado antes. En contra del orden divino, Lucifer dominó a Eva, y ella, en cambio, dominó a Adán a través de la tentación. De este modo se puedo la soberanía al revés. El aspecto del orgullo humano que induce al hombre a considerarse a sí mismo o a sus creaciones como Dios o semejante a Dios, viene de la individualidad caída del arcángel Lucifer.

Si Lucifer hubiera amado a Adán como lo hizo Dios, hubiese podido compartir su alegría y felicidad divina referente el hombre. Ya que Lucifer se puso celoso de Adán y tentó a Eva, se puso en contra de Dios. Cuando alguien está con Dios, siente alegría y poder. Sin embargo, si está contra Dios, no sólo se destruye a sí mismo, sino también a los otros.

 

11.  ¿PODIA DIOS IMPEDIR LA CAIDA?

Dios es todopoderoso y omnisciente. Por ello podía prever la posibilidad de la caída de Adán. Sin embargo, Dios no impidió la caída de Adán y Eva. Previendo las consecuencias destructivas de su delito, ¿por qué no intervino? Dios creó el Principio Divino para gobernar al hombre durante su crecimiento, desde la formación hasta la perfección. Dios no interviene directamente en los asuntos de Sus hijos hasta que ellos hayan alcanzado la perfección. Adán y Eva cayeron mientras estaban inmaduros. Si hubieran sido maduros, hubiesen amado a Dios tan profundamente que ninguna tentación hubiera podido apartarles de Él.

Por los motivos siguientes Dios no interviene directamente para impedir la caída, o para restaurar inmediatamente a Adán y Eva a su estado inocente:

A. Dios es absoluto y perfecto, y creó Su Principio Divino para ser un sistema perfecto de ley espiritual. El Principio provee al hombre con toda la guía necesaria para el crecimiento hasta la madurez espiritual. Conforme con Su Principio, dios no interviene mientras el hombre está cumpliendo su parte de responsabilidad. Durante el crecimiento del hombre, el Principio es suficiente para guiarle. Al tiempo de su caída, Adán y Eva habían alcanzado solamente el tope grado de crecimiento. Si Dios hubiera intervenido para impedir la caída o para restaurar a Sus hijos caídos directamente, si hubiera infringido Su propio Principio e invadido la responsabilidad del hombre. Entonces, el Principio aparecería imperfecto, e inepto para guiar al hombre en su crecimiento.

B. Dios no es responsabilidad de lo que no creó. Si Dios, después de la caída de ellos, hubiera asumido toda la responsabilidad y les hubiera restaurado, hubiese reconocido su delito como parte de Su creación. Si Dios reconocía el acto sin Principio iniciado por Satán como parte de Su creación, entonces confirmaba a Satán como cocreador. Puesto que Dios es el único Creador y crea sólo el bien, no reconocerá en ningún caso el mal como parte de Su creación, ni asumirá la responsabilidad de su abolición.

C. Dios creó al hombre para que fuera el Señor de la creación. Para calificarse, el hombre debe ser maduro, habiendo pasado por las tres etapas de crecimiento. Cuando Dios establece el dominio directo en cuando al hombre, éste está considerado habiendo alcanzado la madures. Cuando Adán y Eva cayeron, estaban todavía inmaduros, y por ello bajo la soberanía indirecta de dios. Si Dios hubiera realizado la soberanía directa sobre ellos al momento de su caída, le hubiera reconocido como maduros, lo cual no eran. Para ver a Adán y Eva calificarse completamente, Dios tenía que esperar hasta que ellos crecieran al grado de la perfección. Para dar al hombre la soberanía, Dios tenía que dejarle libre de Su intervención directa hasta que alcanzara el grado de perfección por sí mismo. Dios no previno a Adán y Eva explícitamente acerca de la tentación de Lucifer, porque ellos debían usar su propio juicio en todas las situaciones. Si les hubiera manifestado todo del modo exacto, la dignidad de Adán como Señor de la creación de hubiese visto perjudicada. Dios no hizo, pues, más que insinuar la posible tentación de Lucifer.

Por esto motivo no intervino Dios en la caída de Adán y Eva. Luego, Él tuvo que preocuparse de su rehabilitación.

 

NOTA REFERENTE A LA INDEMNIZACION

La indemnización o restitución es una ley que no ha sido claramente comprendida; pero sin embargo es absolutamente inexorable en su modo de operar. Indemnización es: “protección o exención de pérdida o daño, pasa o futuro.” Restitución significa: “acto de dar un equivalente en compensación de una pérdida, un daño, etc.” (Ambas definiciones del Diccionario Webster).

Cuando el hombre cayó, perdió su valor original intrínseco – la imagen de Dios en el hombre – y se convirtió en deudor de su Creador. Dios nunca abandonará al hombre caído por dos motivos. Primero, Dios creó al hombre para que éste refleje Su imagen, y no quedará contento hasta que el hombre lo haga. Segundo, la vida eterna es una parte de la naturaleza humana, independientemente de las circunstancias de esta vida eterna. Dios no dejará Su creación en un eterno estado incompleto e imperfecto. Por consiguiente, el hombre debe ser restaurado en su estado original. Sin embargo, el hombre, el pecador, como deudor de Dios, no puede liquidar u deuda y restaurar su valor original sólo a través de su propia fuerza.

Dios no perdona incondicionalmente al hombre, ni puede hacerlo, porque ello es contrario al Principio Divino. No basta sólo desea regresar a Dios desde el dominio de Satán. Como el hijo pródigo, debemos ir pronto hasta la casa de nuestro Padre. Sólo cuando lleguemos a la vista de aquella casa correrá nuestro Padre a encontrarnos. Antes, nunca puede estar seguro de que realmente intentamos hacer lo que decimos. Debemos mostrarle por nuestra voluntad y nuestras acciones que tenemos la intención de regresar a Él.

La remisión incondicional está en pugna con la justicia de Dios. Sin embargo, Dios hace concesiones para que el hombre únicamente deba compensar una fracción de su deuda total quedará liquidada, y él será reconocido por Dios como si nunca hubiese pecado. La ley de la indemnización es como la quiebra. Imaginad que debéis a alguien 1000 dólares, pero todo lo que podéis reunir con penosamente 5 0 dólares, y entonces vuestro acreedor acepta lo que tenéis y os perdona el saldo. Ello es lo que Dios hace. Si pagamos sólo el 5% de nuestra deuda actual a Dios, Él cancelará el resto – el 95%. Sin embargo, el 5% a los ojos de Dios es el 100% para el hombre, y el pago exige su máxima devoción y dedicación.

Satán, empero, reclama al hombre como suyo. Él ha dominado al hombre desde el comienzo. Satán no es tan generoso como Dios. No perdonará nada al hombre. Exige el 100% de pago, y si no se le paga voluntariamente, lo exige en forma de enfermedad, dolor, preocupación, miedo, duda, inconvenientes, malhumor, depresión, y muchos otros métodos sutiles.

Dios estimule e inspire continuamente al hombre para que pague rápidamente su deuda, de suerte que pueda regresar a Él. Pero para cada inspiración de Dios pide Satán un pago. A veces Dios ayuda en este pago; otras veces, Dios deja al hombre sólo para que los maneje todo por sí mismo. De vez en cuando, dios prueba al hombre tan severamente como lo hace Satán, y deja que lo supere. Si el hombre lo hace, Dios lo toma como una condición para acelerar su restauración. De esta manera, el hombre efectúa el pago a Dios lo mismo que a Satán en el curso de su restauración.

Hay un método a través del cual se pueden pagar rápidamente estas deudas. Sabemos que estamos todavía físicamente dentro del alcance de Satán, y, por consiguiente, reclamados aún por éste. El pago consciente de la indemnización o restitución física quita a Satán la oportunidad de atacarnos. Dios no permite a Satán que reclame más lo que es suyo.

Una de estas maneras de pago es el ayuno. Sabemos que nuestro cuerpo físico necesita víveres para la alimentación. Al privar a nuestro cuerpo de víveres durante algún tiempo, estamos cohibiendo conscientemente nuestras actividades. El ayuno se practica ampliamente por algunas personas religiosas, pero el motivo de ello no ha sido nunca claro. Ahora sabemos que ello sirvió de pago a Satán para la exención. Cuando Jesús curó al niño epiléptico, dijo a sus discípulos: “Esta clase sale solamente a través de la oración y el ayuno”. La oración va dirigida a las fuerzas de Dios, mientras que el ayuno paga la indemnización a las fuerzas de Satán.

El mensaje que estáis estudiando es el más alto jamás dado al hombre por Dios. Como resultado, Satán obra con especial dureza en aquellos que oyen el Principio Divino, pues ellos probablemente saldrán de su alcance inmediatamente. Satán presenta con frecuencia incentivos para distraer a las personas que está a punto de escaparle. Amigos, posiciones, riqueza, comodidad- todo ello pone frecuentemente y sin ningún parangón posible a la disposición de la gente que estudia el Principio, pero sólo a costa de abandonar sus estudios. No os extrañéis si os veis atacados por el dolor de cabeza, resfriados, indigestión, dudas, miedo, accidentes insignificantes e inconveniencias, etc. Así os hace pagar Satán lo que aprendéis de Dios. Sin embargo, vosotros sabéis ahora cómo podéis vencer a Satán. Podéis acusarle ante Dios, pedir la ayuda de Dios, y pagar la indemnización a vuestra conveniencia.

Mientras que Satán exige el 100% de pago del hombre, obtenemos el perdón de Dio al cumplir ciertas condiciones, que representan sólo un pago parcial de nuestra deuda. Dios pide, sin embargo, el 100% de pago entre hombre y hombre. Muchos cristianos pensaron que Jesús canceló en algo la norma “ojo por ojo, diente por diente” dada en las leyes de Moisés. No es verdad. La injusticia cometida por un hombre hacia otro debe ser pagada, o en la carne o en el espíritu, o la persona ofendida o a otra en circunstancias semejantes. Los budistas e hindúes lo designan como la Ley del Karma; y también es inexorable. Jesús dijo en su sermón de la montaña:

Por lo tanto, si al tiempo de presentar tu ofrenda en el altar, allí te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja allí mismo tu ofrenda... y ve primero a reconciliarte con tu hermano; y después vuelve a presentar tu ofrenda. Procura conciliarte con tu contrario mientras estás con él en por el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y te metan en la cárcel. Asegúrate, de cierto, de que allí no saldrás hasta que no pagues el último céntimo. (Mt. 5, 23-26)

Los hombres que dañan o maltratan a sus hermanos se encontrarán en la posición de ser maltratados ellos mismo si no rectifican. Si llegan al mundo espiritual con deudas sin pagar, tendrán que trabajar a quienes les habían lastimado, con el fin de pagar lo que deben. El pago con el espíritu es mucho más difícil, y por ello es muy interesante que nos ocupemos de nuestras obligaciones mientras estamos todavía en la carne.

Esta es, pues, la ley de Restitución. Veréis que vuestro conocimiento de su manera de operar os deja enfrentaros más eficientemente con lo que antes fue designado como “las misteriosas acciones del destino”.

 

 

CAPITULO 3


LA MISION DE JESUS

 

La vida y muerte de Jesús ha motivado preguntas insondables. ¿Reveló a la humanidad todo lo que intentaba? ¿Fue la crucifixión la consumación de su misión?. Si sus enseñanzas eran la revelación más alta, y su misión realizada, ¿por qué siguen orando los cristianos: “Venga a nosotros tu reina, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo”? Examinemos la vida y las enseñanzas de Jesús, a la luz de la nueva revelación de Dios.

 

1. JUAN BAUTISTA

Malaquías, el último profeta del antiguo testamento, profetizó: “He aquí que os enviaré el profeta Elías antes que venga el día grande y tremendo del señor” (Mal 4, 5). El profeta Elías fue una personalidad espiritual muy poderosa, y su misión consistía en someter a Satán, para que este nunca más volviese a presentarse ante los judíos. Elías venció a todos los falsos profetas en su gran batalla en el Monte Carmelo. Pero después de la muerte de Elías, los israelitas volvieron a unirse con Satán, rezando a ídolos. Por ese motivo, se tuvo que llevar a cabo una vez más la obra de Elías. Con el fin de hacer los preparativos para el Salvador, fue necesario otro Elías, según la profecía de Malaquías. Por ello el pueblo aguardo a Elías, quien debería venir antes de la llegada del Salvador.

Según el testimonio de Jesús, el Elías anunciada fue Juan Bautista. Esto quiere decir que con Juan Bautista se realizó la profecía de Malaquías en cuanto a Elías. El vino a completar la misión de Elías, es decir, para sojuzgar a Satán y encargarse de los preparativos para la llegada del Redentor.

Juan había sido elegido ya en el seno de su madre. El ángel Gabriel había anunciado a Zacarías que su esposa, Isabel, daría a luz a un hijo que prepararía a su pueblo para el Salvador.

“Y convertirá a muchos de los hijos de Israel al Señor Dios suyo, delante del cual irá el, con el espíritu y la virtud de Elías, para encaminar hacia los hijos los corazones de los padres y hacer que los incrédulos tengan los sentimientos de los justos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.” (Lc 1, 16-17).

Dios envió personas especiales para preparar el camino de la llegada del Salvador. Los patriarcas, jueces, reyes y profetas exhortaron, guiaron y profetizaron acerca de este objetivo. Juan Bautista era el último y mayor de estos precursores. El debía leer los signos y enseñar el Prometido a los Israelitas. Todo en la vida de Juan fue dirigido para prepararle para esta misión, El periodo en el desierto, su rumbo de estudios y meditaciones, su vida de ascetismo y su comprensión del plan de Dios: todo ello era esencial para el éxito de su misión de precursor del Salvador.

“Mas, estando el pueblo en expectación y pensando todos en sus corazones que quizá Juan era el Cristo, Juan lo rebatió, diciendo públicamente: Yo en verdad os bautizo con agua; pero está por venir otro mas poderoso que yo, al cual no soy yo digno de desatar la correa de sus zapatos: el os bautizará con el Espíritu Santo y con el fuego. (Lc 3, 15-16).

La gente quedó impresionada con el mensaje dinámico de Juan, y le considero ser el profeta mas grande, e incluso se preguntaron si el era el Cristo.

Los fariseos, al haber oído que Jesús era el Salvador, quisieron saber inmediatamente donde estaba entonces el Elías anunciado. Los discípulos se presentaron con esta pregunta ante Jesús, quien les respondió que Juan Bautista era el Elías (Mt 17, 10-13). A continuación, los sacerdotes y levitas se dirigieron a Juan para enterarse por si mismo, si el era o no Elías, conforme a la declaración de Jesús. En contra a lo que su padre había recibido espiritualmente acerca de el, Juan negó que el era el Elías (Jn 1, 19-21).

Lo que dijo Juan, fue interpretado por el pueblo como un hecho muy importante, y sus palabras tuvieron una influencia muy grande. El pueblo atribuía a sus palabras más importancia que a las de Jesús, ya que éste era sólo un hijo de un simple carpintero y desconocido aún por muchos. Todo el mundo hubiera podido aceptar a Jesús como Salvador, si Juan se hubiera identificado a sí mismo como Elías, dando así testimonio para Jesús. Al negar Juan el papel de Elías, acusó indirectamente a Jesús de impostor. Al pueblo le fue difícil seguir a Jesús como el Redentor.

Cuando Jesús rogó a Juan que le bautizara, Juan se dio cuenta inmediatamente que él debería ser bautizado por Jesús. Más tarde, Juan había contado a sus discípulos que él había visto cómo el espíritu de Dios descendió y permaneció sobre Jesús, y que Jesús sería el Cordero de Dios que quitaría el pecado del mundo. (Jn 3, 30) Por ello es evidente que Juan conoció la identidad de Jesús. La misión de Juan sin Jesús hubiera debido terminar al momento de bautismo de Jesús. Después hubiera debido asociarse con Jesús, convirtiéndose en su discípulo y sirviéndole al Maestro, atrayendo así al pueblo a Jesús, y no así mismo. Pero aparentemente Juan no fue convencido, porque tomó una posición separada de Jesús. Juan dijo: “Conviene que él crezca, y que yo mengüe”. (Jn 3, 30) ¿Por qué debería Juan menguar mientras Jesús creciera?

Si Juan hubiese seguido a Jesús, hubiera podido estar junto a Jesús en su triunfo y gloria. A Juan le entraron dudas al comparar su propia vida con la de Jesús. Parecía como si Jesús fuese a eliminar la ley de Moisés. Los discípulos de Jesús eran pescadores y sus amigos publicanos y pecadores. Jesús y sus discípulos comían y bebían, mientras que Juan y sus adeptos eran ascetas. Tal vez tuvo Juan la expectativa de que el Salvador vendría en gloria al trono de David. Pero Jesús era un hombre de ambiente humilde.

En la prisión se asombró Juan nuevamente de los milagros de Jesús. Juan envió dos de sus discípulos para investigar. Su pregunta: “¿Eres tú aquel que ha de venir, o debemos esperar a otro?” ofendió a Jesús, quien les contesta diciendo:

Id y contad a Juan lo que habéis oído y visto: como los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios los sordos oyen, los muertos resucitan, a los muertos se les anuncia el evangelio. Y bienaventurado aquel que no se escandalizare de mi proceder. (Lc 7, 22-23)

Juan debía haber reconocido a Jesús por sus obras. Por la importancia de su misión, Juan fue él más grande de todos los profetas; pues él era aquel que debía dar testimonio directo del Salvador. Jesús dijo:

Por lo que os digo: Entre los nacidos de mujeres ningún profeta es mayor que Juan Bautista; Si bien aquel que es más pequeño en el reino de Dios es mayor que él. (Lc 7, 28)

Comparado con el servicio que Juan prestaba a Jesús, era el más pequeño de todos, ya que ni seguía a Jesús, ni tampoco le servia como señor, a pesar de haber sido elegido precisamente para ese fin. Si Juan hubiese dado fervientemente testimonio de Jesús, después de bautizarle, posiblemente toda la nación de Israel hubiera sido partidaria de Jesús. Pero Juan, el precursor principal de Jesús, había fracasado en su misión de preparar el camino. Ya que Juan no estableció una base para Jesús, éste tendría que resistir los ataques satánicos a través de 40 días de ayuno y oración el desierto.

 

2. EL REINO DE LOS CIELOS

Jesús había venido en el lugar de Adán para restaurar el Jardín del Edén perdido, para establecer el Reino de los cielos en la tierra. Él eligió a 12 discípulos y a 70 hombres, con los cuales emprendió su tarea. Desde el comienzo de su misión Jesús proclamo: “Haced penitencia, porque está cerca el reino de los cielos” (Mt 4, 17b). Lucas relato: “Jesús andaba por las ciudades y aldeas predicando y anunciando el reino de Dios” (8, 1).

Jesús usó muchas parábolas en cuanto al reino de los cielos. Lo comparaba con el sembrar de buenas simientes en lugares diferentes; un grano de mostaza pequeñito crecerá hasta convertirse en un árbol grande; con levadura escondida en harina; con un gran tesoro escondido en un campo, que un hombre encontró con alegría y que compró a costa de todo lo que tenía; a un comerciante que, al encontrar una perla de gran valor, iba a vender todos sus bienes para comprarla; y a una red lanzada al mar.

Comparó el reino de los cielos a un rey que celebró la boda de su hijo e invitó a la gente, pero ellos no quisieron venir; a diez vírgenes, 5 prudentes y 5 necias, que tomaron sus lámparas y andaban para encontrar al novio; a un hombre que llamó a sus servidores para que arreglaran cuentas acerca de los talentos que les había entregado. En el sermón de la montaña, Jesús describió el carácter de aquellas personas que entrarían en el reino de los cielos.

Jesús reveló sus secretos del reino en parte a sus discípulos, pero a la gente hablo siempre en parábolas (Mc 4, 11). Jesús dijo que no sería fácil entrar en el reino de los cielos. Uno debe ser como un niño, mostrando la cualidad de la aceptación obediente. Para un hombre rico resultaría especialmente difícil, de manera que Jesús comparó al hombre rico que entra en el reino con un camello que pasa a través del ojo de una aguja.

Jesús vino con el fin de traer un reino físico al mundo, y no solo un reino espiritual a los corazones de sus seguidores. Puesto que el fundamento del reino debía ser realizado durante la vida de Jesús, su establecimiento fue inminente y urgente. Por ello Jesús instruyó a sus fieles que buscasen primero el reino y la justicia, sin pensar innecesariamente en lo que debían comer o llevar.

Jesús envió a sus discípulos, inculcándoles que predicaran la inminencia del reino. En realidad, el tiempo fue tan urgente que ordenó: “Deja a los muertos sepultar a sus muertos; pero tú, ve y anuncia el reino de Dios” (Lc 9, 60). En otro momento dijo: “Ninguno que, después de haber puesto su mano en el arado, vuelve los ojos atrás, es apto para el reino de Dios” (Lc 9, 62). Al enseñar a sus discípulos como debían orar, la petición primera de Jesús a Dios era: “Venga a nosotros tu reino”. Jesús proclamó la llegada del reino de los cielos porque él fue aquel por el cual el reino debía quedar establecido.

Para entrar en el reino, hay que ser perfecto. Como Jesús dijo: “Sed, pues, perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5, 48). Cuando el hombre ha alcanzado la perfección, se encuentra bajo la soberanía directa de Dios en el matrimonio bendecido por él. Los hombres y mujeres perfectos no necesitan el perdón, porque no tienen el pecado en sí mismos. Los descendientes de esta clase de padres nacerán libres del pecado original y por consiguiente, no necesitaran ningún salvador.

Jesús vino para subyugar a Satán, liberando así al hombre del mal. El vino para elevarlo a la perfección; para establecer el reino de los cielos en la tierra. Este reino debía ser mucho más que el gobierno de Dios en los corazones de la gente. Quiso establecer un reino tangible y visible. Debía ser establecido por los esfuerzos de los hombres, con amor y verdad divinos. Debía ser un Jardín del Edén, en que las verdaderas familias de padres perfectos vivieran con Dios en una relación completa de amor recíproco.

 

3. LAS PROFECIAS GLORIOSAS ACERCA DEL MESIAS

Dios había intentado en un principio, con el envío del Redentor, el establecimiento de Su reino en la tierra, empezando en Israel. Isaias profetizó acerca del papel del Mesías en el reino de Dios.

Pues ha nacido un niño para nosotros, y se nos ha dado un hijo, el cual lleva sobre sus hombros el principado, y tendrá por nombre el admirable consejero, Dios fuerte, el padre del siglo venidero, el príncipe de la paz. Su imperio será amplificado y la paz no tendrá fin; se sentara sobre el solio de David y poseerá su reino para afianzarlo y consolidarlo con la equidad y la justicia desde ahora y para siempre (Is 9, 6-7).

Desde el solio de David, el Salvador debía gobernar a su pueblo con justicia y equidad. Debía gobernar con sabiduría, como consejero admirable; con poder, como Dios fuerte; con amor, como padre del siglo venidero. Y la paz de su reino debía durar para siempre. No solamente los adeptos humanos debían vivir en paz, sino también toda la naturaleza, según Isaías lo profetizó:

Habitará el lobo justamente con el cordero; y el tigre estará echado junto al cabrito; el becerro y el león andarán juntos, y un niño pequeñito será su pastor. El becerro y el oso irán a los mismos pastos; y estarán echadas en un mismo sitio sus crías; y el león comerá paja junto al buey; y un niño que aun mama estará jugando en el agujero de un áspid; y el recién destetado meterá la mano en el agujero del basilisco. Ellos no dañaran ni mataran en todo mi monte santo; porque el conocimiento del Señor llenará la tierra, como las aguas llenan el mar (Is 11, 6-9).

Además, Isaías profetizó acerca de los días gloriosos que los Israelitas podrían ver en el reino del Salvador.

Levántate, ¡oh, Jerusalén!, recibe tu luz; porque ha venido tu lumbrera y ha nacido sobre ti la gloria del Señor... Tiende tu vista alrededor tuyo, y mira; todos esos se han congregado para venir a ti; vendrán de lejos tus hijos, y tus hijas acudirán a ti de todas partes. Entonces te veras en la abundancia; se asombrará tu corazón y se ensancharan, cuando vengan hacia ti los tesoros del mar; cuando a ti fluyan las riquezas de los pueblos... Los hijos de los extranjeros edificaran tus muros; y los reyes de ellos serán servidores tuyos;...Y estarán abiertas siempre tus puertas; ni de día ni de noche se cerrarán, a fin de que puedan introducirse en ti las riquezas de las naciones, juntamente con sus reyes; puesto que la nación y el reino que no te sirvieron perecerán y tales gentes serán destruidas o asoladas. A ti vendrá lo más precioso del Líbano, y el abeto, y el boj, y el pino, para servir todos juntos al adorno de mi santuario, y yo llenaré de gloria el lugar donde asiento mis pies. Y a ti vendrán y se postraran los hijos de aquellos que te abatieron, y besaran las huellas de tus pies todos los que te insultaban, y te llamaran la ciudad del Señor y la Sión del santo Israel... No se oirá ya hablar más de inquietud en tu tierra, ni de estragos, ni de plagas dentro de tus confines; antes bien reinará la salud dentro de tus muros, y resonaran en tus puertas cánticos de alabanzas... El menor de ellos valdrá por mil, y el parvulillo por una nación poderosísima. Yo, el Señor, haré súbitamente esto cuando llegue su tiempo (Is 60).

Esta es la gloria y la alegría que gozarían los israelitas luego del establecimiento del reino de su Salvador. Sus penas y preocupaciones terminarían. Su bendición se extendería por todo el mundo, y el mundo entero se convertiría en el Jardín del Edén.

Esta clase de profecías gloriosas encontramos también en los evangelios.

Sábete que has de concebir en tu seno, y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, al cual el Señor Dios dará el trono de su padre David, y reinara en la casa de Jacob eternamente. Y su reino no tendrá fin (Lc 1, 31-33).

El ángel Gabriel informó a María de que su hijo seria el Salvador, quien realizaría las esperanzas albergadas por los israelitas durante tanto tiempo; que gobernaría en su reino de paz eterna. Los Reyes Magos del Este vinieron para adorar a niño Jesús recién nacido como Rey de los judíos anunciado por las profecías. Los pastores en el campo oyeron de los ángeles que el Salvador acababa de nacer en Belén. Simeón y Ana estuvieron en el Templo de Jerusalén cuando se llevaron al niño Jesús. A través del Espíritu Santo le reconocieron inmediatamente como Rey y Salvador prometido. Cuando el rey Herodes se enteró del nacimiento de Jesús, temía que perdería su posición, y trató de matarle. Finalmente, Juan Bautista fue enviado para preparar al pueblo a través de un testimonio directo referente al Salvador.

Dios había preparado con cuidado al pueblo de Israel para el Salvador, enviando profetas, ángeles y testigos. Así quiso asegurar el reconocimiento y la aceptación de Israel en cuanto al Salvador, lo que exigía para el establecimiento de Su Reino.

 

4. ¿CÓMO FUE RECIBIDO?

Cuando el Salvador vino finalmente al pueblo, le trataron de modo muy triste. Aunque Juan se había dado cuenta por fin de que Jesús era el Salvador, no le siguió dando testimonio, sino que fue por su camino separado. Por ello fracaso en su misión de precursor. La gente escuchó a Jesús y las masas se maravillaron de él, en primer lugar por sus milagros y curaciones, pero no a causa de la verdad que llevó. Algunos fanáticos, excitados por su demostración de poder, trataron de hacerle un rey a su manera, sin saber la significación del papel de Jesús. Unas pocas personas lo reconocieron por la verdad de sus palabras; pero los sacerdotes, escribas y fariseos, testarudos u arrogantes, se unieron a Satán y criticaron sus enseñanzas, diciendo que estas serían en contra de la ley de Moisés. Ellos consideraron sus milagros como si vinieran de Beelzebub, el diablo; negaron su papel de Salvador y dijeron que blasfemaba al referirse a sí mismo como al Hijo de Dios. Por su condenación constante a Jesús, separaron al pueblo de él. Por fin, sobornaron a uno de sus discípulos para que lo traicionara.

Te digo que nosotros no hablamos sino de lo que sabemos bien, y no atestiguamos sino lo que hemos visto, y vosotros con todo no admitís nuestro testimonio. Si os he hablado de cosas de la Tierra, y no me creéis, ¿cómo me creeréis si os hablo de cosas del cielo? (Jn 3, 11b-12).

Las cosas celestes sobre las cuales Jesús quiso hablar, se refirieron al establecimiento del reino de los cielos. Sin embargo, no podía comunicarlo a su pueblo, porque no tenia fe en el. Jesús había hecho todo lo posible, anhelando que el pueblo de Israel le reconociera y creyera en él. Predicó en parábolas sobre el reino de los cielos que intentó establecer. Ejecutó grandes obras, mediante las cuales el pueblo pudo ver quien era él. Pero la población terca no creyó en él a pesar de todo, y negó sus palabras y obras. Finalmente censuró su incredulidad, diciendo con el corazón quebrantado:

¡Ay de ti, Corazaín!, ¡ay de ti, Betsaidal!, que si en Tiro y en Sidón se hubiesen hecho los milagros que he obrado en vosotras, tiempo ha que habrían hecho penitencia, cubiertas de ceniza y cilicio (Mt 11, 21).

Vosotros tenéis por padre al diablo, y queréis cumplir los deseos de vuestro padre (Jn 8, 44).

Jerusalén, la ciudad del Templo, había rechazado a Jesús, el verdadero templo. Él lloró:

¡Jerusalén!, ¡Jerusalén!, que matas a los profetas, y apedreas a los que a ti son enviados, ¡cuantas veces quise recoger a tus hijos, como la gallina recoge a los pollitos bajo sus alas, y tú no me has querido! He aquí que vuestra casa va ha quedar desierta (Mt 23, 37-38).

¡Ah, si conocieses también tú, por lo menos en este día, lo que puede atraerte la paz! Mas ahora esta todo ello oculto a tus ojos,... por cuanto no has conocido el tiempo en que Dios te ha visitado ( Lc 19, 42-44).

Jesús había hecho todo lo posible, anhelando que los israelitas le reconocieran por sus palabras, sus obras y sus oraciones, pero todo fue en vano. Cuando se dio cuenta de que resultaría imposible establecer el reino de Dios durante su vida, empezó a hablar con respecto al regreso del “Hijo del Hombre”. Jesús no había predicado desde el principio con respecto a la segunda llegada, sino que la mencionó solamente después de haberse dado cuenta de la imposibilidad de cumplir su misión.

 

5. EL RUMBO ORIGINARIO CAMBIADO

Con el fin de recibir una guía acerca de su destino, Jesús subió a in monte para orar. Pedro, Juan y Santiago le acompañaron. En ese momento se le aparecieron el Moisés y Elías, y lo inevitable de su sufrimiento fue revelado a Jesús. “Y vieronse de repente dos personajes que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías, que aparecieron de forma gloriosa, y hablaban de la muerte de él, que iba a cumplir en Jerusalén” (Lc 9, 30-31).

Mas Pedro y los demás se habían entregado al sueño, y no pudieron enterarse de las decisiones que fueron tomadas. Pedro dijo: “Maestro, bueno es que estemos aquí; hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías” (Lc 9, 33b). Al ver la manifestación espiritual de los dos grandes personajes de la historia, Moisés y Elías, Pedro quedo muy agitado. Sin embargo no comprendió en absoluto el contenido de la conversación.

Aproximadamente desde este momento en adelante, Jesús comenzó a indicar a sus discípulos que tendría que ir a Jerusalén y sufrir mucho en mano de los ancianos, sumo sacerdotes u escribas, y que al fin sería condenado a muerte. Tomándolo aparte, Pedro trataba de disuadirle, diciendo: ”¡Ah, señor!, de ningún modo: no ha de verificarse eso en ti” (Mt 16, 22). Pedro, el primer discípulo, se asombró t se espantó al enterarse del sufrimiento de Jesús. ¿Por qué se hubiera asombrado Pedro, si Jesús hubiese predicado su misión como la del Señor que debería sufrir? La alusión hecha con respecto a su sufrimiento chocaba y consternaba a Pedro, ya que esta clase de sufrimiento era contraria a lo que Jesús había enseñado a sus discípulos anteriormente.

En aquel momento, Jesús no vio ningún otro camino para cumplir su intención original, y por ello decidió aguantar el sufrimiento para salvar todo lo que podía. Aunque Jesús hablo al círculo externo de adeptos solo con parábolas en cuanto al reino de Dios, a sus discípulos íntimos habló con frecuencia francamente (Lc 8, 10). Por ello, sus adeptos íntimos sabían que Jesús estaba tratando de establecer el reino de los cielos durante su vida. Sabiendo ello, Santiago y Juan pidieron una vez a Jesús: “Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu diestra y el otro a tu siniestra” (Mc 10, 37). Ellos no se equivocaron al esperar que el gobernase en gloria en el trono de David. Lo que los discípulos no sabían, empero, era el hecho de que en la montaña, con Moisés y Elías, Jesús había decidido enfrentarse a la crisis inminente. Habiendo sido rechazado por los judíos, estaba forzado a tomar un rumbo alternativo. De modo trágico, quedo desviado del camino victorioso del Señor de la Gloria profetizado por Isaías.

 

6. LA PROFECIA EN CUANTO AL SUFRIMIENTO

Si Jesús no vino para ser crucificado, ¿por qué, pues, había profetizado Isaías acerca de su sufrimiento?

¿Quién creerá lo que nosotros hemos oído? ¿A quién será revelado el brazo del Señor?... Despreciado, y desecho de los hombres, varón de dolores, y que sabe lo que va a padecer... Pero el mismo tomó sobre sí mismo nuestras dolencias y cargo con nuestras penalidades; aunque nosotros le reputamos como un leproso, y como un hombre herido por Dios y humillado (Is 53, 1-4).

Debemos comprender que el objetivo de Dios está realizado solo si los hombres colaboran con Él. Por eso, si el hombre no obedece de todo corazón, la voluntad de Dios no puede realizarse.

La voluntad de Dios no podía ser realizada automáticamente con la venida del Salvador. Su objetivo podía ser realizado o retrasado, según la actitud del pueblo a quien el Salvador fue enviado. Si los israelitas hubieran aceptado al Salvador, la voluntad de Dios se hubiera podido realizar y su reino establecerse en la tierra. Por otra, parte si la gente rechazaba al Salvador, no creyéndole, Jesús podía solamente sufrir en sus manos.

Dios previó los dos posibles caminos del Salvador. La profecía acerca del Señor de la Gloria, indicada en Isaias9 y 60, se hubiera realizado si los judíos hubieran correspondido de todo corazón al Señor. Dios quiso la realización de esta profecía. La predicción acerca del siervo sufriente, indicada en Isaias 53, era una predicción que Dios nunca quiso ver, pero la cual había dado para prevenir a los israelitas que no lo rechazaron, ya que en este caso él tendría que sufrir.

La parábola de Jesús muestra claramente que el no había venido para morir:

Érase un padre de familia que planto una viña, y la cerco de vallado, y cavando hizo en ella un lagar, edificó una torre, arrendóla después a ciertos labradores, y se ausento a un país lejano. Venida ya la sazón de los frutos, envió a los criados a los renteros, para que percibiesen el fruto de ella. Mas los renteros, acometiendo a los criados, apalearon al uno, mataron al otro, y al otro le apedrearon. Segunda vez que envió nuevos criados en mayor número que los primeros, y los trataron de la misma manera. Por ultimo les envió a su hijo, diciendo: A mi hijo le respetarán. Pero los renteros, al ver al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero, venid, matémosle, y nos quedaremos con su herencia. Y, cogiéndolo, le echaron fuera de la viña y lo mataron. Ahora bien, en volviendo el dueño a la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? Hará, dijeron ellos, que esta gente tan mala perezca miserablemente; y arrendará su viña a otros labradores que le paguen los frutos a sus tiempos... Por eso os digo que os será quitado a vosotros el reino de Dios, y dado a gentes que rindan frutos (Mt 21, 33-43)

En esta parábola el padre de familia es Dios. El hijo que envió es Jesús. Dios esperó que los israelitas – los labradores en la parábola – recibiesen a su hijo con amor y respeto. Asesinarle era una transgresión exorbitante. La muerte de Jesús ciertamente no fue premeditada. Si Jesús no hubiese sido crucificado, habría cumplido su misión y restaurado al hombre en espíritu y en cuerpo. A pesar de los preparativos y admonición de Dios, los israelitas frustraron Su intención primaria.

 

7. LA CRUZ, UNA ALTERNATIVA SECUNDARIA

Ya que Jesús no pudo establecer el reino físico, la realización de la voluntad de Dios fue retardada. Desde la caída del hombre, el corazón de Dios estaba lleno de pena. Jesús vino para libertar a Dios de Su aflicción y consolar al Padre. Por no haber tenido pleno éxito en su misión, Jesús debe haber entristecido.

En la época del Antiguo Testamento, los patriarcas y los profetas habían colocado el fundamento para el Mesías. Estos antepasados en el mundo espiritual, esperaban que Jesús terminara la obra que ellos habían empezado, y la realización de la voluntad de Dios.

El pueblo de Israel había pasado por varias tribulaciones, y había sufrido mucho preparándose para el Salvador. Al haberle rechazado, el pueblo perdió la bendición divina, y su largo sufrimiento fue en vano. Jesús, que sentía un amor profundo hacia su pueblo, quedo con el corazón quebrantado al pensar en el triste destino de los judíos.

Él previó que sus seguidores tendrían que sufrir como él había sufrido. Su sufrimiento debe continuar hasta que regrese el Señor. Además, puesto que se aplazó el establecimiento del reino de Dios, el sufrimiento de la humanidad en este mundo satánico debe continuar.

Con pensamientos de estas cosas en su mente, Jesús debe de haber sentido tormentos desesperantes.

Habiendo tomado consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y angustiarse. Y les dijo entonces: Mi alma esta triste hasta la muerte: aguardad aquí y velad conmigo. Y, adelantándose algunos pasos, postró en tierra sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, no me hagas beber este cáliz: pero, no obstante, no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú (Mt 26, 37-39).

Si la crucifixión hubiera sido el curso predeterminado de Dios para salvar la humanidad ¿por qué estuvo Jesús tan triste con respecto a aceptarlo? ¿Por qué oro que el cáliz de sufrimiento pasara de él? Innumerables mártires soportaron valientemente terribles torturas, alabando al mismo tiempo a Dios. ¿Pudo haber sido Jesús, el Redentor de la humanidad, más débil en la fe que otros, cuando suplicó que el cáliz fuera alejado de él? No, no pudo haber sido más débil. Él oraba tres veces desesperadamente, porque sabía que su muerte en la cruz no era la voluntad de Dios. En su agonía buscaba algún camino para realizar la misión divina.

Si la crucifixión de Jesús hubiera sido el plan predeterminado por Dios, entonces Judas Iscariote, quien traicionó a Jesús, tendría que haber desempeñado un papel muy importante a la vista de Dios. Si la acción de Judas ayudó a ejecutar la voluntad de Dios, ¿por qué se colgó? La acción de Judas era una rebelión, y Jesús expresó claramente su disgusto en cuanto a la traición de Judas:

Pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre será entregado: mejor le fuere al tal si no hubiese jamas nacido! (Mt 26, 24b).

Queda claro ahora que la crucifixión fue impuesta por los hombres; ni era la intención de Dios ni la de Jesús.

Incluso San Pablo no reconoció al Salvador, y prometió solemnemente que perseguiría aquella nueva secta religiosa, pero fue detenido dramáticamente en su camino.

Caminando, pues, a Damasco, ya se acercaba a esta ciudad, cuando de repente le cercó de resplandor una luz del cielo. Y, cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y él respondió: ¿Quién eres tú, Señor? Y el Señor le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues (Act 9, 3-5).

¡Qué estupefacto quedo Pablo, y cuan preocupado, al haber descubierto la verdad! El Salvador, para cuya llegada Pablo había orado cada día, había sido crucificado. A pesar de haber vivido al mismo tiempo y en la misma región que Jesús, Pablo había desaprovechado la gran oportunidad de servirle directamente. Al enterarse de la verdad, y al imaginarse lo que estaba a punto de cometer contra el Mesías, Pablo se acusó a sí mismo como él más grande de los pecadores. Pablo expresó su gran sentimiento acerca de la ceguera del pueblo, que también él había compartido:

Sabiduría que ninguno de los príncipes de este siglo a entendido; que, si la hubieran entendido, nunca hubieran crucificado al Señor de la Gloria (1 Cor 2, 8).

 

8. LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE JESÚS

Antes de su detención, Jesús dijo a sus discípulos: “Aun tengo otras muchas cosas que deciros; mas ahora no podéis comprenderlas. Pero cuando él venga, el Espíritu de la verdad, os guiará hacia la verdad completa” (Jn 16, 12-13). “Si os he hablado de cosas de la tierra y no me creéis, ¿cómo me creeréis si os hablo de cosas del cielo?” (Jn 3, 12).

Si el pueblo de Israel hubiera aceptado completamente a Jesús, este hubiese podido revelarles la significación entera de su misión y el plan completo referente al establecimiento de su reino. Pero en vez de ello, Jesús quedo solo porque su pueblo le había rechazado, y uno de sus discípulos estaba a punto de traicionarle. Bajo estas circunstancias, Jesús un podía dar información completa, ni siquiera a sus adeptos íntimos. Así les avisó que Dios les revelaría mas en el transcurso del tiempo, para guiarles hacia la verdad completa.

Cuando Jesús fue llevado a Pilatos, este le preguntó si era el rey de los judíos. Jesús lo afirmo (Mc 15, 2), diciendo: “Así es, como dices: yo soy el rey. Yo para esto nací, y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad” (Jn 18, 37b). Jesús era verdaderamente el Rey, pero sin reino. Su reino “no fue de este mundo”, es decir, no se basaba en ninguna fuerza política, militar o humana que existiera en aquel entonces. Jesús vino para subyugar a Satán y establecer el reino de los cielos a través del amor y la verdad divinos. Ello fue el propósito entero de su vida. En realidad, los esfuerzos de Jesús en cuanto al establecimiento de un reino fueron conocidos, de manera que muchos se burlaron de él como el Rey de los Judíos. Aquellos sacerdotes, escribas y soldados que se mofaron de su dignidad real, le escupieron, le golpearon y le coronaron con una corona de espinas.

El evangelio de Juan indica las ultimas palabras de Jesús como: “Todo esta cumplido” (Jn 19, 30b). Jesús no quiso decir con ello que había cumplido toda su misión. Solamente se refirió a que su vida y su obra llegaban a su fin.

Lucas relata una oración de Jesús en la cruz: “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen”(Lc 23, 34). Ello indica claramente que los judíos habían cometido un grave error al crucificar a Jesús, y que habían pecado contra Dios. De lo contrario, ¿por qué debía suplicar a Dios para que los perdonara?

Mateo y Marcos relatan la ultima oración de Jesús como sigue: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mt 27, 46c). Ciertamente, ello no puede ser la oración de un Salvador que había cumplido su misión victoriosamente. Mas bien es el grito conmovedor de alguien que emprendió la misión de la promesa más grande, pero que está a punto de morir como un criminal, abandonado por todos, incluso por Dios.

Si Jesús hubiera establecido su reino, entonces hubiesen acontecido grandes cambios en el mundo. Sin embargo, no pudo establecer le reino y subyugar a Satán completamente. El pecado y el mal continúan todavía en el mundo. Las profecías gloriosas de Isaias no se realizaron. Israel no ha sido glorificado nunca. En realidad, una generación después de la muerte de Jesús, los gentiles invadieron el país prometido, destruyeron el templo y dispersaron a los israelitas. Con el fin de realizar las promesas gloriosas en cuanto al reino de Dios, debe venir Cristo nuevamente.

 

9. DESPUES DE LA RESURRECCION

El esfuerzo más grande de Satán se dirigió hacia la destrucción de Jesús. Con su eliminación, pudo anular la entera dispensación divina hasta el tiempo de Jesús. No era la voluntad de Dios, ni la falta de Jesús, que este fuera entregado a Satán. Jesús fue condenado debido a las condiciones establecidas por el fracaso de Juan Bautista, la traición de Judas Iscariote, la falta de fe de sus discípulos, y la incredulidad del pueblo.

Satán ejerció todo su poder, crucificó a Jesús y realizo sus deseos. Así se estableció una condición para que Dios pudiera ejercer su poder divino conforme al principio de la restitución. Satán, al haber ejercido su poder, crucificó a Jesús. Dios, en cambio, al ejercer Su poder, despertó a Jesús de su muerte. La resurrección de Jesús no estuvo, por lo tanto, sometida a la intrusión de Satán, y creo una zona completamente aislada de la influencia de Satán. La crucifixión de Jesús había sido una victoria para Satán, pero la resurrección era la victoria de Dios, y anuló la pretensión anterior de Satán en cuanto a Jesús. Después de la resurrección, Satán no pudo encontrar ninguna base para acusar o invadir a Jesús. Desde aquel momento, Satán quedó a la defensiva, y Jesús en la posición espiritualmente agresiva. A pesar de que Jesús no pudo cumplir la restauración, espiritual y físicamente, Dios pudo empezar una nueve dispensa de Salvación espiritual a través de Jesús resucitado.

El fundamento de 40 días que Jesús había establecido en el desierto, había sido invadido por Satán y quedo destruido con la crucifixión de Jesús. Con el fin de empezar una nueva dispensa de salvación espiritual, Jesús tuvo que establecer otro fundamento basado en el número cuarenta. Por consiguiente, Jesús no ascendió al cielo inmediatamente al cielo luego de haber resucitado, sino que permaneció en la tierra junto a sus discípulos durante un periodo de cuarenta días, aconsejándoles y fortaleciendo la fe de los mismos. Mediante este nuevo fundamento de 40 días, fue posible el descenso del Espíritu Santo.

La Iglesia Cristiana fue establecida con este fundamento. La persona que se une a Jesús resucitado y al Espíritu Santo, se halla en el mismo fundamento que Jesús y esta libertado espiritualmente de la acusación de Satán. La crucifixión y la resurrección de Jesús, establecieron una condición de restitución para los hombres que creen en Jesús.

Puesto que Jesús alcanzó solo la salvación espiritual, la restauración física del mundo, es decir, el reino de los cielos, está todavía por venir. Para llevar a cabo la misión incompleta de Jesús, debe cumplirse la segunda llegada de Cristo. Jesús lo profetizó y lo prometió.

 

NOTA REFERENTE A LOS EVANGELIOS

Las personas que han estudiado la formación de los evangelios, saben que ellos fueron escritos para corresponder a las necesidades especiales de los primeros cristianos. La mayoría de los evangelistas de aquel tiempo, interpretaron la vida y las enseñanzas de Jesús en con la intención de convertir a la gente, mas bien que para presentar un relato objetivo e histórico. Muchos de los discípulos esperaron el regreso inmediato de Jesús, y por ello no se preocuparon de apuntar sus recuerdos de sus palabras y acciones, sino que lo pasaron verbalmente a sus adeptos. Al no realizarse el regreso de Jesús, con el transcurso de los años, se decidieron a la compilación de los distintos relatos verbales, y a la anotación de ellos. Cuatro están en la Biblia: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Examinemos los evangelios de Mateo y Juan como relatos representativos.

A. El Evangelio de Mateo

El discípulo Mateo, no es el autor del evangelio de Mateo. Este fue escrito por un autor desconocido, alrededor del 80 D.C. Aunque no hay ningún indicio verdadero en cuanto a la identidad del autor, su estilo de escritura y su punto de vista indican un hombre de linaje judío.

El autor escribió el evangelio para a aclarar un problema complicado. Al presentar el evangelio cristiano al mundo griego, los conductores cristianos del primer siglo se encontraron en un dilema, por el hecho de que el pueblo judío, donde se había originado el cristianismo, no lo acepto en gran numero. El cristianismo había fallado en su primera campaña. Los cristianos gentiles habían aceptado las escrituras judías (el Antiguo Testamento) como su Biblia, pero el programa conforme a las profecías, en cuanto a la salvación, no se realizó. El pueblo elegido había rechazado el mensaje de Jesús, y los griegos lo aceptaron. En realidad, el cristianismo se convirtió rápidamente en una religión griega. El éxito del cristianismo en el mundo griego solamente aumentó la dificultad del problema. Los acontecimientos se realizaron de manera completamente opuesta a las predicciones de los profetas del Antiguo Testamento. Algunas décadas después de que los judíos hubieran rechazado a Jesús, el Imperio Romano destruyó la santa ciudad de Jerusalén y echó a los judíos de judea, terminando su existencia como una nación santa.

Para el autor del evangelio de Mateo, quedó clara la lección. Jesús había sido en realidad el Salvador esperado desde hacia mucho tiempo. Se había presentado al pueblo elegido, pero ellos le rechazaron, y así había quedado sellado su destino. Ahora ellos eran rechazados y castigados. El reino de los cielos, originalmente herencia justa de los judíos, había sido retirado de ellos y dado a aquellos que reconocieron su valor, o sea, los griegos.

El autor proyecta un libro para presentar esta filosofía de la historia. Él decidió presentar la vida del Mesías, desde sus antepasados y nacimiento hasta su resurrección, en términos de la profecía judía, con el fin de mostrar que las palabras y acciones Jesús cumplieron las grandes promesas de los profetas. Mediante la larga genealogía, el autor intentó convencer a los lectores que Jesús había descendido del Rey David y por ello se calificó como el Mesías. Muchas veces el autor añade su comentario, con el fin de dar énfasis a su punto de vista, según el cual todo lo que Jesús hizo sirvió para realizar la profecía. ”Todo ello aconteció para cumplir lo que el Señor había dicho por el profeta”. Debido al punto de vista mal enfocado del autor, muchas personas que leen el evangelio de Mateo quedan convencidas de que la crucifixión de Jesús era necesaria para la realización de las profecías.

B El Evangelio de Juan

El evangelio de Juan, fue también escrito con un objetivo especial. El estilo y el contenido del evangelio indican que el autor ciertamente no era el discípulo de Juan, sino que se trató de un griego, que probablemente escribió el evangelio alrededor de 100-110 D.C. Al escribir este evangelio, el autor trató de transmitir el mensaje judío de salvación en términos de pensamiento griego. Los primeros adeptos del cristianismo usaron terminología judía al presentar el mensaje. Para comprender lo que ello dijeron, uno debía conocer los pensamientos apocalípticos judíos, y los referentes al Mesías. El tiempo exigió que el cristianismo fuera transferido al suelo griego y traducido en términos universales. El evangelio de Juan corresponde a esta demanda. El autor trató de interpretar a los lectores gentiles el evangelio cristiano, en lenguaje y conceptos más significativos que los términos estrictamente judíos. Por este motivo, las diferencias entre Juan y los otros evangelios son considerables.

El autor del evangelio de Juan cambio la cronología de los acontecimientos. Puso la purificación del Templo al principio de la misión de Jesús, en vez de ponerla al fin. El oficio de Jesús dura aprox. tres años mientras que en los otros evangelios indican uno o dos años. La escena de muchas actividades de Jesús se transfirió de Galilea, a Judea y Jerusalén.

Se notan todavía más los cambios que el autor hizo, en cuanto a forma y contenido de las enseñanzas de Jesús. Las parábolas y cortas frases proféticas han desaparecido, y en vez de ellas encontramos largos discursos en lenguaje simbólico, que dan a las palabras y acontecimientos un sentido doble. Los temas de los otros evangelios – el reino de Dios, justicia, penitencia, perdón- se sustituyen por temas referentes a la vida eterna, luz, verdad, libertad, ceguera, oscuridad y gloria. Según el evangelio de Juan, Jesús dijo que terminó la obra que Dios le había encargado (Jn 17, 4), y sus ultimas palabras en la cruz eran: “Consumado está” (Jn 17, 30). Este punto de vista está en contra del de San Pablo, quien pensaba que la función suprema del Mesías era juzgar el mundo, y que Jesús regresaría por ello para terminar su obra de salvación. El cuadro gigantesco de Mateo acerca del Juicio Final, siguiendo a la segunda llegada, desaparece, y queda sustituido por otra clase de juicio: aquel que ocurre dentro del alma humana. Según Juan, la resurrección, la segunda llegada y el don del Espíritu (Consolador) son la misma cosa. El evangelio de Juan no menciona nada en cuanto al nacimiento de Jesús, su bautismo, tentación, transfiguración, agonía en el jardín, o su ascensión. Las cualidades humanas de Jesús desaparecen, y el se mueve por una escena del evangelio a otra como un perfecto maestro de cada situación, hasta que al fin va hacia su crucifixión y muerte, voluntariamente.

Debemos darnos cuenta de que el autor quiso reinterpretar según su propia creencia de la vida y muerte de Jesús. Quiso determinar el sitio de Jesús en el universo espiritual y sus relaciones frente a realidades eternas (Jn 1, 1-18). Estos eran los asuntos que le interesaron u preocuparon y no aquellos que Jesús hizo realidad. Aunque el cuarto evangelio pueda servir de gran material devocional, no se puede usarlo como fuente histórica y verdadera de la vida de Jesús (Véase Edgar J. Goodspeed, Introducción al Nuevo Testamento.).

Debemos depender de los evangelios sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas) con respecto a una fuente histórica de la vida y las enseñanzas de Jesús. Los resultados de los estudios teológicos de los evangelios sinópticos, confirman la conclusión de que la intención originaria de Jesús quedó inacabada, y su misión incompleta.

 

 

CAPITULO 4


CRISTOLOGIA

 

La cristología ha sido uno de los temas más controvertibles de la teología cristiana. ¿Era Jesús Dios mismo en un cuerpo humano? ¿Era solo un hombre? En el primer caso, ¿cómo pudo Dios limitarse a si mismo? En el segundo caso, ¿cómo fue Jesús distinto de otros hombres? ¿Era mitad divino y mitad humano? ¿Existía ya antes de su nacimiento? ¿Cuándo se dio cuenta de su papel de Salvador? ¿Cuál fue su relación con el Espíritu Santo? La nueva revelación dará luz acerca de estas preguntas y las aclarará.

 

1. JESUS, UN HOMBRE

Ninguno de sus seguidores contemporáneos pensó que Jesús era Dios mismo. También el apóstol San Pablo sabía que Jesús era un hombre y lo expresó en varias de sus epístolas:

Porque no es Dios, y uno también el mediador entre Dios y los Hombres, Jesucristo hombre. (1 Tim 2,5)

Pues, a la manera que por la desobediencia de un hombre fueron muchos constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo serán muchos constituidos justos. (Rom 5, 19)

Que así como en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su propio orden; Cristo, las primicias, después los de cristo cuando su advenimiento. (1 Cor 15, 22-23)

San Pablo dijo que Jesús fue el último Adán. (1 Cor 15,45). Puesto que Adán, el primer hombre, no cumplió su misión de alcanzar la perfección, otro hombre debe venir en el lugar de Adán, como un hombre.

Jesús hizo una distinción muy clara entre si mismo y Dios, diciendo: “¿Porqué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino Dios” (Lc 18,19) El Dios de espíritu infinito nunca asume una forma finita o se manifiesta en el cuerpo de un solo hombre. Por ello es un gran error pensar que Jesús fue Dios mismo. Jesús no era distinto de otros. A consecuencia, sus propios hermanos fracasaron en comprender su identidad. Jesús fue tentado en el desierto por Satán en cuanto a sus cualidades humanas. Muchas veces se dirigió a un lugar solitario para orar, ya que como hombre necesitaba fuerza de Dios. Como cualquier hombre estuvo hambriento a causa de la incredulidad de su pueblo. Él estuvo preocupado por la traición de sus adeptos y la rebelión de la nación elegida.

Si Jesús como ser humano, no hubiese estado sujeto a la tentación por parte de Satán, ¿como podría Jesús, pues, superarle y librar a la humanidad? Si Jesús no fuera un hombre, entonces sus palabras, su vida y su ejemplo no tendrían ningún significado para la humanidad. Moralmente, Jesús no tuvo tacha porque nunca se permitió a si mismo infringir la ley o voluntad de Dios. Jesús era distinto de otras personas en cuanto a su misión y no con respecto a su naturaleza humana. El factor más importante era que Jesús debía cumplir su papel de Salvador como un ser humano. Ello no está en contra del hecho de que el Espíritu Santo participase en la concepción de Jesús. (El espíritu Santo de referencia al Espíritu de Dios, y no se trata del Espíritu Santo que descendió a los discípulos después de la resurrección de Jesús) Debemos acordarnos de que también otros hombres elegidos fueron concebidos por el Espíritu Santo, Incluyendo, Sansón, Samuel, Elías y Juan Bautista.

Sin embargo, el fondo espiritual de Jesús era singular. Los antepasados de Jesús formaron un linaje especial en el cual había sido pagada la indemnización suficiente para establecer una condición por la cual Jesús naciera libre del pecado original. No obstante, la cualidad humana de Jesús que daba intacta, Su misión de Salvador consistía en subyugar a Satán, y en ser el primer hombre que alcance la perfección, cumpliendo las tres bendiciones, en que Adán había fracasado. Jesús debía ser entonces el Padre Eterno profetizado por Isaías, y los demás llegarías a la perfección solamente a través de él. Jesús se refirió a si mismo en términos de verdadera vid y dijo que sus y dijo que sus discípulos eran os sarmientos; solo como parte del árbol podrían dar buenas frutas. Él era el templo de Dios, y los demás podrían llegar a ser templos al unirse con él. En cuanto a esta misión divina, Jesús era singular; pero él debía cumplir su misión como un Hombre.

 

2. EL ESPIRITU SANTO

En el principio era el verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el verbo era Dios. Él estaba en el principio en Dios. Por él fueron hechas muchas cosas, y sin él no se ha hecho cosa alguna de cuantas han sido hechas. (Jn 1, 1-3)

Las palabras que el verbo era con Dios en el principio, no significan que Jesús, hombre, había existido antes de su nacimiento. Ello significa que el Verbo, la idea divina con respecto al hombre perfecto, había existido antes de su expresión en una forma humana. El Verbo o Logos era la idea divina en cuanto a Su creación. Puesto que Dios tiene polaridad y todas las cosas creadas por Él las tienen, también el Verbo debe tener polaridad. Adán y Eva fueron creados por el Verbo y debían ser la encarnación del Verbo. Debido a su caída, empero, ni pudieron cumplir el Verbo ni realizar el árbol de la vida.

Dios creó a un hombre, Adán, para el cual creó una mujer, Eva. Dios debe, pues, restaurar primero a un hombre en la posición de adán, y a través de este, a una mujer en la posición de Eva. Adán y Eva debían casarse con la bendición de Dios, para ser los padres perfectos de la humanidad. Viniendo en vez de Adán, Jesús debía tomar a una novia en la posición de Eva. Por ello se refirió a sí mismo muchas veces en términos de Novio, (Mc 2, 19; Mt 25,1) e indicó este papel en una parábola:

En el reino de los cielos acontece lo que a cierto rey celebró las bodas de su hijo. Y envió sus criados a llamar los convidados a las bodas, mas éstos no quisieron venir. (Mt 22, 2-3)

Si se hubiera realizado la boda de Jesús, éste y su novia hubieran sido los verdaderos Padres de la humanidad. Debido a su muerte prematura, no pudo cumplir su misión del matrimonio bendecido. Sin embargo, después de su resurrección, Dios le pidió el Espíritu Santo, con el cual debía realizar se Misión espiritualmente.

El Espíritu Santo es un espíritu materno o femenino, que colabora con Jesús en la posición de Eva. Elimina pecados que fueron originados por la primera Eva, el Espíritu Santo mueve y consuela los corazones de los hombres, guiándoles de esta manera de nuevo hacia Dios. Los hijos nacen a través del amor de los padres. Gracias al dar y Tomar de amor, Jesús y el Espíritu Santo dan el nuevo nacimiento espiritual a aquellos que siguen a Jesús.

 

3. LA TRINIDAD

Adán y Eva hubieran formado un trinidad con Dios por su matrimonio en el grado de perfección. Esta trinidad debía ser el ejemplo para todos los matrimonios futuros. Una persona soltera, aunque lleva en sí misma las cualidades masculinas y femeninas, no puede realizar este ideal de la trinidad.

A consecuencia de su unión con Satán, Adán y Eva fracasaron en establecer la trinidad con Dios. A través de su unión con el Espíritu Santo, Jesús realizó la trinidad por primera vez, pero solo espiritualmente. El ideal divino acerca de la trinidad se realizará completamente. El ideal divino acerca de la trinidad se realizará completamente cuando el Señor venga en la gloria de su Padre (Mt 16,27) y realizará el árbol de la vida en el centro de la ciudad de Dios. Entonces, él estará con su novia, invitando a toda la gente para participar en la cena de la boda del Cordero. (Ap 19, 7-9) él y su novia serán los verdaderos Padres. Toda la humanidad será restaurada a Dios, formando una trinidad con él. Entonces, todos se convertirán en árboles de la vida. Todos, pues, cumplirán el ideal de la creación. De este modo se establecerá una sola familia en la tierra.

 

 

CAPITULO 5


LA CONSUMACION DE LA HISTORIA HUMANA

 

Las personas que han estudiado historia han meditado a menudo sobre cuestiones como, por ejemplo: ¿Hay un objetivo en la historia? ¿Cuál es la finalidad de la historia? ¿Terminará la historia con el “fin del mundo”? ¿Influye Dios en el rumbo de la historia? Si es así, debemos darnos cuenta de su propósito para esta era.

 

1. EL OBJETIVO DE LA HISTORIA

El mundo original de la creación divina debía extenderse en el bien eterno sobre el fundamento de los Verdaderos Padres, Adán y Eva perfectos. Sus descendientes, nacidos en el bien, hubieran vivido con Dios en el Jardín de Edén, el reino de los cielos en la Tierra. Cada vida se hubiera realizado en la máxima utilidad, felicidad y alegría; y el mundo hubiese florecido en orden armonía y paz.

El mundo, tal como existe, es evidente que no es el mundo original. Adán y Eva se separaron de Dios, subyugando así el universo entero a la dominación de Satán. Por ello, la vida de la humanidad ha sido corrompida a fondo ¿Significa ello que la intención original de Dios no se realizara nunca? No. La voluntad de Dios es absoluta, y Él cumplirá el objetivo original de la creación. No Abandonará la realización de Su bendición prometida al hombre. Su amor es estable. Los versículos siguientes indican la determinación firme de Dios en cuanto a la realización de su objetivo.

Así será de mi palabra salida de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que obrará todo aquello que yo quiero, y ejecutará felizmente aquellas cosas a las que yo envié. (Is 55, 11)

Yo he dicho esto, y yo lo ejecutaré; yo lo he ideado y yo lo cumpliré. (Is 46, 11b)

Pues en toda verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra, que no un yod o un tilde de la ley, hasta que todo se haya cumplido. (Mt 5, 18)

Por ello, Dios ha dirigido el rumbo de la historia para restaurar el mundo original de la creación. Con el fin de cumplir Su objetivo para toda la humanidad y creación. Dios ha obrado especialmente con Israel, la nación que eligió para representar a la humanidad. En la era del Antiguo Testamento, Dios obró a través de los patriarcas y los profetas, para establecer el fundamento de la restauración. Luego, Dios envió a Jesús para que obre en su fundamento para restaurar el mundo a través del establecimiento del reino de los cielos. Puesto que los judíos se rebelaron y crucificaron a Jesús, éste no pudo cumplir su misión durante el resto de su vida. Por ello, la dispensa divina en cuanto a la restauración fue prolongada, y debe todavía ser realizada. Esto es el objetivo de la historia.

 

2. EL FIN DEL MUNDO

Algunas personas creen, como está escrito en Mateo 24, 29 y 2 Pedro 3, 10, al fin del mundo se obscurecerá el sol, la luna no alumbrara mas, las estrellas caerán del cielo, los elementos con el calor se disolverán, y la tierra y las obras que existan sobre la misma, serán consumidas por el fuego. Si estas cosas ocurrieran literalmente, el ideal divino con respecto a la restauración sería anulado completamente. Si el objetivo de Dios nunca se realizara, Él no puede ser todopoderoso y su dignidad de Creador se perdería.

Al fin del mundo no será destruido el mundo. Está escrito: “Pasa una generación y le sucede otra; mas la tierra queda siempre estable” (Ecl 1, 4). Entonces, ¿qué significa el “fin del mundo” o “los últimos días”? Significa el fin de una era. Dios dijo a Noé:

Llegó ya el fin de toda carne, decretado por mí; está de iniquidad la tierra por sus obras; pero yo los exterminaré juntamente con la tierra (Gén 6, 13).

Con eso Dios quiso decir que Él pondría fin a la época pecaminosa en la cual vivía Noé, y que empezaría un nuevo mundo a través de la familia de Noé. No significa que Dios destruiría literalmente la tierra.

Jesús usó también como expresión “el fin del mundo”, y con ello se refería al fin de la soberanía satánica. Jesús había intentado cerrar la era pecaminosa de la dominación satánica, cumpliendo con el Antiguo Testamento y terminando la Era del Antiguo Testamento. Puesto que esto no se cumplió completamente con la primera llegada de Cristo, se necesita la segunda llegada. “El fin del mundo” indicado en el Nuevo Testamento se refiere a la segunda llegada de Cristo. Cuando Cristo llegue de nuevo, llevara las nuevas palabras del Testamento Consumado, por medio de las cuales superara el reino satánico en el mundo y realizará los dos Testamentos completamente. Por ello, “el fin del mundo” significa el fin de la soberanía del mal por la restauración de la soberanía del bien.

Aunque la soberanía satánica del mundo será derrotada, la tierra y su población seguirán existiendo. La decadencia o la derrota de un país no significan la destrucción total del país o su pueblo, sino simplemente la decadencia de su soberanía. Con la derrota de la soberanía del mal, empezará una nueva historia, y Dios gobernara directamente al hombre y al mundo.

En la época de la Consumación de Testamento, la cual comienza con el cumplimiento de la segunda llegada de Cristo, se verán hechas realidad estas palabras de la Revelación:

Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva. Por que el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y ya no había mar. (Ap 21, 1)

El “primer cielo” se refiere al Paraíso, y la” primera tierra” señala al mundo en el estado en el que encontraba antiguamente bajo la dominación satánica. El “cielo nuevo” es el reino de los cielos que será establecido encima del Paraíso, y la “tierra nueva” es el nuevo mundo bajo el dominio del bien.

Lo siguiente se verá así mismo hecho realidad al tiempo de la segunda llegada:

Pero luego, después de la tribulación de aquellos días, el sol se obscurecerá, la luna no alumbrara y las estrellas caerán del cielo, y los ejércitos del cielo temblaran (Mt 24, 29)

El siguiente texto del Génesis aclara el arriba mencionado:

Vio también otro sueño, que refirió a sus hermanos, diciendo: He visto entre sueños como que el sol, y la luna, y once estrellas me adoraban. Y habiéndolo contado a u padre y a los hermanos, su padre le reprendió, diciendo: ¿Qué quiere decir ese sueño que has visto? ¿Por ventura yo y tu madre y tus hermanos tendremos que postrarnos ante ti? (Gén 37, 9-10)

Como está indicado aquí, el sol y la luna simbolizan al padre y a la madre, y las estrellas a los hijos. Jesús y el Espíritu Santo están espiritualmente en la posición del padre y de la madre. La luz representa las palabras de la verdad llevadas por Jesus. Cuando Jesus llevó la verdad mayor del Nuevo Testamento, la verdad del Antiguo Testamento se obscureció por ello. Cuando el señor venga de nuevo con su verdad aun mayor, las palabras del Antiguo Testamento se obscurecerán también.

¿Cuáles son las estrellas que caen del cielo en los últimos días? Las estrellas representan a los discípulos de Jesús. Muchos cristianos de estos últimos días caerán en la incredulidad, ya que la segunda llegada de Cristo ocurrirá de una forma completamente inesperada. Lo mismo ocurrió a los escribas y fariseos cayeron en la incredulidad porque el Salvador no vino de la manera que ellos habían esperado. Por ello, muchas estrellas caerán del cielo en los últimos días. Jesús predijo que muchos cristianos tropezarían y se apartarían:

¿Y Dios no hará justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche, aun cuando los haga esperar? Os aseguro que no tardará en vengarlos. Pero, cuando viniere el Hijo del hombre ¿os parece que hallará fe sobre la tierra? (Lc 18, 7-8)

No todo aquel que dice: Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre Celestial. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y lanzado en tu nombre demonios, y hecho muchos milagros en tu nombre? Mas entonces yo les contestaré: Jamás os he conocido; apartaos de mi, operarios de la inquinidad. (Mt 7, 21-23)

Incluso aquellos que han servido a Dios y que han recibido dones espirituales, fácilmente se equivocaran en el reconocimiento del Señor de la Segunda Llegada si se les aparece de un modo inesperado. Si cometen el error de negarlo, el a su vez también les negará y rechazará.

Debemos darnos cuenta de que el modo de proceder de Dios está a menudo mas allá de nuestra comprensión, como Isaias lo dijo:

Que los pensamientos míos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son los caminos míos, dice el Señor, sino que cuanto se eleva el cielo sobre la tierra, así se elevan mis caminos sobre los caminos vuestros y mis pensamientos sobre los pensamientos vuestros. (Is 55. 8-9)

 

3. EL JUICIO FINAL

Desde la caída del hombre el mal ha ocupado la posición agresiva, y el bien estuvo en la defensiva. Sin embargo, en el transcurso de la historia, con la intervención directa de Dios en los conflictos entre el bien y el mal, el bien ha avanzado constantemente a una posición dominadora. Las fuerzas del bien llegaron a un cruce con las fuerzas del mal, en 1960. Por ello, las posiciones del bien y del mal cambiaron, y las fuerzas del bien están tomando una posición agresiva, mientras que las fuerzas del mal, aunque luchando desesperada mente, están destinadas a decaer.

Al haber alcanzado esta encrucijada, Dios obtuvo una base en la Tierra. Ello es el fundamento para la restauración del Universo. Sobre esta base crecerá el reino de Dios. Esta encrucijada marca el comienzo del juicio cósmico. El juicio significa la separación del bien y del mal. Así como un pastor separa las ovejas de las cabras, así Dios separará el bien y el mal, al fin del mundo. “Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el príncipe de este mundo va a ser lanzado fuera” (Jn 12, 31). El príncipe de este mundo, la soberanía del mal, será derrotado. De este modo se establecerá el nuevo cielo y la nueva tierra del bien perfecto.

¿Cómo se realizará el juicio final? El medio de su juicio divino será su verbo el cual será revelado en este tiempo de la segunda llegada. Jesús dijo: “Yo he venido a poner fuego en esta tierra, ¿y que he de querer, sino que arda?” (Lc 12, 49). No se refirió a poner un fuego natural, sino a divulgar rápidamente la nueva palabra de Dios. Juicio con fuego significa juicio a través de la palabra de la verdad. Según la epístola de Santiago, “la lengua es un fuego” (3, 6a).Aquí el concepto lengua se refiere a las palabras de los hombres. Dios destruirá lo malo de la Tierra con el “fuego” de su boca, es decir, con sus palabras de la verdad.

A la tierra la herirá con la vara de su boca, y con el aliento de sus labios dará muerte el impío (Is 11, 4c)

Y entonces se dejará ver aquel inicuo a quien el Señor Jesús matará con el resuelto de su boca y destruirá con el resplandor de su presencia (2 Tes 2, 8).

Quien me menosprecia, y no recibe mis palabras, ya tiene juez que le juzgue: la palabra que yo he predicado, esa le juzgará en el último día (Jn 12, 48).

La vara de su boca y el aliento de sus labios expresan la palabra de Dios. La gente del tiempo de Jesús no fue juzgada según la ley de Moisés, sino de acuerdo con las palabras de Jesús. Del mismo modo, los hombres de esta época no serán juzgados de acuerdo con el Antiguo y el Nuevo Testamento, sino según la nueva revelación divina. Las palabras de Dios reveladas recientemente, serán cien veces más poderosas que las palabras del Antiguo y el Nuevo Testamento. DIOS JUZGARÁ A LA HUMANIDAD CON SUS PALABRAS DE LA VERDAD.

Con el progreso del Juicio final, la historia antigua del mal terminará, y una nueva historia del bien comenzará. Habrá dos etapas en la restauración. Primero, el corazón del hombre debe ser restaurado a su estado original. El debe encontrar la verdadera libertad para hacer el bien y restablecer el vínculo de amor entre sí y Dios. Reflejando los cambios interiores, también cambiará el ambiente del hombre. Con la expansión del bien, también se aumentara la confianza en las relaciones humanas en todos los niveles. La colaboración se acentuará cada vez mas, pero solo sobre la base de la realización interior de la humanidad.

 

4. UN SOLO MUNDO

A pesar de nuestro estado actual, hay muchos fenómenos que reflejan la intención de Dios en cuanto a la realización, en este tiempo, de su Bendición para el hombre.

Hay muchas personas que anhelan la autorrealización a través de la búsqueda de verdad espiritual. Es cierto que ocurren más experiencias espirituales directas. La libertad interior es buscada activamente por muchas personas. El valor humano original esta restaurado con la expansión del espíritu democrático, para llevar más seguridad en cuanto a los derechos humanos en un ambiente de igualdad y hermandad.

Los historiadores indican que en el transcurso de la historia se formaron 21-26 esferas culturales alrededor de enseñanzas religiosas. Con el tiempo se ha presentado una tendencia hacia la consolidación. De todas las esferas pequeñas, existen ahora cuatro grandes. Se trata del judeocristianismo, del Islam, del hinduismo y de las religiones del Extremo Oriente. Ellas están demostrándose el interés mutuo, como nunca antes. Como la esfera cristiana incluye muchas naciones importantes, se dirige mucha atención a ella. El cristianismo ha formado el fundamento central para la nueva dispensa divina. La singularidad del cristianismo se basa en su promesa de formar una familia en el mundo, alrededor de los Verdaderos Padres, de acuerdo con el propósito divino de la creación.

El mundo creado por Dios ha sido dividido por el hombre. Mucho de ello resulto como consecuencia de las guerras. La guerra empezó en el nivel individual (al principio de la historia), cuando Caín mató a Abel. La guerra que comenzó entre estos dos hombres se ha extendido a familias, estirpes, tribus y finalmente naciones.

El mundo esta dividido ahora en dos bloques principales: el comunismo y el mundo libre, representando a Caín y a Abel en un nivel mundial. El conflicto entre las dos ideas del comunismo y la democracia es uno de los innumerables signos del “fin del mundo”. Una confrontación final entre las dos ideologías es inevitable, ya que no pueden coexistir indefinidamente.

En la historia de las guerras, la victoria fue obtenida en general por los partidos que representaban al bien, aunque su bondad haya sido relativa. De esta manera, Dios estaba continuamente obrando en la dirección de la restauración de Su soberanía en al tierra y a la eliminación del dominio satánico, A través de esta ultima lucha por el poder entre el bien y el mal, él subyugará al mal, y el mundo será unido por el bien.

Conforme con el cumplimiento divino de Su tercera bendición en este tiempo, el dominio humano sobre la creación está extendiéndose. La humanidad está ahora experimentando una relación más fuerte que antes en cuanto a su ambiente. Primero, la filosofía, la ética y las religiones se han ido desarrollando conforme a la providencia divina. Estos campos han contribuido a la ilustración del hombre. El corazón y la mente del hombre han llegado a reflejar más a Dios, y el hombre ha desarrollado más comprensión y más aprecio en cuanto al universo. Por consiguiente, el dominio interior del hombre sobre la creación se ha extendido. Segundo, el hombre ha alcanzado nuevos puntos de apoyo científicos y dispone de un conocimiento y una utilización con respecto a las leyes naturales, mayores que nunca anteriormente. El hombre esta prolongando su vida gracias al progreso sin precedentes de la medicina. Está así mismo conquistando el espacio exterior. Este es el aspecto externo del dominio del hombre sobre la creación.

La dependencia creciente de hombres y naciones se manifiesta en grupos cooperativos y en agencias de muchos tipos y características. Comunidades económicas internacionales, movimientos ecuménicos eclesiásticos y muchas alianzas políticas existen ahora por enzima de anteriores barreras. La idea acerca del gobierno mundial es discutida por algunas personas, y las naciones unidas sirven de forum mundial. Los viajes en aviones de reacción y los medios de comunicaciones han eliminado literalmente las barreras del tiempo y del espacio. Todas estas cosas significan que la historia vieja ha llegado a su consumación y que una nueva era se ha iniciado, en la cual la providencia de la restauración se realizará.

En la Nueva Era se verá una armonía perfecta de todas las culturas. Se establecerá un solo mundo horizontalmente entre el Oriente y el Occidente, así como de modo vertical entre le mundo espiritual y el mundo físico. Todos compartirán una filosofía religiosa común bajo la dirección directa de Dios. En este mundo, las personas conscientes, justas y buenas, adelantarán y guiarán en todos los campos de la vida, con amor y verdad divinos.

 

 

CAPITULO 6


LA RESURRECCION

 

Recientemente, la percepción extrasensorial ha llegado a ser un tema de gran interés, y se discuten libremente los fenómenos espirituales. Si los espíritus se ponen más frecuentemente en contacto con la gente terrestre, ¿Cuál es el objeto de su intervención? ¿Por qué están particularmente activos en este tiempo? Para comprender ello, se debe tener un amplio conocimiento de la resurrección.

 

1. LA DEFINICION DE RESURRECCIÓN

La resurrección es, literalmente, el despertar de los muertos. Para comprender su significado, habrá que aclarar primeramente el vocablo “muerte”. Dios dijo a Adán: “Porque cualquier día que comieres de él, ciertamente morirás.” (Gen 2, 17b) No obstante, Adán y Eva no murieron físicamente después de haber comido del fruto. ¿Qué significaba pues, en este caso la palabra “muerte”? ¿Significará el proceso por el cual el cuerpo físico del hombre envejece, muere y se convierte en polvo? No, Esa muerte es solo el fin natural de la vida física, de acuerdo con el Principio de la Creación. Ningún cuerpo físico ha sido creado para vivir eternamente, sin embargo el hombre tiende a identificarse con su vida física, por que no sabe que vivirá para siempre en el mundo espiritual, luego de haberse separado del cuerpo. Por consiguiente, ante los ojos de Dios, la separación del alma de su cuerpo no es una muerte. La muerte es la ausencia de la relación de dar y tomar con Dios y se originó con la separación del hombre de Él. Se trata del estado espiritual, en el cual el hombre no puede percibir el amor de Dios, y por lo tanto se encuentre incapacitado para corresponderlo. La causa de esa muerte el pecado original del hombre y la soberanía de Satán.

Adán y Eva, quienes habían alcanzado el grado más elevado de la etapa de crecimiento, violaron el mandamiento de Dios y cayeron, en su desarrollo espiritual, por debajo de la primera etapa de la formación. Sus descendientes nacerán, por lo tanto, también por debajo de la formación, y tendrán que ascender desde ahí hasta la etapa del crecimiento y de la perfección. La resurrección comienza con el proceso de restablecimiento de la naturaleza humana original, y la finalidad de la resurrección es la perfección.

Después del pecado original, no se experimentaron cambios físicos exteriores en Adán y Eva. De la misma forma, no se producirás cambios físicos exteriores, al experimentar la resurrección; no obstante acontece un cambio espiritual poderoso que cambia el carácter de la vida del hombre. Su alejamiento del poder de Satán y la vida en el dominio de Dios es verdaderamente un cambio radical. Inmediatamente después de completarse esta resurrección, Satán no puede ya dominar al hombre.

 

2. LA RESURRECCION DEL HOMBRE EN LA HISTORIA

A. La Resurrección hacia el grado de la formación

Para empezar la obra de la resurrección, fue preciso colocar primeramente un fundamento. Dios empezó a obrar en la familia de Adán con este objetivo. Durante los dos mil años después de Adán, Dios continuó obrando a través de hombres para establecer el fundamento. Pero hasta la elección de Abraham y su familia, el fundamento no se colocó, puesto que las personas llamadas para esta tarea fracasaron.

En el tiempo de Abraham incluso lo hebreos, el pueblo escogido, estaban tan lejos fe Dios que pudieron acercarse a Él sólo por medio de sacrificios de animales y ofrendas vegetales. Cuando los hombres se acercaron más a Dios, después de algún adelanto espiritual, Dios les dio los diez mandamientos por medio de Moisés. Más adelante aparecieron los profetas que aumentaron la vida espiritual se los israelitas, transmitiéndoles otros aspectos éticos y espirituales de Dios. De esta forma se llegó a un desarrollo espiritual desde el tiempo de Abraham.

La era del antiguo testamento permaneció centralizada en las leyes de Moisés. Dios justificó la gente se aquel tiempo e la base se de obediencia de las leyes.

A causa de su estado espiritual, Dios no hablaba al directamente con ellos, sino que enviaba mensajes por medio de sus ángeles. De ahí que incluso los siervos fieles podían resucitar hasta el grado superior de la formación. Solo podían resucitar hasta el grado superior de la formación. Sus formas espirituales fueron, por lo tanto, espíritus de formación y por medio de su obra fue establecido el grado de la formación en el mundo espiritual. En el aguardan la llegada del Mesías.

B. La resurrección hacia el grado de crecimiento

Sobre la base del grado de formación se realizó la llegada de Jesús. Su misión fue elevar el estado espiritual de los hombres desde la formación hasta la perfección.

El grado de intensidad del amor de un hombre para con Dios determina la distancia entre él y Dios. Los fundadores de las Iglesia no Cristiana, exponían en sus enseñanzas a Dios en un sentido abstracto, Jesús expuso claramente en sus enseñanzas a Dios como nuestro Padre, haciendo resaltar el amor paternal de Dios. En sus enseñanzas Jesús se dirigió a los israelitas con el anhelo y amor quebrantado de Dios para con sus hijos perdidos. Mediante la revelación del corazón quebrantado del Padre, Jesús acercó sus discípulos más aún a Dios, y los elevó por encima del nivel de las enseñanzas del Antiguo Testamento y de alas demás religiones. De esta forma, Jesús alzó a sus discípulos de la categoría de siervos a la de hijos de Dios, el Padre, y amigos de Jesús. (Jn 15, 14-15)De este modo abrió Jesús para los hombres el camino de acercarse a Dios mediante el amor en lugar de mediante el temor, acortando la distancia entre los hombres y su objetivo máximo, esto es, la perfección física y espiritual.

A causa de la crucifixión, Jesús no pudo llevar a cabo su misión completamente, alcanzando solo la resurrección hasta el grado de crecimiento. De ahí que todos los que fueron fieles a Jesús, alcanzaron la resurrección hasta el grado del crecimiento, en el cual se encuentran los espíritus vitales. Ellos permanecieron con Jesús en el Paraíso, que ha sido hasta ahora la región más alta del mundo espiritual, a pesar de haberse tratado simplemente del grado de crecimiento. Los espíritus vitales del paraíso, han aguardado con gran impaciencia el regreso del Cristo.

C. La resurrección hacia el grado de la perfección

Sobre el fundamento del grado de crecimiento, que fue establecido durante los dos mil años de la Era del Nuevo Testamento, se cumple la segunda llegada de Cristo. En los últimos Días, la gente puede resucitar el grado de la perfección, espiritual y físicamente, aceptando al señor y sirviéndolo. El hombre alcanza la perfección cuando se libera del pecado original y entra en una relación completa de amor con Dios. En esta etapa debe formar una trinidad con la bendición del señor. “Perfección”, por ello, no significa que el crecimiento espiritual termina; por lo contrario, continua para siempre. Por medio del oficio espiritual de la segunda llegada de Cristo, será posible que la humanidad llegue a la posición de hijos de Dios, no solamente en Ideas, sino también en realidad. La humanidad entrará en una unión completa con Dios. La Biblia dice “Ved aquí el tabernáculo de Dios entre los hombres, morará con ellos. Y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios, habitando en medio de ellos, será su Dios” (Ap 21, 3b)

Es deseo más grande de los cristianos participar en la primera resurrección. “Bienaventurado y Santo, quien tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la segunda muerte no tendrá poderío, antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con el mil años.” (Ap 20,6) “Quien tiene parte en la primera resurrección”designa a las personas que figuran entre las primeras en la historia que han alcanzado la resurrección hasta la perfección. Estos hombres se convertirán en estos espíritus divinos y serán libres del pecado original. Como estos hombres habran recibido el sello el Señor de la Segunda Llegada, no podrán ser influenciados o sometidos más tiempo por Satán. En la era del Testamento realizado, los hombres no se justificarán a través de la observación de las leyes de Moisés o por la fe de Jesús, sino siguiendo y sirviendo al Señor del mundo nuevo.

Las personas que recibirán el sello serán 144.00 según el Apocalipsis.

Y vi que el cordero estaba sobre el Monte de Sión, y con el ciento cuarenta y cuatro mil personas que tenía escrito en sus frentes el nombre del él y el nombre de su Padre.... Y cantaban como un cantar nuevo ante el trono, y delante de los cuatro animales, y de los ancianos; y nadie podía cantar aquel cántico, fuera de aquellos ciento cuarenta y cuatro mil, que fueron rescatados de la tierra. (Ap 14 1,3)

Los hombres, con el nombre del Cordero y del Padre en sus frentes, son aquellos que habrán alcanzado la resurrección total. El número 144.00 es simbólico y se deduce de 12 x 12. Representa el número limitado de personas que participarán en la primera resurrección, y formarán la base para la rehabilitación de la humanidad. Ellos son los redimidos de la humanidad como los primeros frutos para Dios y el Cordero, y serán los más privilegiados de tosa la gente, compartiendo con el Señor alegría y Gloria eternamente.

 

3. LA RESURRECCION DE LAS ALMAS HUMANAS

El Principio de la creación enseña que el yo espiritual o alma del hombre debe crecer hacia la perfección en unión con el cuerpo físico. El alma debe recibir para su crecimiento elemento de vitalidad de su cuerpo físico, así como el elemento de la vida de Dios. Pro consiguiente, los espíritus de hombres imperfectos tendrán que volver a la tierra con el fin de completas su resurrección por mediación de los hombres sobre la tierra, Por este motivo descenderán muchos hombres espirituales cuando el Señor regrese, como lo hicieron en el tiempo de Jesús.

También profetizó de esto Henoc, el séptimo desde Adán, diciendo: Mirad que viene el Señor con millares de Santos, a juzgar a todos los hombres. (Jds 1, 14-15a)

Este párrafo se refiere a la llegada de u n sinnúmero de espíritus de formación, en el tiempo de Jesús, para elevarse a través de la colaboración con Jesús y sus discípulos. La efusión de los espíritus que llegaron en Pentecostés, fue un fenómeno típico de su llegada. Por medio de esta colaboración avanzaron hasta el paraíso, el cual fue abierto por Jesús. De este modo alcanzaron su resurrección hacia el grado del crecimiento.

El evangelio de mateo indica:

Y los sepulcros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos que habían muerto, resucitaron. Y saliendo de los sepulcros después de la resurrección de Jesús, vinieron a la ciudad santa, y se aparecieron muchos. (Mt 27, 52-53)

Los cuerpos de los Santos mencionados en este versículo no eran físicos. Mas bien, este párrafo describe un fenómeno espiritual. Después de la resurrección de Jesús, muchos seres espirituales fueron elevados del grado de la formación hasta el grado del crecimiento. Para las almas del paraíso, el grado de la formación parece ser tan frío y oscuro como una tumba. Algunos de estos seres espirituales evidentemente se han aparecido a personas en Jerusalén.

Hoy día los seres del paraíso deben descender a la tierra y colaborar en la nueva dispensa de la segunda llegada. Por medio de su colaboración. De este modo, estos espíritus vitales entran en el reino de los cielos cuando sea abierto por el oficio de la segunda llegada.. El paraíso ha sido una etapa de transición. Con la apertura del reino de los espíritus vitales adelanten hacia el reino de los cielos.

Sin embargo, todos estos, recomendables por el testimonio de su fe, no recibieron promesa, habiendo dispuesto a Dios, por un favor particular que nos ha hecho, que no recibiesen sino juntamente con nosotros el cumplimento de su felicidad. (Heb 11, 39-40)

El escritor de la carta de hebreos menciona en el Capítulo 11, que Abel, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés y muchos otros profetas, habían vivido para Dios, y le habían obedecido, con una fe bien atestiguada. Más ninguno de ellos ha recibido hasta hoy lo que les fue prometido, es decir, alcanzar la resurrección completa. Ellos podrán alcanzarla sólo mediante los hombres sobre la tierra que obren la nueva dispensa de la segunda llegad de Cristo. Nosotros, en esta generación privilegiada, tenemos la preferencia de ser los primeros que alcanzarán la resurrección completa, mientras que los hombres del mundo espiritual están pendientes de los hombres de la tierra par alcanzar su resurrección completa, Por consiguiente, aquellos que se encuentran en el mundo espiritual, buscan ansiosamente hombres con quienes puedan trabajar juntos.

En los últimos días, la obra del Espíritu Santo y de Jesús decrecerá gradualmente, y las almas del paraíso y los elegidos en la tierra colaboraran cada vez más para realizar la restauración. En nuestro tiempo aumenta continuamente el número de personas que hablan en otras lenguas, curan enfermos, profetizan, transmiten el fuego sagrado, y realizan grandes obras. Aquí se trata casi siempre de la ayuda de los espíritus vitales del paraíso.

 

4. SERIE DE MISIONES

Hoy en día, la ciencia está muy desarrollada, luego de investigaciones y descubrimientos continuos durante el paso de los siglos. Nosotros, es esta generación gozamos de muchos beneficios del progreso científico. Ello nos es dado a través de poco o ningún esfuerzo de nuestra parte, simplemente por vivir en esta era científica.

También vale eso en el campo espiritual. Desde los tiempos remotos de la historia humana, los siervos de Dios han establecido fundamentos para el progreso espiritual continuo del hombre. Sobre la base del cristianismo, el privilegio de la elevación hacia el grado del crecimiento, el privilegio de la elevación hacia el grado de crecimiento llegó a ser disponible. Ahora, sobre la base del oficio de la segunda llegada, el hombre puede alcanzar el nivel más alto del crecimiento espiritual, es decir la perfección física y espiritual.

Esta generación tiene el privilegio único de poder adelantarse desde la etapa de crecimiento, y inclusive de la formación, hasta la perfección en el lapso de la vida o en menos tiempo. Debido a este gran privilegio, los hombres del mundo espiritual envidian a esta generación. No solamente los habitantes del paraíso, sino seres espirituales de todos los niveles colaboran con los hombres para compartir los beneficios de esta era gloriosa. La profecía de Joel se está realizando.

Y después de esto derramaré yo mismo mi espíritu sobre toda clase de hombres; profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos tendrán sueños, y tendrán visiones vuestros jóvenes. Y aun también obre los siervos y siervas derramaré en aquellos días mi espíritu. (Jl 2, 28-29)

De acuerdo con la ley de atracción, estos seres espirituales no pueden influenciar arbitradamente a cualquier hombre. Ellos deben encontrar personas, que tienen una base común para una acción recíproca. De otro modo, no podrán mantener ningún contacto con estas personas.

A lo largo del cumplimiento de la restauración universal, Dios obró a través de personas elegidas para el cumplimiento de misiones importantes, en tiempos especialmente determinados en la historia. A dios le interesaban especialmente las cualidades del carácter de estas personas, al elegirlas para esas tareas, ya que cada misión requiere en su ejecución un determinado tipo de hombre.

La dispensa de la restauración fue llevada a cabo por las obras sucesivas de Abraham, Jacob, Moisés y Jesús. Sus misiones fueron aumentando más y más, conforme la base establecida por sus antecesores. Así, por ejemplo, las misiones de Abraham y Jacob fueron de un nivel individual o del a familia de Moisés, a nivel de la estirpe; y la misión de Jesús tuvo un carácter nacional y universal.

Hoy el Señor de la Segunda Llegada y sus seguidores deben completar la misión de Jesús. Por ello, Jesús y los del paraíso deben descender y cooperar con estos sucesores de su trabajo. Alcanzar el objetivo es la responsabilidad de sus sucesores que están ahora en la tierra. A causa de que su privilegio es tan grande, si ellos no corresponden a la llamada, su juicio debe ser igualmente grande.

Ahora descienden a la tierra no solo seres espirituales buenos, sino y también espíritus errantes y malos. Si su influencia contribuye en la indemnización para la nueva dispensa, ellos también tendrán beneficios. Por este motivo aumentan los diversos fenómenos espirituales, incluyendo la obsesión espiritual. El rápido aumento de enfermedades mentales y otros casos de irracionalidad es el resultado de la posesión u obsesión espiritual. Por medio de la comprensión del Principio, se pueden discernir los espíritus y controlarlos; pero si el hombre no sabe por qué y cómo obran, puede ser desviado y llegar a convertirse en una víctima de obsesión espiritual.

Personas que se comunican con el mundo espiritual, reciben a veces del mismo nombre, como Pablo, Pedro, Israel y otros. Esto quiere decir que el espíritu de Pablo, por ejemplo, toma contactos terrestres con un hombre determinado, que tiene la misma misión que Pablo y que por medio de la colaboración el último continua el cumplimiento de diferentes misiones, que son llevadas a cavo por diversos hombres, Dios cumple la dispensa de la restauración.

 

5. FALSOS CRISTOS

Un caso típico de los “últimos días” es la aparición frecuente de personas que quisieran pasar por el Señor. El que alcanza la posición espiritual del escalón máximo en el grado del crecimiento, recibe a veces una revelación, por la cual él “representa” al Señor Adán. Y cuando se trata de una mujer, se le da eventualmente en nombre de “Eva” o “Mujer de Jehová”.

Dios prometido a Adán y Eva la soberanía sobre toda la creación. ¿Gen 1,28? A causa de su pecado, empero, no se pudo cumplir esta promesa. Pero Dios renueva Su promesa aquellos que hayan recuperado el estado espiritual equivalente al de la posición de Adán antes del pecado. La revelación de que ellos son los “Señores”, significa que Dios renueva Su promesa de entregar la soberanía a la humanidad. Esto no quiere decir que ellos sean el Señor en persona o el cristo que regresará.

Existe otra razón más, por la cual son dadas estas clases de revelaciones en este momento. En los últimos días, será la misión de aquellos que han alcanzado un alto nivel espiritual atestiguar el momento precioso de la Segunda Llegada de Cristo. Por consiguiente, muchas personas serán llamadas n en lugares diferentes a ser antecesores del Señor venidero. Como no conocen exactamente la voluntad de Dios, es posible que esta gente proceda equivocadamente, por ignorancia, como si ellos fuesen el señor de la Segunda Llegada. Pero si obran de esta manera, les serán retirados gradualmente sus dones espirituales. Sino permanecen dentro de las fronteras de sus misiones determinadas, existen el peligro de que se conviertan en falsos cristos. Esta es la razón por la cual aparecen en los últimos días tantos falsos Cristos.

Las personas con dones espirituales se reúnen muy raras veces y a menudo tienen grandes divergencias de opinión sobre verdaderas pequeñeces. ¿Por qué es esto así? Según el Apocalipsis, capitulo 21, 12=14, hay doce puertas de perlas que conducen a la nueva Jerusalén: tres en cada dirección. Es decir Este. Oeste, Norte y Sur. Esta doce puertas simbolizan los doce discípulos de Jesús. Representan diferentes misiones.

Cada persona entrará en el reino de los cielos a través de la puerta de su misión. En su rumbo, muchas personas que se dirigen al mismo lugar vienen de otras direcciones. Por consiguiente, se presentan muchos conflictos y muchos hombres creen que solo su camino es el correcto y que los otros se equivocan.´

Dios desea que cada hombre llegue al reino de los cielos tan pronto como le sea posible; por eso, Él trata a cada uno como si lo quisiera y le entrega solo a él facultades valiosas. Por esta razón a menudo las personas con dones espirituales se aíslan, se vuelven estrechas de mente, y consideran a otras personas como herejes y satánicas. Como a cada una de estas personas le corresponde una tarea especial, para cuyo cumplimiento solo él fue elegido, Dios le hace saber de este modo que Él es un “Señor”. Estos fenómenos espirituales aparecen más a menudo en los últimos días.

Cuando regrese cristo unificara al pueblo de Dios con las obras ya terminadas por aquellos. Entonces verá cada uno que su propia obra fue sólo una parte del todo, y que él era el Señor de solamente en el territorio de su misticón. El Señor de la segunda Llegada se encuentra en estos momentos juntando estas partes o fragmentos y las coordinará para realizar la obra completa. Por este motivo, todos los hombres que han recibido revelaciones espirituales u obrando para Dios, tendrán que dirigirse con sus obras al Señor universal para ser reconocidos por él. En caso de no hacerlo a tiempo, sus obras no podrían ser consideradas como una parte de la gran cosecha. Aunque estas personas acudan de distintas direcciones y se dirijan hacia puertas diferentes, lo más importante es que ellos penetrarán en la nueva Jerusalén con obras concluidas. Si no llegan a tiempo, el largo y penoso camino recorrido habrá sido sin valor ni importancia alguna.

 

6. LA UNIFICACION DE LAS RELIGIONES

Todas las religiones sirvieron como parte de la Providencia divina, como iluminación de la conciencia de la humanidad. El taoismo, confucionismo, budismo, zoroastrismo, Islam, shintoismo e hinduismo contribuyeron al desarrollo espiritual de los hombres. Estas religiones establecieron un fundamento para la consumación de ka última dispensa, es decir, para el establecimiento del reino de los cielos sobre la tierra. Todas las religiones se fundan sobre ciertos grados de la verdad divina, y sirvieron, en el transcurso de los tiempos, como sus medios de comunicación para los diferentes grupos de hombres. Mas el judeocristianismo es la revelación directa de Dios, mientras otras religiones son sólo revelaciones indirectas.

Los fundadores de las distintas religiones y los grandes filósofos formaron sus propios grupos en el mundo espiritual y siguen dirigiendo a sus adeptos allí. En el pasado, estos grupos estaban aislados los unos de los otros, y un grupo no sabía con seguridad lo que hacía el otro. Sin embargo con el comienzo de la nueva dispensa divina, fueron levantadas las barreras entre ellos. Había esta clase de barreras en el paraíso y en otras regiones, debido a los distintos conceptos con respecto a Dios y a los grados de comprensión espiritual. La disolución de barreras en el mundo espiritual, corresponde al presente abandono del aislamiento de las naciones y muchos otros grupos en la tierra. De este modo se acerca el mundo más y más al ideal de la unidad, y este movimiento refleja los acontecimientos que se producen actualmente en el mundo espiritual.

Como la nueva dispensa es conocida más y más en los distintos grupos del paraíso, sus fundadores espirituales descienden a la tierra. De esta manera dirigirán a sus adeptos hacia la dispensa de la segunda llegada, a través de mensajes espirituales e inspiraciones. Por consiguiente, revelaciones acerca de la segunda llegada de Cristo no proviene sólo de Jesús, sino también de los fundadores de todas las demás religiones. Estos fundadores de religiones pueden cumplir con sus misiones y lograr la resurrección hacia el grado de la perfección, sólo cuando sus fieles adeptos participan en el oficio de la segunda llegada de Cristo, que es un acontecimiento universal, cuya repercusión no se limitará al mundo cristiano. Por fin, toda la humanidad participará en la segunda llegada, con el fin de alcanzar la resurrección de cada persona y la restauración del universo.

Por primera vez en la historia se unificarán las diferentes religiones, y se creará una religión única, que conducirá a la unificación de toda la humanidad. Finalmente tendrá lugar la unión de los dos mundos, el invisible y el visible. Hombres y mujeres perfectos servirás de intermediarios entre los dos mundos, y se llegará a una unión completa entre estos dos. Por lo tanto el nuevo mundo de la perfección será de un alto grado espiritual, esto será el jardín del Edén en el cielo sobre la tierra. Se establecerá la clase de vida que Dios había planeado para con sus hijos, y el ideal divino de la creación se verá finalmente consumado.

 

NOTA REFERENTE A LA PREDESTINACION

Dios es bueno; Su objetivo de la creación es bueno; y Él está realizando la providencia de la restauración para el bien de la humanidad. Por lo tanto, Dios nunca predestina a un hombre a perecer o a caer en el pecado. Lo que Dios predestina es su voluntad eterna e inmutable para la humanidad. Con el fin de cumplir Su voluntad inmutable, Dios elige y llama a hombres que encajan en Su plan completo. Naturalmente, el linaje de antepasados o la herencia espiritual, el carácter intrínseco y el potencial, así como las condiciones del ambiente, del mismo modo como un artista utiliza distintas materias para encajar en las partes diferentes de la obra eterna. Puesto que Dios prevé todo ello, llama a hombres que quiere Emplear, y cuando ellos cumplen con sus misiones, Dios les justifica y glorifica. (Rom 8,30)

Dios divide entre sí y el hombre la responsabilidad para la realización de la tarea. Sólo cuando el hombre colabora completamente con Dios, se realiza Su voluntad. Por consiguiente, aún después de que Dios ha llamado a una persona para concederle una misión, puede quedar la Voluntad divina sin cumplirse si el hombre no se encarga de su parte de la obra.

Ello ha ocurrido repetidas veces, como lo vemos en las vidas de Adán, Noé, Abraham, Moisés, Jesús, etc. El hombre no es ninguna máquina, sino que tiene libertad de voluntad y acción. Solo cuando el hombre cumple con su responsabilidad, se hará efectiva la ayuda de Dios. Por ejemplo, en el caso de San Pablo, no fue el llamamiento divino el que le llevó a cabo un resultado positivo, sino más bien la correspondencia de todo corazón de San Pablo. Hasta que el hombre no haya cumplido con su 5%, el 95% de Dios no llegará a ser efectivo. El hombre debe proceder con sabiduría para cumplir con su responsabilidad y realizar su parte. Cuando el hombre está cumpliendo su 5%, Dios no revela nada para guiarle, sino que le deja completamente solo.

Muchos serán escogidos y blanqueados, y purificados como por fuego. Pero los impíos obrarás impíamente; ninguno de los impíos lo entenderá, más los sabios lo comprenderán. (Dan 12, 10)

El Señor desde el cielo está mirando sobre los hijos de los hombres, para ver si hay quien tenga inteligencia y a Dios busque. (Sal 14,2)

Tiene celo de las cosas de Dios, pero sin discernimiento. (Rom 10,2b)

Cuando los discípulos de Juan Bautista preguntaron a Jesús si él era aquel que debía venir o si debían esperar a otro, Jesús le dijo que debían de informar a Juan sobre lo que habían oído y visto. Juan debía decidir si creer en Jesús o no, usando su sabiduría y juicio propios. “Pero queda la sabiduría justificada por sus hijos.” (Mt 11,19c) Por ello, la sabiduría que manifestada a través de acciones.

Dios elige y llama a personas especiales para el cumplimiento de misiones importantes con el fin de llevar a cabo Su voluntad inmutable:

Más ¿quién eres túOh hombre!, para reconvenir a Dios? Un vaso de barro ¿dice acaso al que le labró: Por que me has hecho así? ¿No tiene facultad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para usos honrosos, y otro para usos viles? (Rom 9,20-21)

Habiendo perdido su valor original a través del pecado, el hombre no tiene ningún derecho de quejarse ante dios acerca de su destino en la Vida. Dios amó a Jacob y “odió” a Esaú cuando estaban todavía en el seno de su madre (Rom 9, 11-13), puesto que Dios había elegido a Jacob para la misión importante. Pero si Jacob hubiera fracasado en su misión, la elección de Dios hubiese sido anulada. Cuando Esaú cumplió su parte, Dios no pudo rechazarle, sino que lo bendijo. Dios demostró favores conforme a sus misiones o posiciones dentro de Su plan, y no hacia ellos como personas. Dios ha predestinado Su voluntad, Su plan entro para con la humanidad, pero no predestina la suerte de una persona.

 

NOTA REFRENTE A LA REENCARNACION

La teoría de la reencarnación fue probablemente formulada en los antiguos períodos de la historia de los hombres, Los hindúes y budistas han creído en esta doctrina durante muchos siglos. El mundo occidental se ha familiarizado con esta teoría a través de los canales de la influencia oriental en los últimos 50 años.

La reencarnación en la creencia de que el alma tiene cuerpos físicos sucesivos, y por lo tanto muchas vidas en la tierra. Esta idea es contraria al Principio de la creación, el cual enseña que el hombre debía originalmente llegar a la perfección en el transcurso de su vida, y que pasaría al cielo espiritual para vivir con Dios en la máxima alegría y gloria. El hombre no fue hecho para volver a tomar una forma física, aunque sea muy imperfecto al fin de su vida terrestre.

La doctrina de la reencarnación se refiere a la evolución del alma, y supone que ella se efectúa por medio de repetidas encarnaciones en cuerpos físicos sucesivos. Esta doctrina no toma en consideración el diseño divino en cuanto al cielo espiritual eterno y bendecido, donde hay muchísimas esferas y regiones para la evolución del hombre y donde se tiene grandes oportunidades para mejorarse, pero no siendo atado nuevamente a un cuerpo físico.

La ley cádmica de causa y efecto indica que las consecuencias de cada acción deben descargarse en esta vida o en una futura en la tierra. Es verdad que la ley de causa y efecto opera en la Creación y que nadie puede escaparse. Sin embargo, las consecuencias de todas nuestras acciones no se descargan en otra encarnación, sino en esta vida y en el campo espiritual. Por consiguiente, es importante que nos demos cuenta de que todo lo que pensamos, amamos y haremos ahora determina nuestra vida y nuestro carácter en el mundo espiritual eterno, puesto que estamos formando nuestro yo espiritual aquí en a tierra.

Los adeptos de la idea de la reencarnación buscan contestaciones para preguntas, como las siguientes:¿Porqué está una persona tan bien situada en la vida disponiendo de las ventajas que el dinero y la cultura pueden facilitar, mientras que otra persona nace en circunstancias muy difíciles, donde parece ser imposible que se pueda progresar en la vida? ¿Por qué nace un niño como un inválido, o ciego, mientras otro niño llega al mundo con un cuerpo sano? ¿Por qué vive un niño hasta una edad muy madura, mientras otro niño se muere a lo pocos días, o años más tarde? Los hombres y las mujeres no nacen libres e iguales, sino empiezan esta vida como caballos en una carrera de obstáculos, y ni dos de ellos tiene la misma carga.

¿Cómo puede ser de este modo, si Dios es amante, justo y todo poderoso? Los adeptos de la teoría de la reencarnación contestan que estamos cosechando ahora el bien o el mal como resultado de las semillas que hemos sembrado en el transcurso de muchas vidas anteriores. Muchas veces hemos sido un hombre, y muchas veces una mujer. Algunos de los hombres que se hallan actualmente en el nivel más bajo de nuestra escalera social, vivieron en la tierra como reyes, presidentes, generales almirantes y sumos sacerdotes; y algunos hombres que estaban ahora ocupando los sitios de los poderosos, trabajaron en el pasado como simples campesinos, empujaron los remos de la galera, o llevaron las cadenas de un esclavo.

No estamos de acuerdo con este punto de vista, porque la riqueza material, un buen ambiente, la comodidad física, la educación más alta, el prestigio y el poder no son bendiciones verdaderas de máximo valor espiritual. Moisés abandono su vida fácil y cómoda en la corte del faraón y se convirtió en un pastor para estar más ceca de Dios. Gautama dejó su palacio abandonando su posición de príncipe con el fin de buscar la iluminación. San francisco de Asís abandonó su riqueza y lujo, convirtiéndose en un fraile para seguir a Jesús. Tomas de Aquino renunció a su nobleza para llegar a ser un monje y buscar la verdad espiritual. El padre Damián eligió ir a Molokai para vivir con los leprosos y enseñarles. Albert Schweitzer prefirió servir a los africanos primitivos con amor cristiano, dejando una buena posición y un alto nivel de vida. Hellen Keller, a pesar de estar ciega, sorda y muda, alcanzó el objetivo académico más elevado y encontró luz espiritual y paz. Muchas personas se dirigen a Dios y encuentran por primera vez alegría interior y un alto objetivo en la vida después de una enfermedad o un accidente serios. ¿Por qué? Por que una vida fácil y un ambiente de lujo son con frecuencia impedimentos para el crecimiento espiritual. Es verdad que el apuro del hombre es la oportunidad de Dios.

Los adherentes de la reencarnación dicen que estamos aquí para desarrollar la espiritualidad; es decir, para lograr una comprensión completa de nuestra mentalidad y el control sobre ella. Dicen que esto es difícil de alcanzar en sólo una vida. Por lo tanto, debemos regresar a la tierra muchas veces con el fin de aprender más. ¿Por qué no se pueden terminar los estudios en una vida? La teoría de la reencarnación indica que esto es imposible debido a la pereza e inercia del hombre, su vacilación en cuanto a cambiarse radicalmente y aceptar nuevas ideas, su conservatismo y su tendencia hacia la autosatisfacción, y sobre todo su ignorancia de su propio potencial ilimitado. Los adeptos de la idea de reencarnación no toman en cuanta los siguientes puntos:

La mayoría de la gente de este mundo es todavía perezosa e inactiva con respecto a su crecimiento espiritual, y vacilan aún para cambiar. ¿Qué lecciones han aprendido en sus muchas vidas anteriores? Si no ha aprendido nada en sus vidas anteriores. ¿qué sentido tiene el regreso a la tierra?

Cada niño empieza aprender partiendo de la ignorancia completa. No hay ninguna prueba de que alguien lleve consigo el conocimiento y la experiencia alcanzados en sus vidas anteriores. ¿Cuál es el sentido de volver a la tierra y de empezar todo de nuevo?

En el mundo espiritual existen muchísimas esferas y regiones ascendentes para nuestra evolución. Tenemos muchas oportunidades para mejorar, pero no a través de tomar nuevamente un cuerpo físico. ¡Que sitio más pobre sería nuestra tierra, sino hubiera la esperanza de un mundo mejor venidero! La teoría de la reencarnación no considera la concepción divina referente al cielo espiritual eterno y bendecido, donde el camino de la evolución espiritual está abierto para nosotros después de la muerte física. El camino está libre para nosotros, si lo deseamos, con el fin de aprender las cosas que no hemos comprendido en la tierra.

No tenemos el más mínimo recuero de existencias anteriores. Los adherente de la teoría de la reencarnación lo explican diciendo que los hombres ya tienden a preocuparse y afligirse tontamente en cuanto a los acontecimientos de su vida, y si tuvieron que manejar el material de muchas vidas, se destruirían a si mismos rápidamente. Por los tanto, dicen que la naturaleza ha tirado un vuelo de olvido sobre nuestros comienzos en esta tierra, y por razones excelentes nos oculta la memoria de las vidas anteriores. No obstante, en esta vida debemos cosechar lo que hemos sembrado en otras vidas, ¿Por qué debemos ser responsables por lo que no recordamos y nunca podemos corregir conscientemente?

Los adeptos de la idea de la reencarnación sugieren que la historia de todas nuestras vidas anteriores está archivada en las capas más profundas de nuestro subconsciente. Esta es la razón por la que nuestra mentalidad presente – y por consiguiente nuestro destino- es el resultado lógico de todas las vidas que hemos vivido. Es cierto que las impresiones y experiencias de nuestra infancia están guardadas en la profundidad de nuestro subconsciente y pueden afectar nuestra mentalidad hasta cierto grado. Además, durante el tiempo en que el cuerpo físico está durmiendo, el yo espiritual está libre para viajar a otros sitios que tal vez no recordamos en absoluto cuando estamos despiertos. Estos dos factores pueden explicar muchos recuerdos de lugares y personas más allá de nuestra experiencia consciente.

Ha habido algunos casos de personas que, mientras leían historias antigua o cuentos de otros países y épocas, “recordaron” los acontecimientos que estaban leyendo. Una “memoria” de esta índole ocurre cuando los espíritus que colaboran refuerzan las imágenes mentales, las cuales se crean invariablemente durante la lectura. Swedenborg, un gran psíquico y revelador del siglo XVII, lo explico de la manera siguiente: “Si un espíritu debiera hablar de su propia memoria con un hombre, éste no sabría otra cosa sino que los pensamientos entonces presentes en su mente serían los suyos, aunque se tratara de los pensamientos del espíritu. Ello sería parecido al recuerdo de algo que el hombre nunca había oído o visto.” Por lo tanto, esta clase de ideas y pensamientos sensacionales son influencias de la memoria de espíritus que colaboran.

La doctrina de la reencarnación niega la influencia de la herencia del hombre y declara que nadie nunca hereda algo de sus padres o antepasados. Este punto de vista se opone a la historia del pueblo elegido en la Biblia. Cuando Abraham cometió una falta, sus descendientes tuvieron que satisfacer la indemnización para ello y sufrieron en Egipto como esclavos. Cuando Jacob cumplió la dispensa divina, sus descendientes fueron elegidos para ser los instrumentos bendecidos de Dios. Este es el modelo de operación de la providencia divina en el transcurso de la historia de Su pueblo. Lo que nuestros antepasados sembraron está cosechado por nosotros, si se trata del bien o del mal. Ello es cierto bíblicamente, claro históricamente y verdad empíricamente. Por lo tanto tenemos el privilegio de cumplir el bien que nuestros antepasados empezaron, y compensar sus fracasos. También somos responsables de establecer un buen fundamento para nuestra posteridad y dejarles una buena herencia.

La doctrina de la reencarnación atribuye los distintos talentos de los hombres al resultado de sus actividades en otras vidas. Se cree que los niños prodigio son almas que adquirieron su habilidad en una vida anterior. Hay mejores explicaciones. Los talentos de los niños se pueden fácilmente atribuir a padres o antepasados con talentos parecidos. Además personas con estos talentos pueden ser instruidas invisiblemente por artistas del mundo espiritual, que quieren ver su obra continuada para el bien y la alegría de la humanidad. Esto lo designamos como la serie de misiones. Naturalmente estos artistas del mundo espiritual buscan cuerpos y mentes que parecen ser más aptos para sus objetivos. Con el fin de cumplir su misión, los difuntos artistas, escritores, músicos o poetas encuentran correspondencia y cooperan con aquellos que, en la tierra, tienen las mismas características o intereses. Lo mismo aplica en los campos de la ciencia, filosofía, negocios, política o cualquier otro sector. Los espíritus con intereses y talentos parecidos, descienden para colaborar con personas en sus esfuerzos en la tierra.

Si la reencarnación fuera una realidad a través de las épocas, ¿no deberíamos encontrar pruebas correspondientes en una gran cantidad de almas perfectas entre nosotros? Seguramente ene este tiempo deberíamos ser muchas almas maduras y adelantadas entre los ricos, los bellos y los poderosos de la tierra. Pero ¿es claro esto? Por el contrario, ellos parecen ser exactamente tan inmaduros e imperfectos como el resto de la humanidad. Si los hombres materialmente felices de la tierra están cosechando el beneficio de sus vidas buenas del pasado, ¿No debería haber más superhombres y almas perfectas entre ellos? Pero no vemos ninguna prueba de esta clase. Si la reencarnación es una realidad, ¿no deberían estas personas, que tiene riqueza, poder y posición en esta vida, ser mucho más felices y mejor equilibradas que los hombres de situaciones inferiores? Los estudios sociales, empero, prueban que este no es el caso. Ciertamente, no hay ningún indicio de que estas personas hayan alcanzado un grado más elevado de crecimiento espiritual.

El cuerpo físico es como un abrigo para el cuerpo espiritual. Durante toda la vida terrestre, el hombre está formando el cuerpo espiritual. Al partir del mundo físico, el hombre tira el abrigo. Cuando esto acontece, la persona sigue teniendo las mismas ideas viejas que tenía en su existencia física. Si se interesaba especialmente por cosas mundanas, estos intereses se mantienen y el hombre estará atado a la tierra por su amor. Los cuerpos espirituales pueden tener una vibración muy gruesa o muy fina. Los seres de vibración gruesa y fuertes enlaces físicos, pueden verse a veces como los “espectros” en casa de fantasmas. Si el hombre forma el cuerpo espiritual por medio de la comprensión, entonces tienen luz y fuerza. Esta clase de seres espirituales progresan hacia arriba, pasando los niveles del mundo espiritual.

Algunas personas están sentadas en silencio y meditan para llegar a ser maestros. Esta práctica es peligrosa, ya que se establece son frecuencia contactos con la esfera gris neutral, o el plano astral. E plano es un laboratorio, y los seres espirituales allí no han alcahazado todavía fuerza o poder. Se trata de un lugar de descanso, donde uno se desprende de sus ideas viejas. En un estado de meditación y separación, el hombre puede llegar a ser negativo y perder el contacto con la realidad. Los espíritus en esta esfera gris neutral, con frecuencia no saben nada del mundo espiritual, y a menudo no se dan cuenta todavía del hecho de que se hallan fuera de su cuerpo físico. El contacto con esta clase de seres puede producir la posesión espiritual.

En vez de ser útil, la idea de la reencarnación puede ser muy peligrosa. Personas de mente mundana, con fuertes enlaces con el mundo físico, pueden enterarse de esta teoría y determinarse fuertemente a reencarnar. Ellos buscarán una oportunidad para reencarnarse, resultando que se encontrarán presos en el aura de una persona que es sensitiva a la influencia espiritual. No habrá progreso para ninguno de ellos. Por el contrario, las víctimas de esta clase de obsesión experimentan grandes apuros. En realidad, muchos seres espirituales, que tratan de reencarnar, disturban y obsesionan a niños retardados en clínicas mentales.

Un adepto de la teoría de la reencarnación puede llegar a estar ufano si su vida es próspera, puesto que creerá que está recibiendo la recompensa por sus vidas anteriores de esfuerzos. Alguien puede convertirse en un fatalista creyendo estar presto en la red de las circunstancias de vidas anteriores. Ninguno de estos puntos de vista es sano, y no procura ni no procura ni esperanza ni ánimo. No importa si somos ricos o pobres; no debemos fijar nuestra atención en nuestro ambiente y en nuestra situación, sino en nuestra relación con Dios. Es importante que nos demos cuenta de que tenemos que esforzarnos en ser victoriosos aquí, y cumplir la misión divina para nuestra vida, puesto que lo que hacemos ahora determina nuestra vida y nuestro carácter en el mundo espiritual.

La doctrina de la reencarnación contradice el hecho del progreso natural en el mundo espiritual. Se da demasiada importancia a esta corta vida mortal. La idea de que debemos regresar a la vida terrestre para alcanzar la perfección es equivalente a decir que después de que se ha pasado por el parvulario, la escuela elemental y la universidad se tienen que regresar a parvulario. ¿Es la vida mortal otra cosa que un parvulario? Se presta muy poca atención a las oportunidades enormes de la próxima escuela en el ámbito espiritual. Todo el esquema de la reencarnación es una idea limitada, una idea que no reconoce que este mundo es un plano formativo.

Hay muchos niveles espirituales, que ofrecen oportunidades muy superiores para el desarrollo que las disponibles aquí en la tierra. No hay ninguna necesidad de regresar en forma física cuando podemos progresar de esfera a esfera, o de una esfera a otra, en el mundo espiritual.

Los espíritus que se dan cuanta de su condición y comprenden el progreso rechazan la idea de la reencarnación. Es muy estúpido tratar de reencarnarse. Por desgracia, el conocimiento del mundo espiritual busca el mundo espiritual al momento de la transición. Algunos seres espirituales que han pasado a través del velo de la muerte están en la oscuridad otros en la semi-oscuridad, algunos en la media luz y unos cuantos en la luz. Aquellos que están en la luz son los que comprenden la vida en el mundo espiritual, y nunca pensarían en volver a la tierra en cuerpos físicos.

Sin embrago, ellos vuelven espiritualmente como profesores invisibles para guiar y ayudar a la humanidad. Se podría llamar a esto una “reencarnación” del espíritu, pero sin nuevo nacimiento físico. Se trata solo de una medida temporal, pero a través de ello pueden ayudar y servir a las personas que ello aman. El espíritu de Madame Blavastsky, la cual introdujo la doctrina de la reencarnación en el mundo occidental, habló a través de una médium, diciendo: “Ahora que mis enseñanzas causaron que muchas personas llegaran a ser sensitivos psíquicos, y que la teoría de la reencarnación causa mucha obsesión. Me he enterado de que la “Reencarnación” es posible solamente por medio de obsesión y he llegado a saber, muy a pesar mío, que muchos de mis adeptos llegaron a estar obsesionados. Yo fui una persona psíquica durante mi vida terrestre, y yo sabía que los seres espirituales pueden volver y controlar a los mortales. Me doy cuanta ahora de que hubiera sido mucho mejor si hubiese enseñado la verdad acerca del regreso de seres espirituales. No podemos progresar hacia la vida más elevada de la comprensión mientras tenemos una falsedad en nuestra mente. Una comprensión de la verdad es necesaria”

Un antiguo profesor indio, que habó a través de una médium, dijo en cuanto a la India: “Esta perversión de una gran verdad en una superstición maligna ha llegado a ser una fuente del daño espiritual más pestilente. Hay un efecto de la doctrina de la reencarnación que se siente en el mundo espiritual de la india con fuerza terrible. Multitudes que han dejado la vida física están flotando encima de los hombres mortales de este país, buscando oportunidades para volver a encarnarse, con el fin de realizar el prometido alivio de su desarrollo imperfecto en la vida física pasada. Ellos están atados a la tierra hasta un grado que afecta la atmósfera mental de su pueblo con una desesperanza casi sin límites, ya que nunca pueden realizar la reencarnación imaginada, sin consideración de la intensidad de su deseo. Si la India pudiese emanciparse de la tiranía de la idea de la reencarnación, subiría más en la escala de la iluminación espiritual que en la era de la Vedas, o cuando Gautama la dirigió hacia el paraíso celestial. Debe hacerlo o tendrá que seguir siendo víctima de supersticiones indignas, y su naturaleza moral se degradará a través de la influencia mental de multitudes de seres espirituales que tratan en vano de realizar la verdad del dogma.”

En conclusión, Principio señala que el yo espiritual puede alcanzar la perfección sólo en conjunto con un cuerpo físico. Debido a este principio, todos los seres espirituales permanecen todavía imperfectos y deben regresar para ponerse en contacto con hombres de la tierra con el fin de adelantar hacia el grado de la perfección. La teoría de la reencarnación parece ser una falsa interpretación del fenómeno causado por la residencia temporal de otro espíritu en el cuerpo de un hombre de la tierra. Seres sin cuerpo físico regresan como espíritus para ser profesores invisibles, para guiar a la humanidad. No se trata de una reencarnación en la carne, sino de un regreso en espíritu con el fin de ayudar y servir a los hombres de la tierra. Cuanto más sirven a otros, tanto más adelantarán, pero para encontrar a la persona (o personas) adecuada para servirla, debe haber una base común para una correspondencia. Particularmente en este período, los seres espirituales pueden elevarse al grado de la perfección, sirviendo y colaborando con los hombres de obran para el Señor de la Segunda Llegada. Por lo tanto, todos los seres espirituales deben regresar y ponerse en contacto con hombres de la tierra, no para reencarnarse, sino con el fin de adelantar hacia el grado de la perfección.

 

 

CAPITULO 7


LA BASE DE LA RESTAURACION

 

A causa del pecado original, el Principio de la Creación quedó incompleto. Desde la caída, Dios ha estado trabajando para restaurar al hombre a su verdadero estado. Esto es llamado la dispensa de la restauración. En este capítulo, y a través de la Parte II, examinaremos la obra de Dios en la historia de la restauración.

Desde que Dios empezó su obra a través del pueblo elegido de Israel, la historia del Antiguo Testamento forma la relación de la dispensa de la restauración de Adán a Jesús. Después del tiempo de Jesús, el pueblo elegido fueron los cristianos a quienes Pablo llamó el “Israel Espiritual”, La cristiandad llegó a ser el instrumento directo de Dios para el cumplimiento de su Dispensa. Por lo tanto, para comprender la historia de la restauración después de Jesús.

 

1. LA FAMILIA DE ADAN

A. Adán

Los hombres y ángeles son entes espirituales creados para la eternidad. Por esto, como su creador, Dios nunca pudo abandonarles para siempre, o dejarlos eternamente en un estado depravado, aunque ellos fuesen responsables por su propia caída. De acuerdo don el Principio, Dios debe, pues, restaurar a los hombres y a los ángeles a su estado original.

Adán y Eva, que habían sido creados solamente buenos, llegaron a ser una mezcla de lo bueno y lo Malo como resultado de su vínculo con Satán. A causa de esto, ni Dios, ni Satán pudieron reclamarlos completamente. De este modo, Adán y Eva fueron trasladados a una posición neutral, que corresponde a una zona intermedia entre Dios y Satán.

El hombre fue creado para servir a un solo Dios; no puede servir a dos amos. A causa de la relación fuera del Principio entre Lucifer y Eva, Satán tuvo una base para reclamar al hombre y dominarle. La dominación satánica es contraria al Principio. Sin embargo dios no puede reclamar al hombre a menos que inicie este su retorno hacia Él. Dios deseaba que el hombre mismo pusiese las condiciones para su retorno, demostrando su fe en Dios. De este modo un fundamento para la restauración se pudo establecer. Ofreciendo sacrificios a Dios el hombre pudo demostrar su fe renovada y su rechazo de Satán. Si el sacrificio fue una verdadera demostración de fe del hombre, Dios pudo aceptarle, y Satán pudo ser separado de él.

El hombre fue creado para servir únicamente a Dios y por ello debía llevar ofrendas a él solamente. Hubieron elementos buenos y a los en Adán. Por lo tanto no perteneció completamente a Dios ni a Satán. El ofrecer sacrificios a Dios Señores, Dios y Satán iba contra el Principio. A causa del Mal en Adán, Satán pudo reclamarle. Por esta razón, Adán no estaba calificado para hacer sacrificios como una condición para volver a Dios.

B. Caín y Abel

Para separar el mal del bien en Adán, Dios le dio dos hijos, Caín y Abel, Quienes tuvieron permiso para consumar sacrificios Dios les colocó en posiciones opuestas, representando el mal y el bien, y constituyendo ejemplos de los malos y buenos elementos de Adán. Así, Caín y Abel ofrecieron sacrificios de posesiones opuestas. Hubo que decidir, quien debería representar lo bueno y quien lo malo. Caín y Abel eran hijos de Adán y Eva y, por consiguiente, ambos eran los frutos de la caída de Eva. Hubo dos básicos factores que determinaron sus posiciones.

El primer factor fue la caída de Eva, la madre de estos hijos. Eva se corrompió a través de dos actos de amor fuera del Principio. La primera relación de Eva contraria al Principio fue con Lucifer, Esto fue el mal. La segunda relación fue con Adán, el cual, con la bendición de Dios, tenía que ser su esposo una vez alcanzada su perfección. Cualquier relación sexual entre Adán y Eva antes de la madurez, era violación de la ley divina. Aunque ambas relaciones fueron malas, el motivo de Eva en la última difería en algo de la anterior. Eva se había arrepentido en su corazón por primera trasgresión, y deseó regresar a Dios uniéndose con Adán, al cual dios todavía amaba. Por lo tanto, la segunda trasgresión de Eva justificó la simpatía, y aunque era todavía pecado, fue menos mala que la primera. Siéndole primer hijo, Caín representó el primer acto de amor de Eva, su relación con lucifer: lo malo. El segundo hijo, Abel, representó el segundo acto de amor de Eva, su relación con Adán: lo relativamente bueno. Hubo otra razón por la que Abel fue colocado en la posición del bien. Caín que fue el primogénito, debía ser llamado por dios. Pero Satán, habiendo tomado ya esa posesión del hombre, ahora reclamaba al primogénito. Esto dejó a Abel, el segundo hijo, a Dios. Por estas dos razones, Caín representó la posición del mal, la de lucifer, y Abel la posición del bien, la de Adán. Por ello, Abel estuvo en una posición más cercana a Dios. Mientras que Caín estuvo en una posición más cercana a Satán.

Desde estas dos posiciones opuestas del mal y del bien, Caín y Abel ofrecieron sacrificios a Dios. Abel era pastor y Caín labrador. (Gén 4, 2) Abel ofreció los primerizos de su rebaño, y Caín de su cosecha. Dios Aceptó el sacrificio de Abel, pero rechazó la ofrenda de Caín. ¿Por que no aceptó Dios la ofrenda de Caín? A causa de su posición, la cual representaba la de Lucifer, Caín tuvo que establecer una condición de indemnización para ser aceptado por Dios. Él tuvo que llevar a cabo la restitución, invirtiendo el proceso de la caída de Lucifer. Este, celoso de Adán, había abandonado su posición original para dominar a Adán. Caín por el contrario, tuvo que demostrar amor por Abel, en una situación en la que él podría estar celoso igualmente. También Caín tenía que someterse a Abel, renunciando a su posición de hermano mayor, para recibir la gracia de Dios por medios de Abel. De este modo, Caín podía cumplir la restauración por el acto de lucifer. Si hubiese salido victorioso, se habría desecho de su naturaleza caída, con el resultado de que toda la familia de Adán habría que dado liberada de esta naturaleza. Entonces, Dios podría haber aceptado las ofendas de Caín. Era una condición absoluta que Caín tenía que acercarse a Dios a través de un mediador, Abel. Sabiendo lo que tenia que hacer, Caín sin embargo repitió el acto del caído Lucifer, y mató a Abel.

Si Abel hubiese subyugado a Caín en amor, y le hubiese ayudado a hacer su ofrenda agradable, ellos mismos habrían llegado a ser la base en realidad. Entonces habría sido posible para Adán ser separado de Satán. Basado en estas condiciones, un fundamento para el Mesías hubiese podido ser realizado en la familia de Adán. Sin embargo, por el fracaso del sacrificio del Caín y su asesinato de Abel, la dispensa divina para la familia de Adán quedó anulada. Una base de fe no pudo ser colocada en la familia de Adán, y 1.600 años transcurrieron antes de que otra familia fuera escogida.

A través de la historia de Israel, los segundos hijos fueron escogidos por Dios, y bendecidos más aun que los primogénitos. Por ejemplo, los primogénitos de los egipcios murieron antes del éxodo de Israel. Dios amó a Jacob y odio a Esaú, mientras que estaban en el vientre de su madre. Cuando José llevo a sus dos hijos, Manases y Efraín para la bendición, Jacob cruzó sus manos y puso su derecha en la cabeza de Efraín, el más joven, y su izquierda en la cabeza de Manases, el mayor. (Gén 48, 14) En todos estos ejemplos, la posición del primer hijo representó aquella de Caín, mientras que la posición del segundo hijo represento aquella de Abel. El mismo tipo de relación opuesta ha existido no solo entre personas, sino también entre familias, iglesias, naciones, y los dos bloques ideológicos, el Comunismo y la Democracia. La imagen de Caín, que representa todos los grados del mal, debe ser subyugada a la imagen de Abel, que representa todos los grados del bien. Las fuerzas parecidas a Caín, deben aproximarse a Dios a través de sus mediadores, que se parecen a Abel.

 

2. LA FAMILIA DE NOE

A. Noé

No fue un descendiente de Set, tercer hijo de Adán. Set recibió la posición de Abel, en la base de la fe y ofrenda de Abel, que Dios había aceptado. Desde Adán a Noé, diez generaciones (1.600 años) pasaron. Las diez generaciones y los 1600 años (+) tienen un significado espiritual.

(+) Mientras usemos el Antiguo y el Nuevo Testamento, seguiremos la cronología indicada en ellos. Algunas cronologías en el Génesis pueden ser simbólicas y no históricas literalmente. Pero, aceptando otras personas históricas y sucesos del antiguo testamento como auténticos, no podemos ignorar completamente la cronología de este. Las revelaciones son dadas a menudo por caminos simbólicos, y la cronología de Adán a Abraham puede también ser simbólica. Sin embargo, la seguiremos también tal como la cronología después de Abraham, como esta escrita en al Antiguo Testamento.

¿Qué señalaban las diez generaciones? El número diez representaba aquí el total de nueve y uno. El período de crecimiento del hombre hacia la perfección, está representado por el número nueve, por que cada una de las etapas de formación, crecimiento y perfección está compuesta de tres grados. Sólo después de avanzar a través de estos nueve grados, puede el hombre llegar a la unión con Dios. Por esto, el número diez significaba el regreso al UNO.

Mil seiscientos años tienen el mismo significado que dieciséis, Dieciséis es un múltiplo del número cuatro, el cual simboliza la base de cuatro posiciones, cuyo establecimiento es el objetivo primario de la restauración. Así, pues, diez generaciones y 1.600 años significan un ciclo espiritual completo de separación de Satán, lo cual fue recurrido como una condición de indemnización.

Al final de este ciclo, una condición se realizó, y Dios pudo empezar Su obra. Para ello, Dios escogió a Noé, quien demostró su dedicación llena de fe construyendo un arca durante 120 años. Noé obedeció a dios completamente, realizando esta tarea sumamente difícil en una era corrupta y sin fe. La gran fe de Noé hizo posible que llevase a cabo la dispensa de dios. Construyendo el Arca, Noé consiguió la base de fe.

B. El arca de Noé

El arca fue el símbolo del nuevo cosmos, y sus tres cubiertas representaron las tres etapas de la creación. En el arca, Noé estaba en la posición hacia su familia, que representaba la humanidad, y hacia todos los animales, que representaban la creación. Construyendo el arca, Noé estableció una condición de indemnización para la restauración del cosmos, perdido por la caída de Adán. En esta base, Noé fue colocado en la posición de Adán, y así llegó a ser el padre de la humanidad.

Para llevar el juicio del diluvio a la corrompida era de Noé, Dios envió lluvias torrenciales que duraron cuarenta días. El número 40 aquí se deriva de las cuatro posiciones que Noé tenía que restaurar, y el ciclo de Diez generaciones entre Adán y Noé.

El primer objetivo de la creación fue establecer la base de cuatro posiciones, compuesta de Dios, Adán, Eva y sus hijos. Para restaurar las cuatro posiciones, el número 40 ha sido usado en los intervalos de tiempo para la separación de Satán. Algunos ejemplos de tales períodos son: 40 días del diluvio; los 1600 años desde Adán a Noé; los 400 años de Noé a Abraham; los 400 años de esclavitud en Egipto; los 40 años de Moisés en un palacio egipcio, los 40 años de Madián y sus 40 años en el desierto; el ayuno de los 40 años de Madián y sus 40 años en el desierto; el ayuno de 40 días en el Monte Sinaí; los 40 días de exploración de Canaán; los 400 años de los jueces; los 40 años de los reinos de Saúl, David y Salomón, los 40 días de Ayuno de Elías; los 40 días de ayuno de Jesús; 400 años de Adán a Jesús; 40 generaciones desde Abraham a Jesús; etc.

Después de las lluvias, Noé mandó volar a un cuervo por todas partes, hasta que las aguas de la tierra se secaron. (Gen 8, 6-13) El cuervo representó a Satán, que estaba buscando una oportunidad para penetrar en la familia de Noé, como la había tenido en la familia de Adán. Después Noé dejó volar a una paloma, cada siete días durante tres emanas. A la tercera vez, la paloma no volvió, y Noé supo que el agua había descendido. Los tres vuelos de la paloma representaron las tres etapas de la restauración.

C. El fracaso de Cam

Noé y su familia abandonaron el arca y empezaron una nueva vida. Los ocho miembros de la familia de Noé, es decir, Noé, su esposa y sus tres hijos con sus esposas, eran equivalentes a los ocho miembros básicos de la familia de Adán: a saber, Adán, Eva, sus tres hijos y sus esposas. La familia de ocho miembros de Adán, fue pérdida por el fracaso de Caín. Los ocho miembros de la familia de Noé eran una nueva familia, con la cual una nueva creación debía empezar. Por ejemplo, después de los siete días de creación, Otro ciclo empezó en el día octavo. Noé y su familia estaba ahora separados de Satán. La fe de Noé fue manifestada completadamente en el trabajo de su arca.

Noé se dedicó a la agricultura y plantó viñedos. Un día quedó entregado al sueño, desnudo en su tienda de campaña. Cam, su segundo hijo, vio la desnudez de Noé y sintió vergüenza. Cam lo dijo a sus hermanos, Sem y Jafet, Quienes cogieron un manto y anduvieron hacia atrás para cubrir la desnudez de su padre. (Gén 9, 20-25) Al despertar Noé y enterarse de los que Cam había hecho, maldijo al hijo de este, Canaán, a se un siervo de sus hermanos.

El hecho de que este sentido satánico de la vergüenza apareciese en la familia de Noé -especialmente en Cam- es de gran significación. A través del acto de Cam, Satán penetró en la familia de Noé. Los 40 días de separación de Satán a través del juicio del diluvio, ahora ya no servirán; la dispensa de Dios para la familia de Noé, quedó incompleta. Cuando Adán y Eva eran inocentes, no sintieron ninguna vergüenza de su desnudez. Tal sentimiento de vergüenza no es el sentimiento natural de un hombre inocente, sino un resultado de la caída. Cuando Cam sintió vergüenza y la transmitió a sus hermanos, Satán pudo reclamarle. Por esto fue rechazado por Dios.

La familia de Noé estaba en la posición de la familia de Adán, y tuvo que satisfacer la restauración por el fracaso de la familia de Adán. La familia de Noé tuvo que restaurar el estado de inocencia que había existido antes de la caída de Adán. Respondiendo inocentemente a la desnudez de Noé, Cam hubiera podido invertir la vergüenza de Adán, y por tanto hubiese restaurado la inocencia original. Sin embargo, sintiendo y expresando vergüenza, Cam falló. A causa de que Noé tenía una fe absoluta en Dios, Cam tenía que tener completa confianza en su padre. Una profunda reverencia y amor de Cam, no hubiesen dejado lugar a para el sentimiento de vergüenza en su mente. A través de Cam, Dios deseó una vez más sentir la belleza de la inocencia. Por esta razón, Cam hubo de presenciar la desnudez de Noé. Con ello, Cam hubiera podido unirse con Dios en el corazón, y unirse con Noé, en cuya base de fe Cam hubiese podido llegar a ser la base en realidad. De este modo, la posición de Abel hubiese sido restaurada en Cam. El sentimiento de vergüenza de Cam mostró que todavía estaba relacionado a Satán. Por eso, Satán penetro en la familia de Noé. Cualquier persona o familia escogida de Dios para la realización de Su dispensa, debe estar completamente separada de Satán.

A causa del fallo de Cam, las siguientes condiciones fueron reclamadas por Satán y perdidas por Dios: los 40 días juicio del diluvio, las diez generaciones de Adán a Noé la gran fe de Noé, y por último Cam, al cual dios había favorecido a causa de su misión importante como segundo hijo. Mientras estas cuatro condiciones no fuesen cumplidas, Dios no podía empezar su obra de nuevo.

 

3. LA FAMILIA DE ABRAHAM

A. La llamada de Abraham

No fue hasta la aparición de Abraham que todas las condiciones necesarias se cumplieron. 400 años o 10 generaciones después de Noé, Dios escogió a Abraham para establecer un fundamento de fe. El número de 40 y las 10 generaciones perdidas a través de la falta de Cam, fueron simultáneamente recuperados. Abraham, como Noe fue un hombre de gran fe. La pérdida de la posición d Cam, la del elegido segundo hijo, fue ganada nuevamente por Abraham, aunque éste fue un primer hijo. Desde el tiempo de Caín y Abel, Dios había apreciado a los segundos hijos, y Satán había amado a los primeros, que estaban en la posición de Caín. Sin embargo, Satán había tomado a Cam, el segundo hijo amado por Dios. En venganza, Dios ahora tomó a Abraham, a quien Satán amaba como primer hijo, y le colocó en la posición escogida del segundo hijo. Por eso, a través de Abraham restauró dios las posiciones de Cam y Noé, y también de Abel y Adán. A causa de que estas cuatro condiciones fueron ganadas de nuevo por Abraham, este fue puesto en la misma posición que Adán y Noé. Fue necesario para Abraham cumplir la restauración por la pérdida de la familia de Adán.

Dios llamó a Abraham desde Ur en Caldea, y le mandó abandonar su país, su familia y la casa de su padre, para ponerse en camino hacia un país que le sería revelado por Dios. Con una fe y obediencia absoluta, Abraham abandonó su patria, la cual representaba el mundo satánico, y fue a Canaán con su mujer Sara y su sobrino Lot. Junto con Dios, formaron las cuatro posiciones.

B. La tentación del Faraón

Como había carestía en Canaán, se dirigieron a Egipto. Antes de entrar en Egipto, Abraham dijo a Sara que se hiciera pasara por su hermana. En Egipto, el faraón tomó a Sara en su casa por su gran belleza. Entonces Dios mandó plagas a la casa del faraón. Temeroso, el Faraón pidió a Abraham que abandonase Egipto llevándose a Sara.

Mientras que Adán y Eva aún Vivian como hermano y hermana, Lucifer tomo a Eva. Abraham y Sara tuvieron que enfrentarse con una situación similar a la que se habían encontrado Adán y Eva con Lucifer. Sara había sido pretendida por el Faraón, quedando, sin embargo, intacta y fue de vuelta a Abraham. Recogiendo a Sara su sobrino Lot y todas sus pertenecías, Abraham restauró simbólicamente a la esposa, los hijos y todas las cosas que Satán había tomado de Adán. Saliendo victoriosamente de Egipto, Abraham restauró la posición de la familia de Adán.

C. La ofrenda simbólica

Habiendo vencido a Satán simbólicamente, Abraham estableció una condición por la cual Dios le dio una promesa de bendición. Mostrándole las estrellas del cielo Dios le dijo:

Así será tu descendencia. Creyó Abraham a Dios, y reputósele por justicia. Díjole después: Yo soy el Señor, que te saqué deum de los caldeos, para darte la posición de esta tierra pero Abraham repuso: ¡Oh Señor Dios! ¿Por donde he de conocer que yo debo poseerla? (Gen 15, 5c-8)

Abraham pregunto a dios como podía obtener su bendición. Dios le dijo “Escogedme una vaca, una cabra y un carnero, todos de tres años, una tórtola y una paloma.”(Gen 15,9) Esta era la condición que Abraham tenía que realizar. Realizándola habría puesto la base para la restauración. En su ofrenda habría pagado la restauración por lo que había sido perdido por Adán y Noé. Entonces, Abraham podría haber llegado a ser la base de fe. Los sacrificios que Abraham tenía que ofrecer simbolizaban las tres etapas de la restauración, así como la creación entera incluyendo la humanidad. La tórtola y la paloma simbolizaban el grado de la formación; la cabra y el carnero, el grado de crecimiento; y la vaca, el grado de la perfección.

Con la venida de Jesús la dispensa del antiguo testamento quedó cumplida, y el grado de la formación que do realizada. Cuando Jesús fue bautizado, el espíritu de Dios descendió a él en forma de una paloma, y una voz del cielo le dijo: “Este es mi hijo amado, en quien tengo puesta mi complacencia:” (MT 3, 17b). La paloma representó el grado de formación de la restauración, el cual quedo realizado con la llegada de Jesús.

Con el ministerio Público de Jesús empezó la dispensa del nuevo testamento. Su misión inició el grado de crecimiento de la restauración. Juan Bautista testificó a Jesús diciendo: “He aquí el cordero de Dios, ved aquí el que quita los pecados del mundo.” (Jn 1,29b) Jesús y el grado de crecimiento fueron simbolizados por un cordero.

Sansón presentó un acertijo a los filisteos. Como no podía descubrir la respuesta, amenazaron ala esposa de Sansón, una mujer filistea. Ella entonces sonsacó de Sansón la respuesta. Cuando los filisteos supieron la respuesta de ella y dieron a Sansón una correcta contestación, Sansón les dijo: “Sino hubieseis arado con mi novilla, no habrías descifrado mi enigma.” (Jue 14, 18d) En este versículo comparó Sansón a su esposa con una novilla. En el grado de la perfección, el Señor de la Segunda Llegada vendrá en calida de desposado, y recibirá a la humanidad como su novia. Por ello, la etapa de perfección esta simbolizada por una novilla. En este grado, la humanidad será elevada hacia la unión directa con Dios, y los corazones de los hombres serán restaurados a Él. Esto será cumplido a través del ministerio de la Segunda Llegada de Cristo.

D. El significado de dividir el sacrificio

Haciendo su sacrificio importante, Abraham no cortó los pájaros en dos, aunque dividió la vaca, el carnero y la cabra. Después de esto aves de rapiña descendieron sobre las ofrendas.

Pero a la puesta del sol un pesado sueño sorprendió a Abraham, y apoderándose de él un pavor grande. Entonces le fue dicho: Sabe desde ahora que tus descendientes han de vivir peregrinos en tierra ajena, donde los reducirán a esclavitud, y los han de afligir por espacio de cuatrocientos años. (Gen 15, 12-13).

La falta de Abraham al no cortar por la mitad los pájaros del sacrificio, hizo una base para la intervención de Satán en su ofrenda. Las aves de rapiña bajaron, por consiguiente, a los pájaros que Abraham había fallado en cortar. Abraham debería abre cortado cada una de sus ofrendas en dos, una mitad representando la posición de Caín, y la otra mitad la de Abel. A causa de su fallo en esto, los descendientes de Abraham fueron destinados a sufrir 400 años de esclavitud en Egipto.

Para llevar a cabo la dispensa de la restauración, una separación completa entre el bien y el mal debió de ser hecha. Lo bueno y lo malo en la familia de Adán debían ser separados, a través de Caín y Abel y sus ofrendas. El diluvio del tiempo de Noé tubo el mismo propósito. A través de juicio del diluvio, la familia de Noé fue separada de Satán.

La ofrenda de Abraham tubo un significado idéntico. Cortando los sacrificios en dos, simbolizaba la superación de todas las cosas de Satán y su restauración a Dios. En segundo lugar, la restitución hubiera sido hecha así por el fallo de Caín y Abel. En tercer lugar, cortando los sacrificios, la sangre satánica hubiera sido quitada simbólicamente. La sangre del hombre se contaminó por su relación con Satán en la caída. Como un acto simbólico de alejar su sangre impura, los hijos de Israel fueron circuncidados.

Representando en el grado de la formación, la ofrenda de los pájaros fue la base de todo el sacrificio. Puesto que la base llegó a ser de Satán, así también el resto del sacrificio era su yo. Abraham falló en este momento importante. Por consiguiente los cuatrocientos años de Noé a Abraham se perdieron. Para hacer la restitución por los 400 años perdidos, los descendientes de Abraham tuvieron que sufrir en el mundo satánico por igual período de tiempo. Por esta razón los israelitas sufrieron 400 años de esclavitud en Egipto.

E. Isaac

El fracaso de Abraham en establecer la base fuel el tercer fallo de esta clase. Después del fracaso de la familia de Adán, la tarea fue transferida a la familia de Noé. Después del fracaso de Cam, Dios escogió a Abraham para hacer un tercer intento de establecer un fundamento de fe. Esta dispensa quedo incompleta dos veces: primero a través de la familia de Adán, y luego a través de la familia de Noe. Tres es el número de lo completo. A causa de que Abraham fue el tercero de los escogidos, el tuvo que establecer absolutamente la base.

A Abraham le fue dada una segunda oportunidad para establecer el fundamento de fe. Su segundo curso tenía que se mucho más difícil que el primero, para realizar la restitución por su fallo. El camino abierto fue a través de su hijo Isaac. Desde que Satán hubo tomado dos generaciones con Adán y Caín, Dios estaba libre para tomar dos generaciones Abraham e Isaac. Además Abraham pudo apoyarse en el mérito de Abel y Noé que habían demostrado una fe inquebrantable.

Dios mandó que Abraham sacrificase a su único hijo, Isaac, para hacer una restitución por el fallo. Isaac le fue dado a Abraham con la promesa de Dios de multiplicar sus descendientes al número de estrellas. Aunque Abraham fue un hombre de fe, pudo haber sentido que ofrecer al hijo prometido en holocausto era inconsciente con la promesa de Dios. Sin embargo, habiéndose dado cuenta de su grave falta, y de la consecuencia de la esclavitud de sus descendientes, Abraham decidió obedecer el mandato divino Dios dijo a Abraham:

Toma a Isaac, tu hijo único, a quien amas, y ve al país de Moriyyá, y allí me lo ofrecerás en holocausto, sobre uno de los montes que yo te mostraré... Al tercer día, alzando los ojos divisó el lugar a lo lejos. (Gen 22, 2, 4)

L tercer día del viaje de Abraham Dios le señalo para la edificación de un altar. UN período de tres días llegó a ser el tiempo de la separación de Satán que debía proceder ciertos cursos significantes de la restauración. Abraham construyó el altar y ató a Isaac en preparación para el sacrificio. Entonces puso a su hijo en el altar.

Abraham extendió la mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. Cuando he aquí que, de repente, el ángel del Señor grito desde el cielo, diciendo: Abraham, Abraham. Aquí me tienes, respondió él. No extiendas tu mano sobre el muchacho, prosiguió el ángel, ni le hagas daño alguno: que ahora me doy por satisfecho de que temes a Dios pues no has perdonado a tu hijo único por amor a mí. (Gen 22, 10-12)

Habiendo observado la gran fe de Abraham y la obediencia demostrada en el sacrificio de su hijo, Dios estuvo contento. Isaac fue santificado por la fe de Abraham, así que Dios pudo aceptar a Isaac como una ofrenda viviente. Dios Entonces dio a Abraham un carnero para quemar en el altar en su primera ofrenda, Abraham no se dio cuenta del significado completo del mandato de Dios. Pero en su segunda ofrenda, el verdaderamente obedeció a Dios, por que se avía dado cuenta de su gran error las palabras, “ahora me doy por satisfecho de que temes a Dios” son una expresión profunda del alivio de Dios. Por su obediencia y colaboración de todo corazón, Isaac llego a unirse con Abraham, siendo sucesor en la misión de se padre. Por lo tanto, ellos fueron victoriosos en la segunda ofrenda, y la base de fe fue establecida.

 

4. ESAU Y JACOB

A. El derecho de la primogenitura

Si Abraham hubiese tenido éxito en su primera ofrenda, Ismael el primer hijo de Abraham por Hagar, e Isaac, habrían estado en la posiciones de Caín y Abel. Ellos habrían hecho una condición de indemnización subyugándose Ismael a Isaac, para sí superar su naturaleza caída. Como que esto no fue cumplido Dios dio a Isaac gemelos, Esaú y Jacob, para jugar los papeles de Caín y Abel. Esaú, el primer hijo, estaba en la posición de Caín y representaba la primera ofrenda de Abraham. Jacob, el segundo hijo, estaba en la posición de Abel y representaba la segunda ofrenda de Abraham, Isaac. Estando en la posición opuesta ellos lucharon en el vientre de su madre. (Gen 25, 22) Dios amó a Jacob como a Abel, y odió a Esaú como a Caín. (Rom 9,13)

A causa de que lucifer sin derecho tomo el dominio, él ha estado en la posición de Caín sobre la creación. Por esto, él robó el derecho de primogenitura, que el hombre debe reclamar. Dios deseó que se cumpliese a través de Esaú y Jacob, que estaban en las posiciones de Caín y Abel. Por consiguiente Jacob obtuvo con engaño el derecho de primogenitura de Esaú, cambiándolo por pan y lentejas (Gen 25, 33-34) Luego, Jacob fue a su padre, Isaac, y consiguió con engaño su bendición que estaba para Esaú. Enfurecido, Esaú odió a Jacob y deseo matarle. Su madre Rebeca aconsejó a Jacob para que huyese, y le envió a su hermano Laban, en Haran. (Gen 27, 41-45) En Harán, Jacob trabajó durante veinte años, y durante este tiempo tomó esposas, engendró hijos y adquirió rebaños. Después de veinte años, regresó a Canaán. Sin embargo, en su viaje de retorno se recordaba la ira de Esaú y le mando muchos regalos para disponer la conciliación. (Gen 32, 13-20)

Jacob quedó en deuda con su madre Rebeca, que había preparado su huida a Haran. Sin su asistencia, Jacob no hubiese podido cumplir con su misión. También este fue un acto de restitución la caída de la familia de Adán empezó con Eva y fue completada por su hijo, Caín. Por esto, el mal vino al mundo a través de una madre y su hijo. Por lo tanto, a través de la colaboración de otra madre y su hijo, los efectos del mal en la familia de Adán fueron invertidos.

B. Venciendo al ángel

En su camino de regreso de Harán, Jacob se quedó solo en el vado de Yabboq, donde luchó durante la noche con un ángel y le venció. Jacob hizo una indemnización para la restauración del dominio del hombre sobre los ángeles que fue perdido en la Caída. Por esto, el recibió el nuevo nombre, Israel. Ganando este nombre Jacob estableció la base sobre que se formó la nación elegida.

C. Encuentro con Esaú

Olvidando su ira Esaú estuvo contento con los regalos de Jacob y le recibió con Amor de este modo Esaú también obtuvo el favor de Dios, y su vida en Canaán fue bendecida por Dios. Jacob, empero, obtuvo la misma bendición solo después de veinte años de trabajo en Harán. Estando en las mismas posiciones como Caín y Abel, Esaú y Jacob pagaron la indemnización tomando una actitud opuesta a la de aquellos. Por eso, Esaú ayudó a Jacob a completar su misión.

¿Cuál fue la misión de Jacob? Aunque Abel era el segundo hijo de Adán, la bendición de Dios para el derecho de la primogenitura fue a él, por que Caín, el primer hijo, fue un aliado de Satán. Matando a Abel, Caín tomó el derecho de primogenitura divina. Jacob tuvo que tomar el derecho de primogenitura y la bendición del primer hijo, subyugando a Esaú. Con la restauración del derecho de primogenitura divino, Jacob llevo la bendición de Dios, no solamente para si mismo, sino también a Esaú.

D. El fundamento de Abraham, Isaac y Jacob

Para escoger a Abraham, diez generaciones habían transcurrido después de Noé. Pero a causa del fallo de Abraham, la realización fue retardada dos generaciones más, Isaac y Jacob. Por ello, doce generaciones fueron perdidas antes que la voluntad de Dios fuese realizada por fin a través de Jacob. Para la restauración de las doce generaciones perdidas, Dios dio doce hijos a Jacob.

Jacob, fue la primera persona que subyugó a Satán, restaurando el derecho divino de la primogenitura. Para hacer esto ganó tres batallas. En la primera, el tomo el derecho de la primogenitura de Esaú en el nivel personal, entonces lo expandió a nivel de la familia a través de su lucha en Harán, y finalmente, venciendo al ángel. Por eso, la base de fe y realidad que había empezado con Abraham e Isaac, fueron completadas por Jacob. La dispensa de Dios con Abraham fue, por lo tanto, realizada en tres generaciones de su familia. Por esta razón cuando los Israelitas rezaban llamaban “Dios de Abraham. Dios de Isaac y Dios de Jacob. Desde que la voluntad de Dios para Abraham fue cumplida a través de Jacob, los Israelitas llamaron a su nación la Casa de Jacob.

En Jacob fueron restauradas entonces todas las posiciones de Adán y Abel, Noé y Cam, así como la de Abraham e Isaac. Así, pues, la bendición de Dios para el padre de la humanidad fue dada a Jacob. La bendición fue originalmente destinada a Adán: “Creced y multiplicaos, y henchid la tierra, y enseñoreaos de ella” (Gen 1, 26b)

Como Adán había fracasado la bendición fue transmitida a Noé: “Después bendijo Dios a Noé y a sus hijos. Y díjoles: creced y multiplicaos, y poblad la tierra.” (Gen 9, 1)

La familia de Noé fracasó y la bendición paso a Abraham: “Mirad al cielo, y cuenta, si puedes, las estrellas. Pues así, le dijo, será tu descendencia.” (Gen 15, 5b)

Finalmente la bendición de Dios para Abraham fue transmitida a Jacob:

Y Dios le dijo: Yo soy el Dios todopoderoso. Crece y multiplícate: naciones y muchedumbre de pueblos nacerán de ti, y reyes saldrán de tu sangre. La tierra que di a Abraham y a Isaac a ti te la daré, y después a tu posteridad. (Gen 35, 11-12)

A causa del fracaso del hombre es realizar la dispensa divina fueron necesarios 2000 años antes de que fuese establecida en la tierra una base de fe, sobre la cual pudo iniciar su obra de la restauración. En tiempos de Jacob los Israelitas se habían extendido hasta ser una estirpe. Aun que Jacob había tenido éxito en establecer una base en el nivel de la familia, el fundamento para el Mesías tuvo que ser de una estirpe. Los Descendientes de Jacob los Israelitas fueron, por ellos, escogidos para llevar a cabo la restauración.

El nuevo curso fue dirigido por José, el primer hijo de Jacob y Raquel. José el hijo predilecto de Jacob, estaba en la posición de Abel y sus diez hermanastros estaban en la posición de Caín. Estaban celosos de José, le odiaron y trataron de deshacerse de él. José fue vendido a Egipto por sus hermanos; pero allí tubo éxito al ganar el favor del faraón, que le hizo gobernador. Cuando una gran care4stía irrumpió en Canaán lo hermanos de José fueron a Egipto y se humillaron ante José. Así pues, una condición para la indemnización fue hecha. Como resultado de esta condición pudieron traer a su padre Jacob y a su familia a Egipto, y se reunieron con José. Por lo tanto setenta personas de la casa de Jacob, incluyendo sus doce hijos emigraron a Egipto. Después de esto se inició la estancia de 400 años de los Israelitas en Egipto. Por eso, la familia de Jacob empezó el curso de la indemnización como una estirpe escogida.

 

 

CAPITULO 8


HISTORIA DE LA RESTAURACIÓN: MOISÉS

 

1. MOISES

A. El curso no realizado

430 años después de la inmigración de la familia de Jacob a Egipto, sus doce hijos se habían convertido en doce tribus, y las 70 personas de la casa de Jacob aumentaron a más de 600.000. La estancia de los israelitas se prolongó 30 años, a causa de que la base para el éxodo no fue conseguida al final de los 400 años. El faraón les temió por su gran número, les oprimió con trabajos pesados, y finalmente dio orden de matar a todos los niños recién nacidos.

Aunque Moisés se crió en el resplandor de la casa del faraón, conservó un gran patriotismo y una lealtad inalterada para con Dios y los hebreos, Su pueblo escogido. Moisés estaba en contra de la opresión de los egipcios sobre los hebreos. Una vez, Moisés encontró a un egipcio golpeando a un hebreo, y Moisés mató al egipcio. Al día siguiente, Moisés encontró a dos hebreos luchando y preguntó al agresor por qué estaba golpeando a su hermano. Este hebreo preguntó a Moisés si quería matarlo como había matado al egipcio, (Ex 2, 11-15) Observando el gran amor de Moisés por ellos y su coraje contra sus opresores, los hebreos hubieron de unirse con Moisés y seguirlo. Entonces sus cuarenta años en el palacio hubiesen sido la base para la liberación de su pueblo. Les hubiera conducido en un rumbo de 21 días a través de la tierra de los filisteos a Canaán. (Ex 13, 17) En lugar de esto, el faraón le persiguió y Moisés fue a Madián donde tuvo que establecer otra base de cuarenta años. Por lo tanto, el primer plan de Dios referente al éxodo nunca pudo llevarse a cabo.

B. El curso del éxodo

1) Tres señales

Al final de los 40 años en Madián, Dios llamó a Moisés y le ordenó llevar a su pueblo fuera de Egipto. Moisés contestó:

No me creerán, ni oirán mi voz, sino que dirán: No se te ha aparecido el Señor (Ex 4, 1)

Luego Moisés pidió señales para convencer tanto a los hebreos como a los egipcios de que él había sido enviado por Dios. Este dio a Moisés el poder para obrar tres milagros. (Ex 4, 1-9) El primero fue el milagro de la vara de Moisés. Para los hebreos, Moisés representaba a Dios, y el faraón a Satán. La vara de Moisés simbolizaba a Jesús, quien se hallaba en manos de Dios. La obra de Jesús es comparable a las funciones de una vara. Una vara o un bastón pueden servir para diferentes propósitos. Una vara puede ser empleada como apoyo, como arma para defenderse en caso de peligro, como bastón para castigar delitos (2 Sam 7, 14), y como indicador de caminos.

Cuando Moisés tiró su vara al suelo ante el faraón, ésta se convirtió en una serpiente. Sin embargo, el faraón hizo llamar a magos egipcios y les ordenó producir el mismo prodigio. Sus varas también se convirtieron en serpientes; mas la serpiente de Moisés se tragó a las serpientes de los magos. Con la señal de la vara de Moisés fue indicado el futuro papel de Jesús. Además se simbolizó así la rehabilitación de Adán. Como había sido una serpiente la que había tentado a Adán y a Eva a actuar contra la voluntad de Dios y a separarse de Él, los descendientes tuvieron que ser rehabilitados por una serpiente divina. ”Así como Moisés en el desierto levantó la serpiente de bronce, así es menester que el Hijo del hombre sea levantado.” (Jn 3, 14) Jesús vino a salvar a la humanidad en calidad de vara en las manos de Dios. Como serpiente divina debía destruir el mal y rehabilitar a todos los hombres. “Mirad que os envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto habéis de ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas.” (Mt 10, 16) Así como la serpiente del mal fue lo suficientemente astuta para tentar a Adán y Eva, causando su caída, los cristianos tendrán que ser igualmente listos para llevar a la humanidad hasta Dios.

La segunda señal fue el prodigio con la mano de Moisés. Por orden de Dios, Moisés introdujo la mano en su seno. Al sacarla, su mano estaba leprosa. Moisés introdujo por segunda vez su mano en su seno, y al volver a retirarla, estaba curada. También esto fue un acto simbólico. Lucifer había tomado a Eva en su seno y fue causa de que ella cayese en el pecado. Sus descendientes caídos podían se restaurados al estado de novias a través del amor de Jesús, quien vendría en calidad de desposado. “Pues que os tengo desposados con este único esposo, que es Cristo, para presentaros a él como una casta virgen.” (2 Cor 11, 2b) La segunda señal de Moisés simbolizó, pues, la rehabilitación de Eva.

La tercera señal fue el prodigio de la transformación del agua del Nilo en sangre. “Las aguas que viste donde está sentada la ramera, son pueblos, y naciones, y lenguas.” (Ap 17, 15) El agua representa aquí los hombres inanimados de este mundo. Jesús tenía que convertir a los hijos de la muerte en hijos de la vida. Por lo tanto, esta señal simbolizaba la rehabilitación de los hijos de Dios.

Con estas tres señales, Moisés restableció simbólicamente la base divina de cuatro posiciones: Moisés estaba en la posición de Dios; la vara victoriosa, en la posición de Adán; la mano curada, en la posición de Eva; y la sangre del Nilo, en la posición de los hijos. Moisés tuvo que realizar esta base para subyugar a Satán y conducir a su pueblo de vuelta a Canaán.

2) La prueba de Moisés

Como Moisés no era muy elocuente, pidió a Dios que alguien hablase por él. Dios escogió a su hermano Aarón como acompañante. “Él hablará en tu lugar al pueblo y será tu portavoz y tú le dirigirás como si fueses su Dios.” (Ex 4, 16)

Dios permitió también que su hermana María fuese con él. Moisés formó con Aarón y María un grupo de tres personas, así como se formara con Dios, Jesús y el Espíritu Santo la Santísima Trinidad. Habiendo ahora establecido la base de cuatro posiciones y la trinidad simbólica, Moisés estuvo armado para su lucha con Satán.

Mas encontrándose Moisés en camino, Dios le probó tratando de matarle. (Ex 4, 24) La mujer de Moisés, Séfora, cogió una piedra, circuncindó a su hijo, y tocando los pies de Moisés con el prepucio dijo: “Tu eres para mí un esposo de sangre.” (Ex 4, 25c) Séfora salvó a Moisés mediante la circuncisión de su hijo. Esta fue la última prueba que Moisés pasó para llegar a ser el libertador del pueblo elegido de Dios.

¿Cómo pudo Séfora salvar a Moisés mediante la circuncisión de su hijo? Este era un acto de restitución, significando que los israelitas podían ser rehabilitados sólo a través de la circuncisión. Eva había manchado espiritualmente su sangre al sostener relaciones con Satán. Adán había manchado a su vez su sangre por sus relaciones con ella. Por consiguiente, la parte sexual del hombre tuvo que ser castigada y la sangre satánica quitada, para rehabilitar a los israelitas a la posición de hijos de Dios. El ritual de la circuncisión comenzó por Abraham, como seña de la alianza entre Dios y él. (Gen 17) Al octavo día del nacimiento, cada varón de Israel tuvo que ser circuncidado: primero, como una seña para indicar que se había convertido en un hijo de Dios; segundo, que se había quitado la sangre satánica; y finalmente, para mostrar que a través de la circuncisión el varón había restaurado su dominio.

3) La oposición del Faraón

Canaán fue la tierra bendecida por Dios y prometida por Abraham. Por esto Canaán, representó al mundo divino, mientras que otros países como Harán, Egipto, Babilonia, Asiria y el Imperio Romano representaron al mundo satánico. Canaán, una tierra en la cual manaba leche y miel, representaba el cielo, donde prevalece el amor y la felicidad. Esto fue así, no a causa de abundancia material o belleza natural, sino porque Dios había bendecido la tierra.

Jacob regresó a Canaán victorioso, después de sostener 20 años de lucha con el mundo satánico de Harán. Por esta victoria, Jacob cumplió la dispensa de su rehabilitación personal. Moisés tuvo que conducir a su pueblo desde Egipto a Canaán, y su misión fue en el nivel de la estirpe. La restauración de la estirpe fue posible en la base de la restauración de la familia que Jacob había establecido. El rumbo de Moisés se desarrolló, por consiguiente, según el rumbo de Jacob. Así, por ejemplo, Jacob padeció bajo Labán, quien le había engañado diez veces. (Gen 31, 7) Asimismo, Moisés fue engañado diez veces por el faraón.

A pesar de que el faraón había presenciado exactamente las señales y los prodigios que Moisés mostró ante él, su corazón se endureció y siguió oprimiendo a los israelitas. Dios permitió esto con un propósito. Dios quiso que el faraón hiciese todo lo posible para vencer a Moisés, y que entonces abandonase para siempre el deseo de oponerse al pueblo elegido por Dios, dándose cuenta que contra Moisés él estaba sin poder, y que estaría en peligro de muerte si continuaba esa oposición. Además, mediante la hostilidad continuada del faraón, Dios deseaba ver la destrucción de las pertenencias de Satán (faraón). A través de la oposición intensificada del faraón, Dios deseaba que los israelitas odiasen al faraón, dándose cuenta de que era el enemigo de Dios. Este deseó que cortasen todos los enlaces con Egipto, y reconociesen que Él estaría siempre con ellos, y que confiasen en Él absolutamente.

Moisés se desquitó de la oposición del faraón, mandándole una serie de diez plagas. En la última plaga murieron todos los hijos primogénitos y los primerizos de los animales de Egipto. Sin embargo, a los israelitas no les pasó nada, pues ellos habían pintado las jambas de sus puertas con sangre de cordero. Dios concedió a Moisés el poder de provocar plagas para que los israelitas, viéndolas, reconociesen a Moisés como su director mandado por Dios.

4) Huída al desierto

Moisés dijo entonces al faraón: “Andaremos camino de tres días al desierto, y allí ofreceremos sacrificios al señor nuestro Dios como nos lo tiene ordenado.” (Ex 8, 27) De esta manera Moisés engañó al faraón y rápidamente condujo a su pueblo fuera de Egipto. Este período de tres días marcó su separación de Satán, e inició una nueva vida para los israelitas.

Al enterarse el faraón de que los israelitas habían huido, los hizo perseguir por su ejército. Cuando los israelitas vieron a los egipcios detrás de sí, tuvieron mucho miedo y gritaron pidiendo la ayuda de Dios. Moisés extendió su vara sobre el Mar Rojo, como Dios se lo había ordenado, y las aguas se abrieron. De esta manera, los israelitas cruzaron el mar sobre el lecho seco, pero los egipcios que les persiguieron se ahogaron al cerrarse el mar sobre ellos. (Ex 14, 21, 29) Esto indica que aun después de que una persona vuelve a Dios, cortando todos los vínculos con Satán, todavía será atacado por éste; pero el poder para destruir a Satán le será dado al hombre por Cristo, la vara de Dios.

Después de que los israelitas se habían sobrepuesto a Satán, fueron abastecidos con codornices, pan y agua pura, que salía de una roca. (Ex 16, 13-14; 17, 6) Mientras tanto, los amalecitas atacaron a los israelitas en Rafidín. (Ex 17, 10-13). Después de la victoria sobre los amalecitas, Dios condujo al pueblo de Israel a través del desierto, durante el día por medio de una nube, y en la noche por medio de una columna de fuego, hasta que los israelitas llegaron al Monte Sinaí (Ex 13)

5) Diez Mandamientos

Cuando la gente llegó al Sinaí, Dios llamó a Moisés y le dijo:

Ahora bien, si escuchareis mi voz y observareis mi pacto, seréis para mí entre todos los pueblos la porción escogida, ya que mía es toda la tierra. Y seréis vosotros para mí un reino sacerdotal y nación santa. Éstas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. (Ex 19, 5-6)

Moisés hizo llamar a los ancianos del pueblo y les expuso estas palabras. Y todo el pueblo respondió al mismo tiempo diciendo: “Haremos todo cuanto ha dicho el Señor.” (Ex 19, 8) Después de esto se santificó el pueblo de Israel, para lo cual los israelitas lavaron su ropa y se distanciaron de las mujeres. Moisés erigió una cerca alrededor del monte y los santificó. (Ex 19, 10-15)

Luego ascendió Moisés al monte, que fue cubierto por la magnificencia del Señor durante seis días. Al séptimo día, Dios llamó a Moisés y le habló. Moisés permaneció 40 días y 40 noches en el monte. Dios entregó a Moisés los Diez Mandamientos, escritos en dos tablas de piedra, y le instruyó acerca de la edificación del tabernáculo. Para recibir la palabra de la nueva dispensa divina, Moisés tuvo que estar 40 días separado de Satán.

Siempre que Dios lleva a cabo una obra importante, también Satán está muy activo. La línea de frente de Dios es también la línea de frente de Satán. Al ver el pueblo que Moisés demoraba en regresar del monte, se reunió delante de Aarón, fabricando un becerro con sus aretes de oro, y diciendo que éste era su Dios. El pueblo rindió ofrendas a este becerro, sentóse a comer y a beber, y se levantó para jugar. Así el pueblo se unió con Satán, y creó una condición para que Satán les pudiese atacar.

Al regresar del monte y acercarse Moisés al campamento, vio al becerro y al pueblo que bailaba alrededor. Lleno de ira, arrojó las tablas al suelo y las hizo pedazos a los pies de la montaña. Luego cogió el becerro de oro, que había sido fabricado por el pueblo, lo derritió con fuego, lo hizo polvo, y lo esparció sobre el agua, dando luego de beber de la misma a los hijos de Israel.

Después de este castigo iracundo, Moisés imploró a Dios que perdonase el pecado del pueblo. (Ex 32) Levantando dos tablas de piedra, como las primeras, Moisés subió de nuevo al Monte Sinaí como Dios le había mandado. Allí permaneció otros 40 días y noches sin comer ni beber. Dios escribió una vez más en las tablas los Diez Mandamientos de la alianza.

Dios había creado a los hombres y al mundo a través de Su palabra; mas la palabra divina no pudo realizarse, debido al pecado original. Con el fin de llevar a cabo la dispensa de la restauración, Dios renovó la Palabra por medio de los Diez Mandamientos

Hasta la época de Jesús, Dios llevó a cabo Su dispensa a través de esta Palabra. Las dos tablas con los Diez Mandamientos representaron al Adán y a la Eva restaurados, así como a Jesús y al Espíritu Santo que debían crear todas las cosas de nuevo a través de la Palabra

6) El tabernáculo

Dios había encomendado a Moisés erigir un tabernáculo, y le había dado las instrucciones correspondientes. (Ex 25-27) Dios habló a Moisés:

Hazme un santuario, para que yo pueda morar en medio de ellos. Te ajustarás totalmente, en la construcción de mi mansión y de su mobiliario, a los modelos que mostraré. (Ex 25, 8-9)

Los israelitas acarrearon consigo este santuario transportable en su éxodo a través del desierto. Este santuario era una choza sencilla, semejante a una tienda de campaña, que Moisés había hecho levantar frente al campamento y en la cual Josué prestó sus servicios. Siempre cuando Moisés penetraba en este santuario descendía la nube en forma de columna, quedando fija en la puerta, y Dios hablaba a Moisés cara a cara. (Ex 33, 7-11) El tabernáculo estaba dividido en dos partes: la santísima y la santa. Dios estaba presente en la santísima y permitía al sumo sacerdote entrar una vez al año. Esta parte simbolizaba la forma espiritual de Jesús, mientras que la santa representaba su cuerpo. Al mismo tiempo, la parte santísima simbolizaba al cielo y la parte santa a la tierra. Es por esto, por lo que el templo fue la imagen de Jesús, o sea, la imagen de un hombre perfecto, que era la armoniosa encarnación del cielo y de la tierra. El Arca del Testamento se encontraba en la parte santísima, y el propiciatorio sobre el Arca. Dos querubines de oro estaban sobre el propiciatorio. (Ex 25, 20)

El Arca simbolizaba el tabernáculo y, en el sentido más amplio, al cosmos entero. En el Arca estaba un incensario de oro que contenía maná y la vara de Aarón y las dos tablas de la alianza, que simbolizaban a Jesús y al Espíritu Santo. (Heb. 9, 4) Puesto que el tabernáculo era la representación simbólica de Jesús, el pueblo debía hacerlo el centro principal de su vida, obedeciendo así a Moisés. Debido a la gran importancia del tabernáculo, el pueblo de Israel hubiera debido realizar inmediatamente las instrucciones de Moisés, cuando éste descendió del Monte Sinaí, después de los primeros 40 días. Mas los israelitas se unieron con Satán mas bien que con Moisés. Después de su segundo ayuno de 40 días, Moisés recibió nuevas tablas y bajó de nuevo. Esta vez, aunque los israelitas construyeron el tabernáculo, permanecieron rebeldes a Dios, se quejaron a Moisés, despreciaron el regalo del maná, y anhelaron regresar a Egipto.

C. La última etapa

1) La exploración de Canaán

Los hijos de Israel, poniéndose a llorar, dijeron: ¡Oh!, ¡quién nos diera carnes para comer! Acordándonos estábamos de aquellos pescados que de balde comíamos en Egipto; se nos vienen a la memoria los cohombros, y los melones, y los puerros, y las cebollas, y los ajos. Seca está ya nuestra vida, nada ven nuestros ojos sino maná. (Núm. 11, 4b-6)

De este modo, la segunda base de 40 días de Moisés fue perdida, y por otra tuvo que ser establecida. La fe y dedicación de Moisés eran incuestionables, pero el pueblo tuvo que hacer indemnización por su poca fe.

Para este propósito escogió Moisés a doce hombres, uno de cada tribu, y los envió 40 días a explorar las tierras de Canaán. Diez de ellos trajeron noticias desalentadoras, diciendo que los israelitas no serían capaces de entrar en la tierra a causa del gran tamaño y fuerza de los habitantes, y las grandes ciudades fortificadas. (Núm. 13, 28-33)

Al recibir esta información los israelitas se asustaron, se quejaron de Dios y de Moisés, y lloraron toda la noche. Todo el pueblo habló a Moisés y Aarón:

¿Por qué Dios nos ha introducido en esta tierra, para que muramos al filo de la espada y sean llevados cautivos nuestras mujeres y niños? ¿Pues no será mejor volvernos a Egipto? (Núm. 14, 3)

Pero los otros dos exploradores, Caleb y Josué, tuvieron valor y fe inquebrantables, y animaron a todo el pueblo a no rebelarse contra Dios, quien los había prometido que podrían ocupar la tierra inmediatamente. Más todo el pueblo gritó que se les lapidase. (Núm. 13, 30; 14, 7-10)

Y el Señor habló a Moisés: ¿Hasta cuándo ha de blasfemar de mí ese pueblo? ¿Hasta cuándo no han de creerme, después de tantos portentos como he hecho a su vista? (Núm. 14, 11)

Los 40 días de exploración en Canaán se habían perdido, porque los israelitas no aceptaron el informe de Josué y Caleb con fe inquebrantable, sino que se quejaron a Dios de la situación crítica, que se habían imaginado. Por eso, Dios les castigó, dejando errar a los israelitas 40 años en el desierto. Al final de este tiempo, sólo Josué, Caleb y la nueva generación de edad inferior a 20 años, pudieron entrar en Canaán. Por consiguiente, el tercer intento de establecer una base en cuanto al tabernáculo no tuvo éxito. Satán penetró, y el segundo curso de la estirpe hacia Canaán fracasó.

2) Golpeando la roca

Faltando agua, la multitud asedió a Moisés y a Aarón con reproches sobre la carencia de comida y agua. (Núm. 20, 4-5) Entonces Moisés y Aarón rezaron pidiendo ayuda, y Dios mandó a Moisés tomar la vara con la cual él había golpeado el Nilo, e ir a la peña de Horeb, el lugar sagrado de Dios. Allí debía golpear la roca y procurar agua para el pueblo. (Ex 17, 5-7)

Moisés y Aarón reunieron a la multitud delante de la peña. Moisés, furioso a causa de las muchas quejas y faltas de fe, les dijo: “Oíd, rebeldes y descreídos: ¿Por ventura podremos sacaros agua de esta peña?” (Núm. 20, 10) Y golpeó la peña dos veces, y el agua brotó abundantemente. Aunque el agua brotó por la acción de Moisés, Dios estaba muy enojado e inmediatamente reprendió a Moisés y Aarón:

Ya que no me habéis creído en orden a hacer conocer mi gloria a los hijos de Israel, no introduciréis vosotros este pueblo en la tierra que yo le daré. (Núm. 20, 12)

El Señor dijo a Moisés: Sube a ese Monte Abarim, y contempla desde allí la tierra que yo he de dar a los hijos de Israel. Y después de haberla visto pasarás tú a reunirte con tu pueblo, del mismo modo que pasó tu hermano Aarón; porque me ofendisteis en el desierto de Sin, cuando la congregación me buscó querella, y no quisisteis glorificarme delante de Israel con motivo de las aguas; estos son las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Sin. (Núm. 27, 12-14)

Moisés debía haber golpeado la peña una sola vez. Entonces hubiera compartido la esperanza de Dios para con el pueblo. Pero en su enorme disgusto y enojo con ellos, golpeó la peña dos veces. De este modo, Moisés desobedeció la orden de Dios, cerca de las aguas de Meriba.

¿Por qué fue el acto de Moisés una falta tan grave? Moisés era el personaje central de la divina obra de la restauración en aquel tiempo. Cada acción de Moisés tuvo un significado simbólico, puesto que cada acto realizado era la indemnización por las transgresiones de Adán y Eva, así como de aquellos que estaban en sus posiciones.

¿Qué es lo que la peña simboliza? En la primera epístola a los Corintios está escrito:

Y todos bebieron la misma bebida espiritual (porque ellos bebieron agua que salía de la roca espiritual que los iba siguiendo, y la cual roca era Cristo). (1 Cor. 10, 4b)

La peña simbolizó a Jesucristo, el segundo Adán, quien tenía que llevar agua viva. Asimismo simbolizó al primer Adán, quien fue derrotado por Satán y estaba muerto espiritualmente. La peña, antes de que Moisés la golpease, representaba al Adán muerto, el cual no podía procurar agua viva. Golpeando la roca una sola vez, Moisés habría restaurado simbólicamente (es decir, separado de Satán) a aquel que habría podido llevar agua viva. Así que Dios dijo a Moisés que debía golpear la peña una sola vez. (Ex 17, 6) Sin embargo, golpeando la roca dos veces, Moisés golpeó simbólicamente al Adán restaurado (Jesús), y le entregó de este modo a Satán. El fracaso de Moisés en las aguas de Meriba, y la falta de fe de su pueblo, hicieron nulos los 400 años de esclavitud en Egipto.

Aunque la desobediencia de Moisés al golpear la roca se originó en la falta de fe de su pueblo, Moisés fue el responsable y, por eso, le fue prohibido conducir al pueblo a la tierra prometida. El acto de Moisés fue extremadamente serio. Sin embargo, a pesar de su enojo externo, la dedicación interior de Moisés permaneció. Por lo tanto, aunque Dios no permitió que Moisés entrase físicamente en Canaán, Dios le admitió espiritualmente. Jesús fue una representación visible de Dios, más no Dios mismo. Las tablas que habían sido extraídas de una roca, representaban a Jesús y al Espíritu Santo. Cuando Moisés rompió las tablas, Dios pudo sustituirlas. Sin embargo, la roca fue el origen de las tablas. El golpear la peña significó invadir a Dios mismo, del cual deriva Jesús y el Espíritu Santo.

Al golpear dos veces la roca, Moisés estableció una condición para que Satán atacase de nuevo a los israelitas, y serpientes de fuego vinieron sobre los israelitas y muchos de ellos fueron mordidos y murieron. Entonces el pueblo pidió a Moisés para que rogara al Señor por ayuda. Dios le mandó construir una serpiente de bronce y ponerla en un palo. Todo aquel que había sido mordido, permanecía con vida al mirar la serpiente de bronce. (Núm. 21, 6-9)

Moisés vino sobre la base establecida por Abel, Noé y la familia de Abraham. Su estado fue, por consiguiente, diferente de todos aquellos que le habían precedido. Él inició la dispensa de la Palabra, los Diez Mandamientos. A través de los períodos de su vida basados en el número 40, él fue separado de Satán. Si los israelitas se hubiesen unido con Moisés, hubieran podido establecer un fundamento en el nivel de la estirpe para el Mesías. Por esto no fue realizado.

 

2. JOSUE

A pesar de la falta de fe del pueblo. Josué había permanecido fiel y nunca se había quejado. Por esto, Dios le escogió para suceder a Moisés y conducir al pueblo a Canaán. Moisés presentó, pues, a Josué ante la congregación. (Núm. 27, 22-23)

Cuando Josué introdujo a los israelitas en Canaán con el arca de la alianza, las aguas del Jordán se abrieron ante el arca como las aguas del Mar Rojo se había separado ante Moisés. Este acto simbolizó la misión del Mesías de juzgar al mundo caído (separar las aguas) por medio de la Palabra de Dios (el arca de la alianza).

Jericó se encontraba por dentro y por fuera muy bien fortificada. Para que Canaán les perteneciese, los israelitas tenían que vencer a Jericó. Esto fue cumplido cuando, bajo el mando de Josué, marcharon una vez al día alrededor de la ciudad. Llevaban el arca de la alianza y eran conducidos por sacerdotes que tocaban trompetas. El séptimo día, los israelitas lanzaron un grito de guerra, y las murallas de Jericó cayeron. Los israelitas entraron y, como Dios les había ordenado, destruyeron la ciudad. Este acto simboliza la llamada de la trompeta de los arcángeles – la verdad revelada – la cual en los últimos días juzgará y destruirá un mundo bien fortificado de falsedad: el mundo de Satán.

 

3. PARALELOS EN LAS VIDAS DE JACOB, MOISES Y JESUS

La restauración de Moisés en el nivel de la estirpe siguió el modelo de la restauración de la familia de Jacob. En cambio, el nivel de Moisés llegó a ser el modelo del rumbo de Jesús. Hubo claros paralelos en las vidas de estos tres hombres: Jacob, Moisés y Jesús.

1. Jacob restauró el derecho de primogenitura celestial: Moisés arrebató a los primogénitos de los egipcios para establecer la misma condición. Jesús tuvo que destruir a Satán, quien estaba en la posición de Caín, y restaurar el dominio celestial.

2. Formando una base de cuatro posiciones, Jacob salió de Harán con sus esposas, hijos y pertenencias hacia Canaán. Moisés también formó una base de cuatro posiciones con su esposa, su hijo y la gente, así como con todas las pertenencias traídas de Egipto. Jesús tenía que formar una base de cuatro posiciones, tomando una esposa y restaurando a la humanidad y a toda la creación a Dios.

3. Jacob compró a su hermano el derecho de primogenitura con pan y un plato de lentejas. Moisés alimentó a su pueblo con codornices y maná. Jesús dio pan y vino para simbolizar su carne y su sangre, con las cuales tenía que restaurar el derecho de primogenitura celestial.

4. A través de la colaboración de su madre Rebeca, la vida de Jacob fue salvada y él fue capaz de realizar su misión. Por la sabiduría de su madre Moisés fue salvado, y su espíritu patriótico le inspiró durante su niñez. Por los esfuerzos de su madre María, el niño Jesús escapó cuando el rey Herodes quiso matarle.

5. Jacob abandonó Harán engañando a Labán durante tres días, y este período de tres días fue esencial para su viaje a Canaán. Moisés sacó a su pueblo de Egipto engañando al faraón durante tres días, y este período de tres días fue esencial para el éxodo. El cuerpo de Jesús estuvo en la tumba tres días antes de que resucitase. Por esto, el período de tres días de separación de Satán fue esencial para que cada uno de ellos pudiera empezar una nueva etapa.

6. Jacob fue probado por un ángel en el vado del Yabboq, pero Jacob venció. Moisés fue probado en un aposento, cuando Dios intentó matarle, pero Moisés superó la prueba. Jesús fue probado en el desierto por la tentación de Satán, pero Jesús venció. Cada uno pudo continuar con su misión porque habían pasado estas pruebas.

7. Jacob tuvo doce hijos con los cuales empezó los 400 años en Egipto. Conforme a este modelo, Moisés inició su viaje a Canaán con doce tribus. Siguiendo el modelo de Moisés, inició Jesús su oficio público con doce discípulos.

8. Jacob llevó 70 personas a Egipto y empezó una nueva etapa con ellas. Moisés trabajó con 70 ancianos al conducir a los israelitas a Canaán. Jesús mandó a 70 hombres a proclamar el reino de los cielos.

9. Jacob cruzó el vado del Yabboq victoriosamente con su vara. Moisés partió las aguas del Mar Rojo con su vara y lo cruzó victoriosamente. Jesús tenía que juzgar al mundo satánico con una vara de hierro y triunfar sobre el mundo.

10. Jacob destruyó los ídolos que su esposa había robado de Labán, ocultándolos debajo de un roble. Moisés derritió el becerro de oro, lo hizo polvo y lo esparció sobre el agua, e hizo que los israelitas bebiesen de él. Jesús vino a destruir a Satán, quien es la fuente del mal.

11. Huyendo de Esaú, Jacob buscó refugio en Harán. Moisés encontró refugio en un palacio egipcio durante su niñez. El niño Jesús encontró refugio en Egipto a causa de la persecución del rey Herodes. Por lo tanto, cada uno de ellos escapó una vez al mundo satánico.

12. Desde que el mismo cuerpo Jacob debía estar separado de Satán, fue embalsamado durante 40 días. El ángel Miguel y el diablo se disputaron el cuerpo de Moisés, pero el sepulcro fue ocultado a los israelitas. El cuerpo de Jesús fue buscado por mucha gente, sin embargo nunca fue encontrado.

 

4. PARALELOS EN LAS VIDAS DE MOISES Y JESUS

Hubo además muchos sucesos análogos en las vidas de Moisés y Jesús.

1. Moisés sacó a los israelitas de Egipto y los condujo hacia Canaán. Jesús libertaría a la humanidad del mundo satánico, señalando el camino hacia el reino de Dios.

2. Las tres señales de Moisés (la vara, la mano y el agua) simbolizaban las tres condiciones (piedra, templo, mundo) que Jesús estableció en el desierto al vencer las tentaciones de Satán. Moisés y Jesús formaron una base simbólica de cuatro posiciones para empezar sus respetivos ministerios.

3. La mujer de Moisés circuncidó a su hijo, y salvó la vida de Moisés antes del éxodo. Jesús tenía que circuncidar simbólicamente el corazón (Dt. 10, 16), el cuerpo (Gén. 17, 10) y todas las cosas (Lev 19, 23) y restaurarlos a Dios.

4. Cuando Moisés extendió su mano hacia el cielo hubo una gran oscuridad en Egipto durante tres días, pero el pueblo de Israel tenía luz donde quiera que estaba. (Ex 10, 22-23) Jesús tenía que separar completamente la luz de la oscuridad y el bien del mal.

5. La columna de nube durante el día y la columna de fuego durante la noche, condujeron a los israelitas. Jesús y el Espíritu Santo han estado guiando a los hijos de Dios.

6. Josué luchó contra los amalecitas mientras Moisés permanecía de pie en la cima de una montaña con sus brazos extendidos. Mientras Moisés permanecía con sus manos en alto, Josué tenía éxito; pero cuando extenuado las bajó, Josué se vio amenazado. Aarón y Hur mantuvieron los brazos de Moisés en alto hasta la puesta de sol. De este modo, Josué derrotó a los amalecitas. Josué representó a un feligrés opuesto a Satán, y Moisés representó a Dios. Aarón y Hur simbolizaban a Jesús y al Espíritu Santo, quienes trabajaban con Dios para ayudar a los feligreses en sus luchas contra Satán. Por eso, cuando uno forma una base de cuatro posiciones con Dios, Jesús y el Espíritu Santo, la subyugación espiritual de Satán es posible.

7. Las dos tablas con los Diez Mandamientos eran las palabras de una nueva creación, dadas por primera vez desde la caída del hombre. Jesús y el Espíritu Santo han estado renovando toda la creación por las palabras de Dios.

8. Los Diez Mandamientos fueron dados después de que Moisés hubiese establecido la base de los 40 días ayunando y rezando. De modo semejante, los 40 días de ayuno y oración de Jesús eran necesarios para formar una base con el fin de empezar su oficio público. (Jesús tuvo que cumplirla él mismo, ya que Juan Bautista fracasó en establecer la base antes de Jesús).

9. La peña que Moisés golpeó trajo el agua viva para su pueblo. Jesucristo tenía que llevar el agua viva a la humanidad.

10. Dios había prometido a Moisés y a su pueblo que ellos tendrían la tierra de Canaán. Mas a causa de su fallo y la falta de fe de su pueblo, a Moisés solamente le fue permitido ver la tierra a distancia; él y su gente no pudieron entrar. De modo parecido, la profecía de Dios acerca de Jesús no pudo ser realizada a causa de la falta de fe de los judíos. Jesús enseñó acerca del reino de los cielos, pero no pudo establecerlo. Él dejó sólo una base para la salvación espiritual.

11. Mirando la serpiente de bronce que Moisés había levantado en un palo, los israelitas se salvaron. Toda la humanidad sufriendo por el mordisco de la serpiente satánica, tenía que ser restaurada a través e Jesús, la serpiente celestial.

12. Moisés predijo la llegada de un profeta, el Mesías, quien haría lo que él hizo, pero a diferente nivel.

Moisés dijo: El Señor Dios vuestro os suscitará de entre vuestros hermanos un profeta, como yo; a él habéis de obedecer en todo cuanto os diga. De lo contrario, cualquiera que desobedeciere a aquel profeta será exterminado del pueblo (Hechos 3, 22-23)

“Profeta” se refiere a la llegada de Jesús.

Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo que no puede hacer el Hijo por sí cosa alguna, fuera de lo que viere hacer el Padre; porque todo lo que éste hace lo hace igualmente el Hijo. Pues el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace y le mostrará obras mayores que estas, de suerte que quedareis asombrados.

El significado de este pasaje es que Dios había anunciado a través de Moisés lo que Jesús debía hacer. Esto es, la etapa de Jesús en el nivel nacional fue simbolizada por la etapa de Moisés en el nivel de la estirpe. Por esto, Jesús siguió después el modelo establecido por Moisés.

 

5. LOS 40 DIAS DE JESUS EN EL DESIERTO

Cuando el pueblo de Israel estaba hambriento en el desierto, mostró poca fe, y ello hizo que Moisés golpease dos veces la peña. Por eso, la peña golpeada dos veces fue reclamada por Satán. Como la peña o piedra era un símbolo de Cristo, éste entonces fue colocado simbólicamente en manos de Satán. Jesús tenía que quitar la peña (la Palabra) a Satán antes de que pudiese empezar su ministerio y presentarse él mismo como la Palabra.

Durante su ayuno, Jesús tuvo mucha hambre y Satán le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que esas piedras se conviertan en pan.” (Mat. 4, 3) Si en el desierto Jesús hubiese tenido tan poca fe como sus antepasados, a causa de su gran hambre, Satán hubiese podido reclamar la piedra de nuevo, y también a Jesús mismo.

Lo más importante para Jesús era la piedra, la Palabra de Dios, y no el pan. Jesús tenía que restaurarse como la piedra, la realidad de la Palabra. Jesús venció a Satán y se restauró como la Palabra al decir: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda de la palabra que sale de la boca de Dios.” (Mt. 4, 4) Jesús había restaurado la Palabra mediante los 40 días de ayuno, como Moisés había recibido los Diez Mandamientos por medio de los 40 días de ayuno.

Jesús era la realidad del templo y el motivo de su venida era convertir a todos los hombres en templos de Dios; esto quiere decir, moradas de Dios. Sabiendo esto, Satán colocó a Jesús sobre el pináculo del templo, y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo.” (Mt 4, 6) Echarse hubiese significado renunciar a su posición de Señor del templo. Jesús de nuevo venció a Satán diciendo: “No tentarás al Señor tu Dios.” (Mt 4, 7)

Habiendo resistido a la primera tentación, Jesús se convirtió en el único Señor en el mundo del Principio. En la segunda victoria sobre Satán, Jesús hizo posible para todos los hombres llegar a ser los templos de Dios, y, por eso, tomar simbólicamente la posición de novias de Jesús, y convertirse en hijos de Dios. A través de esta victoria, Jesús estableció una base para la restauración del hombre al estado de una novia.

A causa de la caída del hombre, Satán llegó a ser el señor de toda la creación. Jesús vino a quitar a Satán esta soberanía. Sabiendo la intención de Jesús, Satán le llevó a una montaña muy alta, le mostró todos los reinos del mundo y su gloria y le dijo: “Todas estas cosas te daré, si postrándote delante de mí me adorares. “ (Mt 4, 9) Jesús venció a Satán por tercera vez, diciéndole: “Apártate de ahí, Satanás, porque esta escrito: Adorarás al Señor Dios tuyo, y a él solo servirás.” (Mt 4, 10) Jesús indicó que solo ahí hay un Dios, y que Jesús era Su único representante. Venciendo sobre Satán en la tercera tentación, Jesús estableció la base para la restauración del dominio del hombre sobre la creación.

Jesús estableció una base de 40 días venciendo a Satán. Simbólicamente formó además la base de las cuatro posiciones: Dios, Jesús, la realidad de la Palabra; la humanidad en el estado de una novia; y el dominio del hombre sobre la creación. Él estuvo, pues, preparado para empezar su ministerio. Escogió a doce discípulos y setenta hombres para colaborar con él en cumplir la restauración universal.

 

 

CAPÍTULO 9


CONTINUACIÓN DE LA HISTORIA DE LA RESTAURACIÓN JUECES A JESÚS

 

1. JUECES (400 AÑOS)

Como los 400 años de esclavitud de los israelitas en Egipto se perdieron a través de falta de Moisés, fueron necesarios 400 años de lucha en Canaán antes de que una nueva dispensa pudiese comenzar. Josué empezó la lucha contra los canaanitas venciendo a más de 30 monarcas, y dividiendo su tierra entre doce las tribus de Israel. De este modo, la base de estirpe para el Mesías fue establecida. Sin embargo, después de la muerte de Josué el pueblo no siguió conduciendo a los cananitas fuera del país, sino que permitían muchos de ellos que permaneciesen. (Núm 33, 55) Los israelitas se casaron con ellos y a menudo adoraron a sus dioses, Baal y Asherá. De este modo los israelitas se unieron con Satán y tuvieron que luchar contra los ataques de los gentiles. Durante este período, Dios estableció jueces para gobernar a los israelitas. Debía haber doce jueces conforme al modelo de los doce hijos de Jacob y las doce tribus de Moisés. Sansón, el duodécimo juez, había sido consagrado en el vientre de su madre, como lo fueron Jacob, Moisés, Salomón, y Jesús. Su misión fue libertar a los israelitas de los filisteos (Jue 13, 1-5) y terminar con la época de los jueces. Habiendo sido tentado por su mujer filistea, Sansón, empero perdió el poder de Dios y no pudo realizar su misión. Por eso, el período de los jueces fue prolongado unas cuantas generaciones más. Fue en el período de los jueces que la vida feudal de Israel empezó. El período de 400 años de los jueces, sirvió de restitución por los 400 años de esclavitud en Egipto.

 

2. EL REINO UNIDO (120 AÑOS)

El juez Samuel gobernó al pueblo de acuerdo con la voluntad de Dios. Mas el pueblo deseaba ser gobernado por un rey. Para cumplir con el deseo del pueblo Samuel ungió a Saúl y le coronó como el primer rey de Israel. Durante su reinado de 40 años, sin embargo Saúl provocó el descontento de Dios. Los 40 años de reinado del rey Saúl debían haber representado la restitución por los 40 años de los israelitas en el desierto. Sin embargo, a causa de la desobediencia de Saúl hacia Dios, esto no fue cumplido y la misión de Saúl tuvo que ser encomendada al rey David.

Después de haber vencido a todos sus enemigos, David deseó construir una casa a Dios. (2 Sam 7, 1-5) Pero, como él había derramado mucha sangre humana, Dios no le permitió llevar a cabo este deseo, aunque David había obedecido enteramente al Señor.

Al cabo de los 40 años del reinado de David, su hijo Salomón sucedió en el trono y erigió un templo a Dios. Éste proporcionó a Salomón sabiduría, riqueza y paz para su nación, y su reinado fue recordado como la época dorada de la historia de Israel. El rey Salomón reinó asimismo 40 años.

Al llega los israelitas a la tierra de Canaán, Josué erigió el tabernáculo en Silo, donde permaneció durante la época de los jueces. El rey Saúl tenía que haber construido el templo conforme al modelo del tabernáculo. Sin embargo, a causa de la desobediencia de Saúl, la construcción del templo fue encomendada a David y después a Salomón, quien en el cuarto año de su reinado empezó a construir un templo para Dios. (1 Re 6, 1) A los ojos de Dios, Saúl, David y Salomón eran uno, puesto que ellos tenían la misma misión. La erección del templo indicaba la llegada del Mesías, quien realizaría su ideal y representaría al templo hecho realidad. Él establecería el reino de los cielos y reinaría en él rey de los reyes.

El rey Saúl representaba el primer Adán, quien debió haber sido el primer rey; y el fracaso de Saúl puede comparase con la caída de Adán. El rey David se puede comparar a Jesús. Isaías profetizó que el salvador ocuparía el trono de David, como el Príncipe de la paz. David llegó a ser rey a la edad de 30 años, y Jesús comenzó su oficio público a la misma edad. A David no le fue permitido construir el templo aunque él así lo había deseado; asimismo Jesús no pudo establecer el reino de los cielos físicamente, aun cuando así lo había deseado. Si los judíos hubiesen aceptado a Jesús con fe absoluta, entones él hubiera podido ocupar simultáneamente las posiciones de David y Salomón, y hubiera gobernado como Rey de los reyes con sabiduría, gloria y poder.

El templo de Salomón fue construido usando como muestra el tabernáculo de Moisés. El templo de Salomón fue el símbolo de Jesús, quien era la realización del templo. Por eso comparó Jesús su cuerpo con el templo. (Jn 2, 19-21) Cuando alguien acepta a Jesús, la encarnación del Verbo, entonces se forma en el interior de esa persona un propiciatorio, sobre el cual Dios se halla presente. Todo aquel que este unido a Jesús, se convertirá él mismo en un templo de Dios. Convertir a los hombres en templos de Dios atrayéndolos a él, fue el propósito de la llegada de Jesús. Por consiguiente, el propósito de construir el templo debía simbolizar la dispensa divina que Jesús tenía que llevar a cabo.

 

3. LOS REINOS DIVIDIDOS (400 AÑOS)

Con la construcción del templo de Salomón, los israelitas encontraron en una nueva dispensa. Ellos debían apegarse al templo, para luego poder unirse a Jesús. A pesar de su gran sabiduría, el amor de Salomón por mujeres extranjeras fue el motivo por el cual él ofreció su corazón a otros dioses, para quienes quemó incienso y consumó sacrificios. Así cometió una maldad ante los ojos de Dios. Éste hizo reproches a Salomón:

Porque te has portado así, y no has guardado mi pacto y los preceptos que te di, inexorablemente dividiré tu reino, y se lo daré a un siervo tuyo. Más no lo ejecutaré en tus días por amor de David tu padre; lo desmembraré cuando se halle en poder de tu hijo (1 Re 11, 11-12)

El reino de Salomón fue así dividido en Israel, el reino del norte, y Judá el reino del sur. Jeroboam, un siervo de Salomón, reinó en Israel, que estaba integrado por diez tribus. Roboam, un hijo de Salomón, reinó en Judá, que estuvo compuesto por dos tribus. El reino del norte existió durante más o menos 260 años. En el transcurso de este período fue regido por 19 reyes. Ellos y el pueblo rezaban a ídolos, separándose así de Dios. El reino del sur duró 394 años. En su transcurso fue regido por 20 reyes, quienes en su mayoría fueron buenos ante los ojos de Dios.

Como el rey Salomón se había unido con Satán, Dios dividió su reino en dos partes. El reino del norte estaba en la posición de Caín, y el reino del sur estaba en la de Abel. Por lo tanto, el reino del norte debió caer bajo la soberanía del reino del sur, como Esaú fue subyugado por Jacob.

Dios envió a profetas del sur al norte. Elías, Oseas y Amos fueron al reino del norte para predicar el amor y la justicia de Dios, para inducir al pueblo a arrepentirse. Pero la nación entera, desde el soberano hasta el hombre más modesto, no se atuvo a los mandamientos de Dios. Construyeron terneros de metal fundido y veneraban a Baal y al ejército celestial entero. También hicieron pasar a sus hijos e hijas por el fuego, y se ocuparon en adivinaciones y agüeros; y se vendieron para hacer el mal. (2 Re 17, 17-23) Dios se encolerizó contra Israel y lo arrojó de Su presencia. Israel debió escuchar las advertencias de los profetas de Judá y regresar a Dios, uniéndose con el reino del sur.

El profeta Elías demostró al pueblo la gran fuerza de Dios mediante el fuego del cielo, que consumió el sacrificio y el altar. Encargó al pueblo capturar 450 falsos profetas de Baal, y traerles al arroyo de Cisón, donde fueron muertos. (1 Re 18) No obstante esta demostración de la fuerza poderosa de Dios, el rey Acab y su mujer Jezabel mandaron buscar a Elías para matarle.

Finalmente, Judá también se separó de Dios, asimilando las malas costumbres del norte. Así se unieron ambos reinos con Satán, y fracasaron en la consumación de los deseos de Dios en cuanto a la dispensa del templo. El reino del sur debía haber tomado la posición de Jacob, quien había subyugado a Esaú. En lugar de eso, el reino del sur adoptó la posición de Abel, que fue muerto por Caín.

Adán y sus tres hijos podían haber formado cuatro posiciones, así como Noé y sus tres hijos hubieron podido hacerlo. La base de fe fue realizada a través de la labor de cuatro hombres: Noé, luego Abraham, Isaac y Jacob. El templo fue finalmente erigido a través de cuatro personas: Moisés, Saúl, David y Salomón. Para realizar el propósito del templo se levantaron cuatro profetas importantes. Siguiendo este modelo, Jesús tuvo tres discípulos mayores. De acuerdo con el modelo de los 12 hijos de Jacob y las doce tribus de Moisés, fueron mandados 12 profetas menores. Tenían que separar al pueblo de la veneración de ídolos y reencaminarlos al templo.

 

4. DESTIERRO DE BABEL (210 AÑOS)

El reino del norte fue invadido por los asirios y destruido en el año 721 antes de Cristo. El reino del sur fue conquistado por los babilonios en el año 597 a. C. El rey Joaquín, todos los nobles, guerreros, carpinteros y herreros, más 10.000 habitantes fueron hechos prisioneros y llevados a Babel, y el templo fue saqueado. En el año 586 a.C., el rey Sedecías fue obligado a presenciar el asesinato de sus hijos; luego le fueron quemados los ojos. Los babilonios habían saqueado sistemáticamente, prendiendo fuego y destruyeron todos los edificios de la ciudad, incluso el templo, donde se hallaba el arca del testamento, de la que nunca mas se supo nada. Todos los habitantes de Jerusalén, a excepción de Jeremías y algunos pobres, fueron hechos cautivos. Por esto, la dispensa divina para con el templo de Salomón no se realizó, y Satán reclamó los 400 años de reinos divididos. Los dos reinos fracasaron en unirse con el templo.

En Babel, los judíos pudieron disfrutar una libertad relativa. Vivían juntos y seguían sus viejos modos de vida sin que nadie les molestase. La activa vida económica de la región hizo que muchos judíos se convirtieran en comerciantes. Otros, que no necesitaban trabajar en el campo, entraron al servicio del gobierno como soldados y oficiales. Los judíos que trabajaron en el campo fértil, se encontraron con una rica cosecha.

En aquel tiempo, el punto de vista religioso de los judíos fue enriquecido con las enseñanzas de Zoroastro. Los conceptos de Satán como un enemigo de Dios, de una jerarquía angelical y de un juicio final, fueron aceptados por muchos judíos por ser compatibles con su tradición. Influenciados por el pensamiento persa, los judíos esperaban ahora que el Mesías viniese sobre las nubes del cielo, antes que como un hombre del linaje de David.

A pesar de la tierra rica, las oportunidades para el desarrollo cultural, y su extendido punto de vista sobre la vida, los fieles en Babel anhelaban un solo lugar en el mundo donde pudiesen ofrecer sacrificios a Dios: el altar en el templo de Jerusalén. Los sábados se reunían en pequeños grupos, leían e interpretaban el Torah y los profetas, recordaban su historia como el pueblo elegido por Dios, y rezaba fervientemente por su liberación del destierro.

Junto a los ríos de Babel, sentados, allí, oh Sión, al recordarte, lloramos sin consuelo. De los sauces de aquella tierra, colgamos nuestras cítaras. Los que allí nos habían conducido, nos pedían cantares: y nuestros opresores, alegría: Un cantar de Sión, ea, cantadnos. Mas ¿cómo cantaremos cántico del Señor en tierra extraña? Si yo de ti, Jerusalén, me olvido, al olvido mi diestra sea dada. Péguese al paladar la lengua mía, el día que de ti no me recordare, si es que a Jerusalén no pongo por encima de toda mi alegría. (Sal 136, 1-6)

El rey Ciro el Grande conquistó en el año 538 a.C. la ciudad de Babel, convirtiéndola en la capital de su nuevo imperio. Ciro permitió a los judíos volver a Jerusalén, por lo que se cumplieron las profecías de Jeremías. (Jer 50, 1-20) Ciro publicó un decreto, por el cual otorgaba a los judíos una posición social más elevada. No sólo les devolvió las vasijas del templo, que habían sido quitadas por Nabucodonosor, sino que puso también a la disposición de los judíos los medios para su regreso. Tres veces habían sido cautivados los judíos, y regresaban luego en tres grupos en transcurso de 140 años.

Al llegar a Jerusalén, los judíos que regresaban del destierro erigieron inmediatamente un altar en el lugar del templo destruido, y consumaron sacrificios con regularidad, mañana y noche. Sin embargo, no se comenzó con la reedificación del templo mismo hasta 15 años después. Urgidos por los profetas Ageo y Zacarías, comenzaron luego con reconstrucción. Más de un siglo permaneció la ciudad de Jerusalén en ruinas, hasta que finalmente regresaron Nehemías y Esra y aceleraron el trabajo de reconstrucción hasta su final. Esra mandó a todos los hombres que se habían casado con mujeres extranjeras, separase de sus familias para que viviesen de acuerdo con las leyes.

Con la ayuda de Nehemías, el escriba Esra logró reunir a los judíos ante la puerta del agua. Ahí escuchó la asamblea el libro de las leyes, y juró ceremoniosamente cumplir con sus reglamentos. Un nuevo estado teocrático fue fundado, en el cual los sacerdotes tenían el poder. La ofrenda de las primeras frutas, el diezmo, los sacrificios, y las fiestas decretadas, fueron acentuados enérgicamente. Por eso, la práctica del judaísmo en el tiempo de Esra se centró en el templo.

Por la perversión de Salomón, la realización de la dispensa referente al templo se retardó 610 años: 400 años de los reinos divididos, 70 años de destierro en Babel, y 140 años del regreso del destierro.

 

5. LOS PREPARATIVOS PARA EL SALVADOR (400 AÑOS)

Los judíos habían llegado a la última etapa de la prueba que predecía la gloriosa llegada del Salvador. Para este gran día, debían pagar la indemnización por su historia completa, separándose de Satán en los 400 años siguientes. Estos 400 años de prueba tenían un significado parecido a los 400 años de esclavitud en Egipto, que habían precedido a la llegada de Moisés, el liberador de la tribu. Durante este período de prueba, el pueblo debió mantenerse alejado de Satán.

Durante estos años, la teocracia judía cayó bajo diferentes regímenes. Los judíos fueron controlados sucesivamente por Persia, Gracia, Egipto y Siria. La conquista de Palestina por Alejandro Magno trajo consigo un influjo de pensamientos y cultura griegos. Aunque los hombres modestos. Así como los escribas y rabinos resistieron al helenismo, las clases cultas, y especialmente los sacerdotes de Jerusalén, aceptaron los aspectos externos de la civilización helenística. Esta influencia desarrolló en muchos judíos la actitud racionalista de someter cada creencia a la prueba de la razón.

En el año 167 a.C. los judíos, bajo el mando de los macabeos, se rebelaron contra los sirios. En el año 147 a.C., lograron la independencia, la cual finalizó en año 63 a.C., cuando cayeron bajo la soberanía del Imperio Romano. En este período, los judíos sufrieron numerosas influencias extranjeras.

Desde la llegada de los romanos, la expectación mesiánica se intensificó en miles de judíos sufrientes. En el fondo de sus corazones sentían que Dios pronto habría de intervenir, si es que Él aún se preocupaba por Su pueblo elegido. La gran esperanza de una salvación sobrenatural que los libertaría de sus sufrimientos, creció con la corriente, siempre en aumento, de la literatura apocalíptica, que en su mayoría seguía el modelo del libro de Daniel.

En general se creyó que la intervención divina traería consigo un cambio radical del orden mundial. A través de un Salvador. Dios reuniría a los suyos, tanto a los vivos como a los muertos, para vivir con ellos en una felicidad eterna. Esto requería primeramente, como suponían algunos, el fin de la era, o, como creían otros, el fin del mundo. El “fin” sería anunciado por una última llamarada del mal: guerras, rumores de guerra, miseria, miedo, hambre, plagas y el advenimiento sobre la tierra de soberanos más malvados aún. Los que estuviesen alerta, reconocerían estos acontecimientos como las señales del fin. En el último momento, y al son del último trombón, el Salvador aparecería de entre las nubes, acompañado por ángeles celestiales. Él sería un personaje sobrenatural, uno “como un hombre”. Sería llamado el Hijo del hombre, poseyendo además otros títulos, tales como Cristo, el Electo, el Hijo de David, el Ungido del Señor, en Justiciero, el Príncipe de la Paz, etc. A su aparición, los justos de la tierra se elevarían en los aires hacia él, y los muertos saldrían de sus sepulturas.

Según las concepciones más antiguas, sólo los judíos justificados se unirían al Salvador; sin embargo, según nuevas expectativas, también se les concedía a los no judíos probos la esperanza de la redención. Todas las almas humanas, tanto las buenas como las malas, serían llamadas a comparecer ante un juicio final. Ante el sitio del Salvador, serían separados los redimidos de los perdidos. Los malos serían arrojados en el fuego eterno del Infierno, y los buenos vivirían en la gloria, con su Señor y Rey.

Los hombres tuvieron diferentes conceptos sobre este estado de gloria. Algunos escritores lo suponían sobre la tierra, como un Jardín del Edén restaurado, es decir, como un paraíso terrestre; otros lo suponían situado en uno de los cielos inferiores.

Y había también otros que agrupaban los diferentes conceptos, y se imaginaban un paraíso terrestre, con una nueva Jerusalén como su centro, donde vivirían el Salvador y sus elegidos durante un milenio, antes del juicio final. A esto seguiría un paraíso celestial, al cual irían los redimidos después del juicio final.

Tan grande fue la penuria de los judíos devotos en el período aquí descrito, y tan fuerte su fe, que la realización inmediata de estos sueños les parecía completamente razonable. En efecto, de otro modo, el mundo les hubiera parecido sin sentido.

 

 

CAPÍTULO 10


LA HISTORIA PROLONGADA DE LA RESTAURACIÓN 2.000 AÑOS DESPUÉS DE JESÚS

 

Hasta la llegada de Jesús, el judaísmo fue el instrumento directo de la dispensa de divina. Dios escogió a Abraham, Isaac y Jacob para establecer una base para la restauración. A través de sus descendientes, Él lo extendió de una familia a un clan, a una estirpe, y después a una nación, para que cumpliese Su dispensa y la extendiera a un nivel universal. Sin embargo, la crucifixión de Jesús anuló la dispensa divina de 2.000 años de Jacob a Jesús. Por consiguiente, la restitución para este período tuvo que ser hecha para la realización de la voluntad de Dios. La completa realización de la dispensa fue de esta manera retrasada otros 2.000 años siguientes a la resurrección de Jesús, el que puede ser llamado período de la prolongación.

Pero no fue una prolongación estática: hubo un progreso hacia la realización de la voluntad de Dios. El período de 2.000 años de Jacob a Jesús fue la etapa de la formación, o la Era del Antiguo Testamento; el período de 2.000 años después de Jesús fue el grado de crecimiento, o la Era del Nuevo Testamento, Dios escogió a los cristianos. Habiendo crucificado a Jesús, la nación judía no fue apta para cumplir la nueva dispensa de Dios.

Como una fuente para el estudio de la dispensa divina, en la Era del Nuevo Testamento, la historia de la Iglesia Cristiana debería ser estudiada junto con el Nuevo Testamento. Su dispensa en esta era siguió el modelo de la Era del Antiguo Testamento. En la historia contenida en el Antiguo Testamento hubo seis períodos mayores desde Jacob a Jesús. Seis períodos paralelos pueden ser reconocidos en los 2.000 años desde Jesús hasta el presente. Por esto hay un modelo de correlación en los sucesos y cronología de las dos Eras.

 

1. LOS CRISTIANOS EN EL IMPERIO ROMANO (400 AÑOS)

A causa de la falta de Abraham en su sacrificio, sus descendientes tuvieron que sufrir en Egipto durante 400 años. De un modo semejante, como el pueblo judío no había reconocido y seguido al Mesías, los cristianos, sus sucesores, tuvieron que pagar la restitución sufriendo en el mundo satánico durante casi cuatro siglos.

Cuando el sufrimiento de Israel en Egipto hubo terminado, Dios envió a Moisés para conducir a su pueblo fuera de Egipto. Entraron en la tierra prometida de Canaán donde tuvieron libertad para adorar a su Dios. A través de Moisés, los Diez Mandamientos les fueron dados a los Israelitas, y fue construido un tabernáculo como su santuario.

De un modo semejante, cuando la persecución de los cristianos bajo el Imperio Romano llegó a su fin, el emperador Constantino emitió un edicto garantizándoles la libertad de sus oficios divinos. Al final del siglo IV, el cristianismo fue declarado religión del estado imperial. San Agustín y otros hombres eminentes aparecieron, y a través de concilios de la Iglesia fue adoptado el credo de los apóstoles y canonizado el Nuevo Testamento. Por eso, en el siglo IV, la Iglesia Cristiana se convirtió en una institución con un sólido fundamento en el Imperio Romano.

 

2. LOS PATRIARCAS DE LA IGLESIA (400 AÑOS)

Después de que los israelitas entrasen en Canaán, los jueces les gobernaron durante un período de 400 años. De modo semejante, los patriarcas u obispos gobernaron las iglesias en el Imperio Romano, Asia Menor y Norte de África, durante casi 400 años.

Los patriarcas de la Iglesia unieron gradualmente las iglesias de aquellos territorios en cuatro sedes. Entre ellos el obispo de Roma ganó poder rápidamente y adquirió el título de Papa. Las instituciones monásticas, con sus prácticas ascéticas, se entendieron durante este período, así como las escuelas de los profetas que había existido en el tiempo de los jueces.

 

3. EL IMPERIO CRISTIANO UNIDO (120 AÑOS)

El profeta Samuel ungió a Saúl como el primer rey de Israel. A Saúl le sucedió David y a éste le sucedió Salomón. Bajo Salomón, Israel fue una nación fuertemente unida, cuyo territorio lo había extendido David. El Reino Unido duró 120 años antes de su división en Israel y Judá. De modo semejante, el Papa León III coronó a Carlomagno de los francos en el año 800 y llamó a su reino el Santo Imperio Romano. Esta era la primera vez que un papa coronaba a un rey. Carlomagno estableció entonces un imperio cristiano unido basado en el ideal del “Estado de Dios” de San Agustín. El imperio de Carlomagno también ocupó un gran territorio. En este Santo Imperio Romano se desarrolló el sistema feudal. Este Imperio Cristiano Unido duró casi 120 años antes de que fuese de igual modo dividido en Franconia del Este y Franconia del Oeste.

 

4. IMPERIOS DIVIDIDOS

Cuando el rey Salomón se apartó de Dios introduciendo a dioses extranjeros y no realizando el propósito del templo, su reino fue dividido en el Reino del Norte y el del Sur. De modo semejante, el Santo Imperio Romano fue dividido en Franconia del Este y Franconia del Oeste.

Después de la coronación de Carlomagno por León III, los desacuerdos posteriores sobre el uso de las imágenes y pinturas en la Iglesia, así como las disputas doctrinales entre las ramas oriental y occidental de la Iglesia condujeron a un cisma, y al establecimiento de la Iglesia Ortodoxa Oriental y la Iglesia Católica Romana. La Iglesia Católica Romana se convirtió entonces en el objeto de la dispensa divina.

Mientras tanto el papado ganó influencia, aumentando su posición política y financiera. Por eso, su poder igualó al de algunos soberanos seculares. El papado llegó a tener un enorme poderío espiritual y humano bajo el Papa Gregorio VII (1073-1085). Para él, el sumo pontificado significaba un dominio universal instaurado por Dios, y todos los soberanos del mundo deberían estar sujetos a él. Aun más poderoso que Gregorio VII fue Inocencio III (1198-1216), el cual comparó la relación entre el papa y el emperador con la del sol y la luna. Los papas excomulgaron a algunos de los emperadores, y a causa de esto hubo muchos conflictos entre ellos.

Cuando Judá e Israel se apartaron de Dios y profanaron el templo, Dios les previno a través de Sus profetas, urgiéndoles a arrepentirse. Sin embargo, ellos no temieron a Dios. Finalmente Dios les castigó a través de los asirios y babilonios, que Invadieron el país y los llevaron como prisioneros. De manera semejante, los papas causaron el enojo de Dios, ya que no dirigieron la Iglesia como Dios había ordenado.

Durante este período de tiempo tuvieron lugar reformas monásticas realizadas por algunos grandes monjes, y particularmente por frailes de gran importancia, como San Francisco de Asís y Santo Domingo. Las órdenes franciscana y dominica hicieron énfasis en el servicio al prójimo en la vida humilde y en la devoción a Cristo. Las vidas sinceras de los frailes apelaban directamente a la razón y conciencia de cada persona, trascienden todas las barreras de organizaciones, y llegaban a todas áreas de vida.

Por otra parte, la Escolástica iluminó las mentes de los cristianos medievales, porque los escolásticos estaban interesados en afirmar la lógica de su fe. Los escolásticos aplicaron al método dialéctico para el gran problema de la teología; cómo reconciliar la razón y la revelación. Tomás de Aquino fue el más grande de los escolásticos. Su síntesis de fe y filosofía – la cual reconciliaba las dos sin rechazar ninguna – probó ser el más influyente desarrollo escolástico, y logró que sus trabajos sean todavía la guía teológica básica de la Iglesia Católica Romana.

En aquel entonces, el misticismo fue cultivado por Hugo St. Victor, Meister Eckhart, Juan Tauler, y Tomás de Kempis. A través de la meditación y de una rigurosa autodisciplina, los místicos buscaron trascender los límites formales y externos de la experiencia humana, encontrarse con Dios cara a cara, y lograr una unión directa con Él. Sentían profundo e idéntico apasionado amor para los entes del mundo espiritual, y a menudo expresaban sus sentimientos por medio de la poesía y la prosa.

Dios estimulaba e inspiraba a los cristianos medievales a través de la persuasión intelectual de los escolásticos, el servicio práctico de los frailes, y la búsqueda espiritual de los místicos. De este modo, Dios manifestó Su camino. Sin embargo, los papas y clérigos descuidaron sus deberes como padres sagrados del mundo cristiano, siguieron el camino del decaimiento moral, y profanaron la Iglesia recaudando injustificadas ofrendas e impuestos papales.

Finalmente, Dios les castigó a través de una nación pagana. Esta fue la providencia referente a las cruzadas. Desde el año 1071, Jerusalén se encontraba en poder de los turcos. Las peregrinaciones de los cristianos fueron ampliamente obstaculizadas, y los turcos profanaron el lugar sagrado. Los papas organizaron cruzadas para reconquistar la Tierra Santa. Durante un período de 200 años fueron realizadas siete grandes cruzadas, las cuales, empero, finalizaron con una derrota, no pudiendo recuperar la Tierra Santa, a pesar de los padecimientos de los cruzados.

El fracaso de las cruzadas trajo como consecuencia la pérdida del prestigio papal. La confianza, el fervor y la devoción de la población hacia la Iglesia, fueron seriamente afectados. Muchos nobles y caballeros cayeron en las luchas o perdieron sus bienes, lo cual contribuyó al desmoronamiento del feudalismo.

 

5. EL DESTIERRO PAPAL Y EL RENACIMIENTO

Como los israelitas adoraron a ídolos y permitieron muchas otras prácticas que eran malas a los ojos de Dios, Él mandó profetas para despertar a la gente para que hicieran Su voluntad. Sin embargo, como los israelitas no hicieron caso de las advertencias de aquellos que fueron enviados, Israel fue invadido y el pueblo llevado a Babilonia como cautivos, donde permanecieron durante 70 años. De modo parecido, el papado y los clérigos persistían en su corrupción y distorsión del cristianismo. A pesar del gran ejemplo de los monjes y frailes dedicados, la Iglesia no quiso rectificarse. A pesar de la derrota de los cruzados, la Iglesia no purificó sus prácticas. Ya que el pasado tampoco se rectificó, a pesar de muchos avisos y castigos, el pontífice fue enviado a Avignon en destierro, donde permaneció 70 años bajo el control de la monarquía francesa. Este fue un período de humillación para el Vaticano y la Iglesia. La lucha entre varias facciones de la estructura del poder de la Iglesia y la ambición secular de la misma, se pusieron desagradablemente en evidencia en este período de cisma, y destruyeron considerablemente el gran respeto de la gente hacia la Iglesia. Esto, junto con la práctica del materialismo por parte del papado, particularmente acerca de sus tasas, llevó a la gente a perder toda confianza en el papado.

Al final del destierro de los 70 años en Babilonia, Ciro de Persia conquistó Babilonia y permitió a los israelitas regresar a Palestina. Este regreso se realizó en tres etapas durante un período de 140 años. Por eso, desde el principio de su destierro hasta el final de su regreso, pasaron 210 años. Cuando finalizaron los 70 años de destierro papal, el papado fue dividido entre Roma y Francia del Sur; más tarde otra subdivisión fue hecha. Estas partes fueron finalmente reunidas y el papado fue renovado en Roma.

Durante las cruzadas, y especialmente después de la conquista de Constantinopla en el siglo XV, muchos sabios huyeron a Italia con las obras maestras literarias de los antiguos griegos, en idioma original. De este modo empezó esta reanimación de los estudios clásicos conocida por Renacimiento. Poetas y novelistas como Petrarca y Bocaccio fueron los maestros de la literatura, uniéndose a los grandes pintores y escultores del Renacimiento, y extendiendo las perspectivas humanísticas con su alegría, permanente y fresca, hacia el hombre y la naturaleza. Los descubrimientos de Marco Polo y Colón ampliaron el horizonte de los europeos. Además, la vida de las personas sencillas sufrió un gran cambio por la grandeza de los centros comerciales, que habían logrado mientras tanto su independencia de la nobleza. En este período se consolidó el más grande logro tecnológico de la Edad Media – la escolástica – y el nacimiento de las universidades. También la gente sencilla sentía la necesidad de ampliar su saber y el deseo de estudios libres aumentó rápidamente. Una nueva conciencia nacional nació bajo los diversos pueblos europeos. Estos factores contribuyeron al desarrollo del Renacimiento.

Las ideas más importantes del Renacimiento fueron: el humanismo, el individualismo, y el realismo. Énfasis en el juicio por la razón, más bien que en la obediencia ciega a la autoridad papal, así como énfasis en la presente vida terrestre y la belleza de la naturaleza, caracterizaron también al Renacimiento. Rechazando el judaísmo, el pueblo estudió fervientemente la literatura clásica griega. El Renacimiento dio ímpetu a la investigación científica, y como resultado de éste fueron inventadas la brújula, la pólvora y la imprenta. Entre otras cosas, fue formulada la teoría de Copérnico. El Renacimiento fue un movimiento contrario a aquellos conceptos de la vida y del universo que se apoyaban en el ascetismo, el desconocimiento del mundo y el colectivismo cristiano de la Edad Media. La tendencia hacia el realismo y la sensualidad, logró apartar fácilmente a la gente de la Iglesia. En realidad, el Renacimiento fue un movimiento pagano.

Aunque los judíos habían adoptado un más amplio concepto de la vida durante su exilio, también llegaron a ser más mundanos. Para restablecer su alianza con Dios, instituyeron reformas religiosas después de su regreso a Palestina. De modo semejante, después de las cruzadas, los cristianos de la Edad Media, bajo la influencia del Renacimiento, ampliaron su punto de vista y llegaron a ser mundanos. Sin embargo, el concepto más amplio de la Iglesia fue solamente una vivificación externa. A menos que siguiera un despertar espiritual, el resultado sería sólo la secularización y un humanismo superficial.

Mas el Renacimiento ayudó a los cristianos a descubrir de nuevo el uso importante de la razón y de la intuición para la comprensión de Dios y Su voluntad. El valor del individuo, la importancia de la vida terrestre del hombre, el ideal de la libertad y la hermosura de la naturaleza – a los cuales el cristianismo colectivo de la Edad Media, de poco mundo y ascético, había perdido de vista – fueron llevados a la luz. El objetivo de la divina providencia es la restauración del hombre y del mundo en su totalidad. Si se descuida la vida terrestre, la restauración del hombre será incompleta.

Además, mediante el estudio de la lengua griega, los cristianos se vieron posibilitados de leer el Nuevo Testamento en su idioma original. Este hecho implicó un entendimiento más profundo de las enseñanzas de Jesús. Esta expansión en la lectura del Nuevo Testamento proporcionó al simple ciudadano la posibilidad de echar una mirada a la Iglesia Católica Romana, la cual se había alejado mucho de los principios cristianos.

El pueblo de la nueva clase media, establecida y rápidamente creciente, encontró que al mantenerse por propios medios podía ahora librarse de la soberanía de sus señores feudales. Como resultado, ellos ganaron rápidamente confianza en sí mismos, y la capacidad de confrontarse con los problemas de la vida a través de su propia iniciativa. Empezaron a criticar los modales y la moral de los clérigos, y a criticar las prácticas de la Iglesia.

 

6. PREPARACION PARA LA SEGUNDA LLEGADA (400 AÑOS)

A. La Reforma Protestante

Los 400 años después de la Reforma Protestante hasta el tiempo de la Primera Guerra Mundial, fueron el período de preparación para la segunda llegada.

Desde el tiempo de su exilio, los judíos se encontraron con muchas creencias extranjeras, e incorporaron algunas de estas ideas en su teología. Esta tendencia de asimilación amplió el ámbito, pero violó la pureza de la tradición mosaica. En los 400 años siguientes al exilio de los papas, la Iglesia Cristiana también encontró nuevos modos de pensamiento, tales como aquellos introducidos a través de la ilustración: darwinismo, marxismo y liberalismo. Estos han tenido efectos beneficiosos y adversos en cuanto a la interpretación de la Biblia y la relación de la Iglesia con el mundo secular.

Junto a la gran influencia del Renacimiento sobre el lego medieval. Existió el hecho de que la Iglesia le parecía extremadamente corrompida. En su opinión, la Iglesia se había transformado en un enorme sistema de extorsiones pecuniarias, mediante el cual era transportado el oro desde todos los rincones de Europa hacia Roma, donde parecía predominar entre el clérigo el flujo del materialismo, la irreverencia, e incluso la impudicia sin trampas. Además la Iglesia parecía quedar a la zaga en una época de progreso general. En un mundo transformado, la Iglesia equivalía a una institución de opresión, conservatismo y persistencia en una ley de forma rígida de los oficios divinos y las costumbres para todos. Y peor aun, un gran abismo se abrió entre la religión y la vida, alejándose la Iglesia más y más de las necesidades de los hombres. Finalmente, el lego devoto, asustado por las repercusiones mundiales del capitalismo y del nacionalismo, empezó a reclamar beneficios. Antes, el los siglos XIV y XV, Juan Wycliffe en el norte de Europa y Juan Hus en Behemia habían dirigido movimientos locales de reforma, pero se encontraron con escaso éxito.

El 31 de Octubre de 1517, Martín Lutero (1483 – 1546) fijó en la puerta de una iglesia de Wittenberg las famosas 95 tesis, que se dirigían contra la venta de indulgencias papales. La población alemana se colocó ampliamente del lado de Lutero, y provincias enteras se convirtieron de repente al credo protestante. Cuando Lutero Falleció, su reforma se había extendido por todas partes en Alemania, y más allá EN Dinamarca, Noruega, Suecia, Letonia y Estonia.

Una reforma más profunda tuvo lugar en Suiza, expuesta por Ulrico Zwinglio. Él recomendó volver al Nuevo Testamento como fuente de la verdad cristiana, y persuadió a los habitantes de Zurcí a alejar todas las imágenes y crucifijos, y a terminar con el ritual de la Iglesia Católica Romana.

Guillermo Farel, un joven predicador activo ganó las simpatías de la ciudad de Ginebra para la Reforma. Farel logró la ayuda de Juan Calvino para llevar a cabo su reforma. Calvino convirtió a los ciudadanos de Ginebra a una rectitud puritana. Estableció un sistema de administración de la iglesia siguiendo el modelo de la primera Iglesia Cristiana, e introdujo un sistema de educación para la formación de directores protestantes.

Juan Knox, quien se encontraba en Ginebra, fue ampliamente influenciado por Calvino. Knox regresó a Escocia y presenció el gran triunfo de ver ratificado el “Credo, Declarado y Creído por los Protestantes” por el parlamento escocés.

Entretanto, la Reforma había alcanzado una fuerte posición similar en Inglaterra. El deseo personal de Enroque VIII, respecto de un cambio en su matrimonio, abrió el camino para la revolución religiosa que la nación deseaba. El rey logró rápidamente el apoyo de la nobleza. Inglaterra permaneció desde entonces protestante.

Además de los movimientos nacionales de la Reforma, investigadores de la Sagrada Escritura encontraron en todas partes de Europa sus propios medios para lograr una rotura radical con la autoridad de la Iglesia existente. Entre ellos se hallaban anabaptistas, unitarios y otros.

En el siglo XIV, Juan Wycliffe tradujo la Biblia del latín al inglés. Durante la Reforma, Lutero tradujo la Sagrada al alemán. Por eso llegó la Biblia, que antes había sido accesible casi solamente a los sacerdotes de la Iglesia Católica Romana, a las manos de la población sencilla, en su misma lengua.

La Reforma protestante cambió completamente la imagen religiosa de Europa y renovó la Iglesia. La Palabra Divina le fue devuelta al pueblo. La providencia referente a la Reforma fue el restablecimiento de la Iglesia, y el despertar de los hombres como preparación para la nueva dispensa divina: la segunda llegada del Señor.

Los dos movimientos importantes de aquel período fueron el Renacimiento y la Reforma, o sea las revivificaciones del helenismo y judaísmo. La revivificación del helenismo fue humanística, secular y exterior, mientras que la del judaísmo fue bíblica, espiritual e interior. Esta fue otra expresión de Caín (en el Renacimiento) y Abel (en la Reforma)

B. Dos Corrientes en la Historia Moderna

El siglo XVIII se encontraba bajo el signo de la Ilustración, que representaba los ideales lógicos, liberales, humanísticos y científicos. Este movimiento penetró en todas las esferas de la vida: la religión, la literatura, el arte, la filosofía, la ciencia y las organizaciones políticas, poniéndose de manifiesto en una multitud de formas en diferentes partes de Europa. Durante la época de la Ilustración, tomó formas en Inglaterra el deísmo, que rechazaba una religión formal y revelaciones sobrenaturales. A causa de las leyes de hierro de un universo mecanizado, los deístas negaron todos los milagros y una divina providencia especial.

Algún tiempo después, fue introducida la idea de la evolución, de Darwin, que contradecía la teoría de la creación. Ludwig Buchner y Ernesto Haeckel abogaron por un materialismo mecanicista, en donde no había lugar para Dios. Además, el materialismo histórico de Marx y Engels, ejerció una gran influencia en los espíritus de los hombres.

Por otra parte, el pietismo en Alemania, dirigido por Felipe Spener y Herman Francke, y la Comunidad Bohemia, dirigida por el Conde Zinsendorf, reanimaron el estudio de la Biblia y acentuaron la vida práctica de acuerdo con la Palabra Divina. Jorge Whitefield y Juan Wesley predicaron su enérgico mensaje de revivificación por Inglaterra, y fue bajo su apasionada dirección que el gran despertar se realizó en aquel país. Ellos acentuaron la transformación, el cambio de la regeneración – la conversión – y fundaron la Iglesia Metodista. En América, predicadores fervientes, como Jonathan Edwards, también dirigieron movimientos de renovación, y el gran despertar impresionó a los hombres en muchas partes de la nación. Las experiencias místicas de Jorge Fox le llevaron a formar la Sociedad de Amigos o Cuáqueros, en la cual se practicó una profunda y simple fe. Emmanuel Swedenborg, otro genio espiritual, exploró los misterios y maravillas del mundo espiritual. A través de sus grandiosos escritos, reveló la realidad invisible, y ayudó a los hombres para que experimentasen la inmediata presencia de Dios.

Los sistemas filosóficos de Kant, Fichte, Hegel, Schelling y Schleiermacher ayudaron a construir un punto de vista espiritualmente constructivo de la vida, en contraste con las teorías mecanicistas y materialistas contemporáneas. Estos puntos de vista opuestos eran representaciones de Caín y Abel. A través de la dirección filosófica y espiritual de los representantes de Abel, la base de la creencia fue fortalecida y aclarada, haciendo posible un entendimiento más competo de Dios. Mientras Satán influenciaba a muchos pensadores para llevar la confusión, así como la duda, y destruir la obra divina, Dios encontró otros para inspirar y despertar, enriqueciendo la vida espiritual de aquel período.

C. La Revolución Industrial

Entretanto sobrevino la revolución industrial en Inglaterra, la cual dio lugar a enormes cambios en la estructura económica, al pasar del sistema estable de la agricultura y del comercio al del industrialismo moderno. Hasta aquel entonces, las máquinas habían sido construidas de madera, y accionadas por fuerzas hidráulicas o el viento. En el siglo XVIII sobrevino el descubrimiento de la fuerza del vapor, introducido por James Watt (1736 – 1819). La máquina de hilar y el telar mecánico fueron inventados, e Inglaterra se convirtió en el centro mundial de la industria textil. Las minas de carbón y la producción de acero obtuvieron gran importancia. La repercusión de la industrialización fue mundial. Naciones enteras fueron reorganizadas por esta revolución, El propósito que estaba detrás de la revolución industrial, era mejorar las condiciones económicas y el ambiente físico en preparación para la Nueva Era.

D. Surgimiento de la Democracia y del Imperialismo

A causa de la Revolución Francesa, que estalló en 1789, la monarquía fue desplazada y se fundó la primera república. La Revolución Francesa destruyó la antigua estructura política de Europa, y preparó el camino para el liberalismo del siglo XIX. La Revolución fue inspirada por filósofos ateos, cuya intención era destruir la monarquía absoluta y reemplazarla por un gobierno en el cual el poder estaría distribuido a través de tres ramas. La Revolución Americana, que precedió a la Revolución a la Revolución Francesa en 13 años, estableció el primer gobierno nacional democrático. Sin embargo, el motivo de la Revolución Americana, fue completamente diferente al de la Revolución Francesa. En América, como en Inglaterra, la influencia religiosa fue ampliamente responsable por los cambios en el gobierno. Vemos, pues, el surgimiento de la democracia moderna, en el cual la Revolución Francesa puede ser considerada la imagen de Caín, y su contraparte americana, la de Abel.

El imperialismo se desarrolló en el oeste con el nacimiento de los modernos estados nacionales, y la época de las exploraciones y descubrimientos. A medida que la Revolución Industrial iba progresando, se hizo necesario para estos estados encontrar nuevos mercados y fuentes de materias primas. La soberanía europea, con su supuesta superioridad sobre la población indígena, fue introducida en las colonias con violencia. Los españoles, portugueses, ingleses y franceses, motivados por el comercio, establecieron reinos inmensos.

E. El Movimiento Misionero

El siglo XIX fue una gran época protestante. Además de los enormes cambios de este siglo en la vida exterior, hubo dos importantes desarrollos espirituales: la organización de las misiones protestantes internacionales, y la rápida expansión de las escuelas dominicanas. En las actividades misioneras, los católicos habían marcado hace largo tiempo el camino, a través de la orden de los jesuitas. Al fundar los holandeses factorías en las Indias Orientales, el siglo XVII, animaron a los misioneros a seguirles. La Iglesia de Inglaterra se sintió responsable por los indios americanos, y organizó la Sociedad para la Propagación del Evangelio en Nueva Inglaterra.

Los imperios europeos mandaron misioneros cristianos a las colinas. De este modo, el mismo imperialismo sirvió para promover la proclamación del evangelio en las partes más remotas del mundo. Los Cuáqueros enviaron misioneros a las Indias Occidentales, a Palestina y a varios países de Europa. En el siglo XVIII, la Comunidad Bohemia dirigió misiones con gran energía.

La Sociedad de los Baptistas para la Propagación del Evangelio a los Gentiles, envió a Guillermo Carey a la India. En el año 1795, fu fundado el grupo interconfesional de la sociedad de misiones de Londres. Luego siguió el establecimiento de otras sociedades misioneras cristianas.

Para adaptarse a los esfuerzos británicos del aumento del mundo cristiano, fue fundado el “Consejo Americano de Comisiones para Misiones Extranjeras”, alo cual siguió la creación de organizaciones semejantes en varias iglesias americanas. En Dinamarca, Alemania, Francia, Suiza y también se formaron organizaciones similares.

Robert Raikes organizó la primera Escuela Dominical en Inglaterra, en 1780. A partir de entonces, este movimiento obtuvo gran importancia en la vida religiosa del siglo XIX. Se extendió rápidamente sobre las Islas Británicas, Europa, y Norteamérica. En el año 1907, fue organizada la Asociación Internacional de Escuelas Dominicanas.

Estos movimientos misioneros tuvieron una vida influenciada en las iglesias del mundo entero, y la vida cristiana fue llevada a un nivel más alto. Ellos llevaron la conciencia de Cristo, y sus profecías al mundo, con el fin de preparar a los hombres para la segunda llegada. En los comienzos del siglo XX, se puso de manifiesto que el desarrollo e las relaciones internacionales cristianas entre todas las civilizaciones y razas, había resultado muy ventajoso para la totalidad del mundo cristiano.

Los movimientos hacia la unidad del siglo XX, son una clara expresión de la voluntad divina de que la humanidad esté unida en este tiempo. El establecimiento de la Liga de la Naciones, y después de las Naciones Unidas, la formación del Mercado Común, el deseo de integración, los recientes concilios ecuménicos y las uniones de iglesias, son signos muy vivos de la corriente de transición desde la división y separación, hacia la unión y la unidad. La comunicación de masas, y los medios más rápidos para viajar, han unido a hombres de partes opuestas de la tierra.

En este desarrollo de la situación del mundo vemos el modelo de la providencia divina. Los corazones de los hombres, y su ambiente físico, han sido desarrollados constantemente para que los hombres estén dispuestos para el acontecimiento cósmico: la segunda llegada del Señor.

Correlación de los períodos históricos (cuadro de la página 10/16)

 

 

CAPÍTULO 11


LA SEGUNDA LLEGADA

 

En el capítulo 24 de Mateo hay una gran profecía de la segunda llegada de Jesús y el último Juicio. La segunda llegada, desde el más antiguo cristianismo, ha sido uno de los rasgos centrales de la fe y hoy es la gran esperanza de muchos cristianos. Considerando el tiempo, el lugar y la manera de la venida del Señor, ha habido mucha discusión; pero todavía no ha sido encontrada una respuesta convincente.

 

1. DIVERGENCIA DE IDEAS SOBRE LA SEGUNDA LLEGADA

Existen varias opiniones sobre la segunda llegada. Algunos cristianos creen que se refiere a la intervención de Jesús en la vida de un hombre en el momento de su conversión o en el bautismo del Espíritu Santo. Esto es verdad. Jesús viene en esos momentos para penetrar en el corazón del creyente. Pero esto no es la venida a la cual se refiere la profecía escrita por Mateo. Conversiones y el bautismo del Espíritu Santo tienen lugar cada día, pero la segunda llegada del Señor es un acontecimiento que tendrá lugar una sola vez en la historia. En el día de Pentecostés, los discípulos de Jesús experimentaron el bautismo del Espíritu Santo, pero continuaron hablando de la venida de Jesús como un acontecimiento futuro, lo cual indica que el bautismo no es la llegada referida en la crónica de Mateo. Los primeros cristianos esperaban que Jesús volviese durante su vida y esperaban cada día su llegada. Desde entonces hubo muchas predicciones acerca de la fecha de su regreso, de las cuales ninguna ha podido ser probada como cierta.

Otra opinión de la segunda llegada de Cristo, es que Jesús vendrá del cielo con un grito, con la voz del arcángel, y el pueblo de Dios será elevado hasta las nubes, para encontrase con el Señor en la atmósfera. Durante la época de Jesús, algunas personas que tomaban las palabras de Daniel literalmente, creían que el Mesías regresaría de entre las nubes. “Yo estaba, pues, observando durante la visión nocturna, y he aquí que venía entre las nubes del cielo uno que parecía el Hijo del hombre; quien se adelantó hacia el anciano de días, y le presentaron ante él.” (Dan 7, 13) Puesto que algunos de ellos creyeron esto literalmente, en lugar de interpretarlo simbólicamente, como en realidad fue escrito, fallaron en el reconocimiento de Jesús.

Muchos de los seguidores de Jesús creen, que su regreso tendrá lugar de un modo análogo al de su ascensión.

Dicho esto, se fue elevando a vista de ellos hasta que una nube le cubrió a sus ojos. Y cuando miraba atentos cómo iba subiéndose al cielo, he aquí que aparecieron cerca de ellos dos personajes con vestiduras blancas, los cuales les dijeron: Varones de Galilea, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este Jesús, que os ha sido arrebatado al cielo, vendrá de la misma suerte que le acabáis de ver subir allá. (Hechos 1, 9-11)

Muchos cristianos citan estos versículos para explicar que Jesús vendrá del cielo del mismo modo como se fue. Él se marchó sobre una nube y volverá sobre una nube. Debemos recordar el hecho de que el cuerpo espiritual de Jesús resucitado fuel el que ascendió al cielo, y no su cuerpo físico. Él, como un ente espiritual, ha descendido a sus fieles seguidores durante toda la era del Nuevo Testamento y ha estado trabajando con ellos. Por lo tanto, estas palabras en Actos no son la profecía de la segunda llegada de Jesús, sino que se refieren a su oficio espiritual.

Algunos cristianos citan la segunda epístola de Juan para mantener su creencia de que Jesús regresará en el mismo cuerpo, porque está escrito: “Puesto que se han descubierto en el mundo muchos impostores que no confiesan que Jesús es el Cristo, venido en carne: negar esto es ser impostor y anticristo.” (2 Jn 1, 7) En esta exposición. Juan advirtió a los hombres cuidarse de los gnósticos, quienes enseñaban un dualismo de lo bueno y de lo malo y afirmaban que la carne era mala, y que, por lo tanto, Jesús, el Hijo de Dios, no podía tomar la misma carne que otros hombres. Juan denominó a los gnósticos “impostores” y “anticristo”, porque negaron que Jesús fuese una persona histórica. Este versículo no se refiere a la segunda llegada del Señor.

Entre los cristianos de diferentes confesiones existe una divergencia de opiniones acerca de la segunda llegada, a pesar de leer la misma Biblia. Todos ellos están convencidos de que hay una base firme en la Palabra Divina para sus creencias, y que, por lo tanto, no pueden estar equivocados.

 

2. EL TIEMPO DEBE SER REVELADO

En tiempo de la segunda llegada ha sido completamente desconocido, de manera que el propio Jesús dijo que no lo sabía. “Mas en orden al día y a la hora, nadie lo sabe, ni aun los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.” (Mt 24, 36). Por ellos, algunos cristianos opinan que es inútil discutir sobre el momento de la llegada. Sin embargo, si el Padre lo sabe, ¿no lo revelará? Sin excepción, Dios ha revelado Su voluntad a Sus hijos para prepararles para Su obra. Por ejemplo, rebeló a Noé la llegada del diluvio, para que hiciera los preparativos correspondientes. Reveló a Abraham la pronta destrucción de Sodoma y Gomorra. Hasta el momento del nacimiento de Jesús, nadie supo cuándo iba a llegar al mundo. Más cuando el tiempo se hubo cumplido, Dios lo reveló a los magos del oriente, a los pastores y a Juan Bautista. Está escrito que Cristo vendría como un ladró en la noche a aquellos que se hallaran en las tinieblas; pero también está escrito que él no vendría como un ladrón a aquellos que no hallaran en las tinieblas. (1 Tes 5, 4) Cuando el Señor llegue de nuevo, Dios revelará otra vez el tiempo y el lugar, como lo ha hecho cuando el nacimiento de Jesús.

Muchas personas están recibiendo revelaciones, y la confirmación de que éste es el tiempo de la segunda llegada. Dios esta dando muchas señales, por las cuales los hombres lo pueden saber, como Jesús dijo:

Tomad esta comparación sacada del árbol de la higuera: cuando sus ramas están ya tiernas, y brotan las hojas, conocéis que el verano está cerca. Pues así también, cuando vosotros viereis todas estas cosas, tened por cierto que está cerca, a la puerta. (Mt 24, 32-33)

 

3. LA LLEGADA SOBRE LAS NUBES

Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre, y entonces todos los pueblos de la tierra se golpearán el pecho, y verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad. El cual enviará sus ángeles, que a voz de trompeta sonora congregarán a sus escogidos de las cuatro partes del mundo, desde un extremo a otro del cielo. (Mt 24, 30-31)

Como estas palabras no se realizarán literalmente debemos saber el significado simbólico de “llegada sobre las nubes”. Las nubes están compuestas por agua evaporada. Según el Apocalipsis, “agua” simboliza la gente del mundo. “Las aguas que viste donde está sentada la ramera, son pueblo y naciones y lenguas.” (Ap 17, 15) Como agua significa naciones, nubes simbolizan fieles resucitados. Según la epístola a los Hebreos “nube” se refiere a la multitud. “Ya estamos, pues, rodeados de tan grande nube de testigos, descargándonos de todo peso y del pecado.” (Heb 12, 1 a) En el Antiguo Testamento, nubes con frecuencia simbolizan la presencia de Dios y la gloria. Por lo tanto, la “llegada sobre las nubes” significa que el Señor aparecerá gloriosamente entre la multitud de fieles resucitados. El Señor enviará a sus ángeles mensajeros que a voz de trompeta sonora (verdad divina) congregarán a sus escogidos de las cuatro partes del mundo. “El reino de Dios no ha de venir con muestras de aparato; ni se dirá: Vele aquí o vele allí. Antes tended por cierto que el reino de Dios está dentro de vosotros.” (Lc 17, 20-21) El reino de Dios no descenderá físicamente del cielo con signos visibles para todos. En el tiempo de la segunda llegada, el Señor y sus seguidores establecerán el reino de Dios, el cual estará en medio de ellos, así como también dentro de sus corazones.

A la pregunta de en qué lugar tendría lugar su llegada, Jesús contestó: “Dondequiera que esté el cuerpo, allá volarán las águilas.” (Lc 17, 37b) Así como las águilas se reúnen donde encuentren alimento, así también la gente acudirá donde se manifiesten la vida espiritual dinámica y el poder. En el momento del nacimiento del gran movimiento espiritual, se conocerá al nuevo Mesías en aquel lugar donde se reúnan los fieles resucitados. Cuando haya llegado el momento, Dios lo hará saber a Su gente por medio de señas y revelaciones. Pero sólo lo percibirán y reconocerán quienes tengan oíos para entender y ojos para ver.

 

4. ¿CÓMO LLEGARÁ?

La gran esperanza de Israel fue la llegada del Salvador; pero una expectación igualmente importante era la llegada de Elías, el precursor de Jesús. Jesús dijo que Juan Bautista era Elías:

Sobre lo cual le preguntaron los discípulos: ¿Pues cómo dicen escribas que debe venir primero Elías? A esto Jesús les respondió: En efecto, Elías ha de venir y entonces restablecerá todas las cosas. Pero yo os declaro que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo cuanto quisieron. Así también harán ellos padecer al Hijo del hombre. Entonces entendieron los discípulos que les había hablado de Juan Bautista. (Mt 17, 10-13)

Porque todos los profetas y la ley hasta Juan hicieron sus profecías. Y si queréis admitirlo, él mismo es aquel Elías que debía venir. (Mt 11, 13-15)

Con la aparición de Juan Bautista se cumplió así el regreso de Elías. Jesús consideró a Elías y a Juan como una sola persona en lo que se refiere a su misión; puesto que Juan llegó como sucesor, para completar la obra de Elías. El retorno del Señor se realizará del mismo modo que en el caso de Elías y Juan Bautista. Dios enviará otra persona para completar la tarea no acabada de Jesús. Por consiguiente, Jesús y el Señor de la Segunda Llegada serán idénticos en cuanto a la realización de la misma misión.

En el estudio de la historia del Antiguo Testamento hemos visto que si la persona central en el curso de la restauración fracasa en su misión, Dios no la utiliza de nuevo. En vez de esto, Dios escoge a otra persona para llevar a cabo Su tarea. Dios creó a Adán para formar la base del reino de los cielos en la tierra. Como no la realizó, Dios transfirió la misión de Adán a Abel. Cuando Dios escogió a Moisés, Él prometió conducirle a él y su pueblo a Canaán. Pero como Moisés fracasó, no le fue permitido entrar en la tierra prometida. Dios escogió a Josué para suceder a Moisés y completar su misión. Di igual modo, es inconcebible que Jesús de Nazaret venga de nuevo para emprender el ministerio de la segunda llagada.

De cuerdo con la ley de restitución, una vida puede ser indemnizada sólo por otra vida. (Ex 21, 23-25) Por la pérdida del hombre a través de la caída de Adán, la restitución puede ser realizada sólo por el hombre. Como Dios nunca utiliza dos veces a alguien que no ha cumplido con su misión, Adán no podía realizar la restitución por la caída. Dios continuó la dispensa de la restauración a través de otros hombres en la posición de Adán, como, por ejemplo, Abel, Noé, Abraham, Jacob, Moisés y Jesús. Dios debe realizar la obra de la restauración a través de hombres.

Esa fue la razón por la cual Jesús nació como hombre, vivió como tal, y como hombre luchó contra Satán y murió como hombre. Jesús pudo realizar sólo la mitad de su misión, y la restauración física del hombre quedó incompleta. Esta sólo puede ser emprendida por un hombre con un cuerpo físico. Ningún espíritu que regrese puede completarla. Para cumplir esta tarea, es por lo que otro hombre debe nacer para este propósito; un hombre que vivirá como un hombre. Subyugará a Satán completamente y, como un hombre, restaurará el universo entero. Esto llevará victoria y gloria a Dios.

Con respecto a la segunda llegada, Jesús dijo que el “Hijo del hombre” llegaría. En el Apocalipsis está escrito que llevará un nuevo nombre:

Al que venciere, yo le haré columna en el templo de mi Dios, de donde no saldrá jamás fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo y viene de mi Dios, y el nombre mío nuevo. (Ap 19, 12)

Eran sus ojos como llamas de fuego, y tenía en la cabeza muchas diademas y un nombre escrito que nadie lo entiende sino él mismo. (Ap 19, 12)

Si Jesús viniese, ¿por qué tendría que tener un nombre diferente que nadie lo conoce sino sólo él mismo? El nombre de Jesús es conocido en el mundo. Por eso, es claro que no Jesús sino otro hombre, vendrá llevando un nombre nuevo.

Este dragón se puso delante de la mujer que estaba para dar a luz, a fin de tragarse el hijo luego que ella le hubiese dado a luz. En esto dio a luz un hijo varón, el cual había de regir todas las naciones con cetro de hierro; y este hijo fue arrebatado para Dios y para Su solio. (Ap 12, 4b-5)

Los cristianos han interpretado a la mujer en este versículo como la Iglesia, lo que fu aceptable en el pasado. Pero hoy la nueva revelación abre luz sobre este pasaje para dar a conocer su último sentido. El hombre que debe regir todas las naciones con un cetro de hierro es hijo nacido de una mujer, como Jesús nació de una mujer, descendiente de Adán y Eva. Él luchará contra Satán, el gran dragón, y le subyugará con un cetro de hierro, las palabras de la verdad divina.

 

5. JESÚS HABLÓ SIMBÓLICAMENTE

¿Por qué Jesús utilizó símbolos y dijo que vendría sobre las nubes? Jesús tenía que enseñar muchas cosas a sus discípulos, pero no les pudo decir todo, porque sabía que no le podían entender completamente. (Jn 16, 12) Jesús prometió enviar al espíritu de la verdad, quien revelaría todas estas cosas a su debido tiempo. Es cierto que el Señor vendrá del cielo sobre las nubes, pero simbólicamente. Jesús no podía claramente revelar cosas tan importantes hace 2.000 años, cuando el tiempo no era el apropiado.

Si se hubiese indicado literalmente que la segunda llegada se realizaría a través

 De otro hombre, entonces la vida preciosa y la crucifixión de Jesús hubiesen tenido poca importancia para los cristianos. Sólo se hubiese aguardado la segunda llegada, no haciendo caso a Jesús, y no le hubiesen seguido como el Salvador y Señor. Esto hubiese frustrado toda la dispensa divina con Jesús en los 2.000 años de la Era del Nuevo Testamento.

Además, si se hubiera comprendido claramente que la segunda llegada se realizaría a través de otra persona, entonces hubiesen aparecido muchos cristos falsos, causando gran confusión en la Iglesia Cristiana. Es la providencia divina, que los cristianos han de sentir hambre y sed de justicia y ansiar el reino de Dios, sin estar en confusión o distraídos hasta que el tiempo llegue. La Biblia predice que en los últimos días muchas personas dirán: “Yo soy el Cristo”, y que seducirán a muchos. (Mt 24, 5) Desde que Satán tomó la iniciativa, en el comienzo de la historia, el bien siempre fue precedido por el mal. Antes de surgir la verdad, predomina la falsedad. Los cristos falsos aparecen, antes de llegar el Cristo verdadero.

Aunque muchos de los significados de la Biblia han sido ocultados en símbolos, en el tiempo de la segunda llegada Dios derramará Su espíritu sobre los hombres, para que Sus palabras ocultas sean conocidas por ellos.

Y después de esto derramaré yo mismo mi espíritu sobre toda clase de hombres; y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos tendrán sueños, y tendrán visiones vuestros jóvenes. Y aun también sobre los siervos y siervas derramaré en aquellos días mi espíritu. (Joel 2, 28-29)

 

6. ¿ESTÁN LOS CRISTIANOS PREPARADOS?

“Pero, cuando viniere el Hijo del hombre, ¿os parece que hallará fe sobre la tierra?” (Lc 18, 8b) Puesto que el Señor viene de una manera completamente inesperada, muchos cristianos, que están mirando al cielo para su venida, le rechazarán, le condenarán como hereje y Cristo falso, y hasta le perseguirán. En este caso, lo que dijo Jesús será realizado: “Porque, como el relámpago brilla y se deja ver de un cabo al cielo al otro, iluminando la atmósfera, así se dejará ver el Hijo del hombre en el día suyo. Mas es menester que primero padezca muchos tormentos, y sea desechado por esta generación.” (Lc 17, 24-25) Si el Señor viniese sobre las nubes, con la voz del arcángel, y si los cristianos fuesen llevados por el aire para encontrase con él en la atmósfera, ¿cómo sería posible rechazarlo? ¿Quién no lo reconocería? Por consiguiente, es claro que el Señor no vendrá literalmente sobre las nubes.

No todo aquel que dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre celestial. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no hemos nosotros profetizado en tu nombre, y lanzado en tu nombre los demonios, y hecho muchos milagros en tu nombre? Mas entonces yo les contestaré: Jamás os he conocido; apartaos de mí, operarios de iniquidad. (Mt 7, 21-23)

Sin considerar cuántos años los judíos habían servido a Dios, Jesús les rechazó porque ellos le negaron. Al tiempo de la segunda llegada, el Señor también rechazará aquellos que le niegan, sin considerar cualquier clase de grandes obras que hayan podido realizar en el nombre de Jesús. El Señor de la Segunda Llegada vendrá con sus ángeles en la gloria de su Padre, y después él juzgará al mundo con justicia, recompensando a cada hombre por lo que haya hecho.

Jesús fue rechazado y crucificado por el pueblo escogido d Dios, el pueblo que había ayunado, orado, ofrecido el diezmo, profetizando, servido a Dios lealmente, y anhelando al Mesías durante sus años de sufrimientos. No podemos reprochar a los judíos de aquellos tiempos. Si hubiésemos vivido en aquel entonces y visto a Jesús con nuestros propios ojos, muy probablemente él hubiera sido negado también por nosotros.

Los judíos fueron muy leales y obedecieron las palabras del Antiguo Testamento. Sin embargo, fueron cegados por esas mismas palabras y basándose en el Antiguo Testamento rechazaron al Salvador. ¿Quién puede decir que los cristianos de hoy no serán igualmente cegados por el Nuevo Testamento y que ellos no negarán al Señor de la Segunda Llegada por sus palabras? Jesús predijo que el Hijo del hombre no hallará fe cuando venga. 

 

 

CAPÍTULO 12


AMANECER DE LA NUEVA ERA

 

1. CUARENTA AÑOS DE RESTITUCIÓN UNIVERSAL

Los 40 años siguientes a la primera Guerra Mundial han sido los más complejos y caóticos en toda la historia, pero por una razón muy especial. Este período de 40 años, de gran violencia y agitaciones ha sido, en efecto, un resumen de los 400 años desde la Reforma Protestante. Ha servido como restitución por la historia entera de la dispensa divina respecto a la restauración.

Hubo dos sucesos cósmicos antes de este período: la creación de Adán y la llegada de Jesús. A causa del fracaso de Adán y de la misión incompleta de Jesús, otro suceso cósmico fue necesario: la segunda llegada. En Señor de la Segunda Llegada viene para cumplir la misión que Adán no realizó, y la que Jesús dejó incompleta. Él debe establecer la base inviolable de la restauración universal.

Como los 40 años siguientes a la Primera Guerra Mundial pagaron la restitución por toda la historia de la humanidad, los acontecimientos universales que sucedieron durante aquel tiempo son muy paralelos a la dispensa de la segunda llegada. Por lo tanto, cualquier cumplimiento de los poderes justos, durante aquel período, ha contribuido a la realización de la dispensa.

Hubo tres acontecimientos cósmicos de gran importancia durante estos 40 años: La Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, y el aumento amenazador del régimen comunista. Contemplemos el significado providencial de estos acontecimientos en relación con la segunda llegada.

 

2. EL SIGNIFICADO DE LAS GUERRAS MUNDIALES

Siempre hay factores políticos, económicos e ideológicos ante el comienzo de las guerras; pero estas son causas externas. A la luz de la dispensa de la restauración hay también un significado providencial, o una causa interna.

A. La Primera Guerra Mundial

El conflicto se inició entre Austria-Hungría y Servia, cuando un serbio nacionalista asesinó al archiduque austriaco. Este conflicto se intensificó cuando Alemania, una gran potencia militar bajo Guillermo II, juntó sus fuerzas con las de Austria-Hungría y declaró la guerra. La ambición de Guillermo era extender el dominio de Alemania a Europa, y a través de todo el mundo. Siguiendo su declaración amenazante, las naciones se alinearon con Alemania y las Potencias Centrales a las fuerzas de Satán. Venciendo a las Potencias Centrales, los Aliados frustraron la intención de Guillermo II.

La ilusión de Guillermo de reinar sobre el mundo, no fue única en la larga historia de los que quisieron ser conquistadores. Sin embargo, debido a la época histórica en la que vivía Guillermo, su papel era de especial significado simbólico. El plan de Guillermo fue la imitación satánica de la misión de Adán, en cuanto a la perfección y el dominio. Con la derrota de Guillermo por los Aliados antisatánicos, fue realizada una condición de indemnización, en la cual el grado de la formación de la dispensa final pudo llegar.

B. La Segunda Guerra Mundial

La causa política primaria de la Segunda Guerra Mundial, fue la política agresiva de las Potencias del Eje: Alemania, Italia y Japón. Estos dos últimos fueron anticristianos y antidemocráticos, y desempeñaron un papel satánico. Hitler, con su nacionalsocialismo, creía que había establecido el dominio alemán de los mil años y, por ello, debía gobernar a las que consideraba razas inferiores. Hitler, cuya ambición fue gobernar el mundo bajo falsos principios, fue la imitación satánica de Jesús, que tenía que establecer un mundo bajo Dios. Pero los Poderes del Eje no consiguieron conquistar el mundo. Con la victoria de los Aliados, la indemnización fue pagada, por lo cual el grado de crecimiento de la última dispensa pudo ser revelado.

C. El Inicio del Comunismo

La tercera gran amenaza universal en estos 40 años fue la aparición de la Unión Soviética, con su ideología anticristiana, como la potencia más grande en Europa y en Asia. La ambición de Stalin de poner el mundo entero bajo el yugo comunista, frustrando la realización de la providencia divina, representaba el mundo de Satán como opuesto al mundo de la libertad y bondad que el Señor de la Segunda Llegada establecerá bajo Dios.

No hay lugar en este mundo para la coexistencia eterna del bien y del mal. El mal debe ser expulsado para la restauración de la humanidad y el establecimiento del reino de Dios en la tierra. El mal debe desaparecer y desaparecerá. El juicio cósmico se hará evidente por todas partes, dado que Dios ha empezado la última etapa del plan divino de la restauración universal.

En la tercera prueba para realizar su ambición, Satán debe ser conquistado, militar o espiritualmente. Si se alcanza una victoria espiritual, un conflicto militar será innecesario e inimaginable. Si se consigue una victoria militar, debe seguir una victoria espiritual. A través de este conflicto final, el bien subyugará al mal para llevar a cabo un mundo unificado. En esta lucha final, el bloque comunista representa a Caín y las potencias democráticas a Abel.

En este mundo satánico, lo falso aparece siempre primero, e imita la verdad para confundir a la gente. La dispensa final de Dios, la segunda llegada, se ha desarrollado en tres etapas. La primera etapa fue la llegada del Señor de la Nueva Era al mundo. Esta fue precedida por la fuerza de oposición de Guillermo II, que causó la Primera Guerra Mundial. La siguiente etapa era el comienzo del ministerio del nuevo Salvador, que fue precedido por la fuerza de oposición de Hitler, que causó la Segunda Guerra Mundial. La tercera etapa es la realización inicial de la misión del Señor, el papel de Jacob en la escala de la restauración mundial., la cual fue señalada por un acontecimiento, en el año 1960. Ello fue precedido por la fuerza de oposición del régimen comunista de la Unión Soviética. El Señor de la Segunda Llegada subyugará a Satán, y unificará el Mundo por amor y verdad divinos. Realizará completamente a dispensa de la restauración.

Así como Jesús tuvo que confrontar en el desierto con tres tentaciones, así también la humanidad, en la última etapa de la providencia divina, tendrá que pasar por tres pruebas trascendentales. Los israelitas erraron 40 años en el desierto antes de entrar en Canaán. Los 40 años siguientes a la Primera Guerra Mundial, representan el período en el desierto para toda la humanidad, que está en las puertas del Canaán universal. Hay naciones que sufren hambre, temor, e inseguridad física y espiritual, así como el pueblo de Israel sufrió todas estas cosas en el desierto. La confusión y el caos se ven por todas partes.

Sin embargo, el Canaán universal se encuentra ahora cerca, y la plaga del desierto universal pronto tendrá un fin. Las ovejas de Dios oirán Su vos aun en medio del caos, y las vírgenes prudentes sabrán de la llegada del prometido incluso a medianoche. (Mt 25, 1-13)

Contrariamente a lo que muchos puedan pensar de este tumulto mundial, de las crisis internacionales y el caos, estamos viviendo en una era sumamente gloriosa. Aquellos que están en alerta, podrán ver el comienzo del Nuevo Día.

 

3. EL TERCER ISRAEL

En este libro hemos señalado que la Nueva Era ya he empezado, y que la segunda llegada se está realizando por otro hombre que no es Jesús de Nazaret. Entonces, ¿de qué parte del mundo y de qué nación va a venir?

Dios nuca utiliza una segunda vez a una persona o a un pueblo que no han realizado su misión, y que se han unido con Satán. Cuando los judíos rechazaron a Jesús, Dios les retiró para siempre el privilegio de ser Su pueblo escogido. No tendrán este papel en la dispensa de la segunda llegada. Jesús lo dijo claramente en la parábola de los malos labradores. “Por eso os digo que os será quitado a vosotros el reino de Dios, y dado a gentes que rindan frutos.” (Mt 21, 43)

Cuando Jacob venció al ángel, recibió un nuevo nombre: Israel. Este nombre significa la nación que triunfa por la fe. No significa necesariamente los descendientes físicos de Abraham y Jacob. Juan Bautista también dijo: “Y dejaos de decir interiormente: tenemos por padre a Abraham; porque yo os digo que poderoso es Dios para hacer que nazcan de estas mismas piedras hijos a Abraham:” (Mt 3, 9)

Aun San Pablo, siendo él mismo judío, testificó que los judíos dejaron de ser el verdadero Israel:

No todos los descendientes de Israel son israelitas; ni todos los que son linaje de Abraham son por eso hijos, sino que: Por Isaac se contará tu descendencia. Es decir, no los que son hijos de la carne, éstos son hijos de Dios; sino los que son hijos de la promesa, ésos se cuentan por descendientes. (Rom 9, 6b-8)

Su caída ha venido a ser salud para los gentiles, a fin de que los excite la emulación. (Rom 11, 11)

Entonces Pablo y Bernabé con gran entereza, les dijeron: A vosotros debía ser primariamente anunciada la palabra de Dios; mas ya que la rechazáis y os juzgáis vosotros mismos indignos de la vida eterna, de hoy en adelante nos vamos a los gentiles. (Hechos 13, 46)

Está claro ahora que la preferencia y la bendición de ser el pueblo elegido por Dios para la realización de la dispensa divina, fueron transferidas a los gentiles. Los cristianos que siguieron a Jesús como el Salvador, han sido el Segundo Israel o el Israel espiritual, y el instrumento directo para la dispensa de la Era del Nuevo Testamento.

La Era del Nuevo Testamento ya ha terminado, y la dispensa de la consumación del Testamento ha comenzado. Para realizar la dispensa final, Dios debe escoger al Tercer Israel de las naciones cristianas del mundo. Aquí investigaremos qué nación será escogida para la realización de la segunda llegada.

 

4. VIENE DEL ESTE

Está escrito en el Apocalipsis:

Luego vi subir del oriente a otro ángel, que tenía la marca del Dios viviente, y gritó con voz sonora a los cuatro ángeles encargados de hacer daño a la tierra, diciendo: No hagáis mal a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta tanto que pongamos la señal en la frente a los siervos de nuestro Dios. Oí también el número de los señalados, que eran ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de los hijos de Israel. (Ap 7, 2-4)

De acuerdo con este pasaje, el que tiene el sello del Dios viviente debe venir del este. Algunas personas pueden opinar que este versículo debería ser interpretado simbólicamente y no verbalmente.

Sin embargo, es un hecho histórico que el cristianismo y otras grandes religiones vinieran del este. Hay notables diferencias entre los occidentales y los orientales, en sus logros culturales y científicos, en las inclinaciones filosóficas, y en las actitudes religiosas. Los occidentales suelen averiguar verdades científicas por la razón, el análisis y la lógica, manteniendo una evaluación objetiva. Por su parte, los orientales se inclinan a comprender la verdad a través de la intuición, la meditación y la aceptación por corazón, con una total dedicación subjetiva. Los occidentales han hecho progresos en la ciencia, en cambio los orientales han hecho avances en religión y en filosofía. Considerando estas diferencias, podemos comprender por qué el oriente ha producido las religiones mayores.

El Señor de la Segunda Llegada, el Avatar de la Nueva Era, aparecerá en el este, llevando el sello del Dios Viviente. Esto ha sido reiterado a través de revelaciones durante muchos años.

 

5. CARACTERÍSTICAS DE LA NACION ELEGIDA

De acuerdo con el análisis de Arnold Toynbee, todas las civilizaciones se han formado alrededor de alguna forma de religión. La civilización occidental se fundó en el cristianismo occidental, el cual es fundamentalmente una mezcla del cristianismo antiguo y filosofía griega. Sin embargo, a causa de un declive marcado del cristianismo en el oeste, el progreso de la civilización ha llegado a su fin. Una nueva forma de cultura es necesaria antes de que podamos seguir progresando. Una nueva religión, que servirá como base para la nueva civilización, deberá ser una fusión del cristianismo y la filosofía oriental. Solamente con esta nueva religión se logrará nueva esperanza para la humanidad.

La mayor parte de las religiones no cristianas ayudaron a preparar el camino para la dispensa final de Dios, contribuyendo al crecimiento espiritual de la gente por todo el mundo. La misión del nuevo Salvador es unificar las religiones, lo cual llevará a la unificación mundial. Por consiguiente, el Señor de la Segunda Llegada va a realizar no sólo la finalidad del cristianismo, sino también las de las otras religiones mayores. La predicción del profesor Toynbee es verdad y se hará realidad. Por esto es evidente que la nación elegida para la dispensa final debe ser una donde el cristianismo sea fuerte, y donde las grandes religiones orientales estén ampliamente representadas.

Para ser escogido como el altar universal, esta nación debe estar dividida en dos partes, simbolizando a Caín y Abel. De este modo, la nación representa al mundo, que también está dividido en dos bloques. Para realizar su misión como la nación elegida, esta nación tendrá que ser unificada. Abel debe subyugar a Caín en esta tierra. “La guerra más extraña que el hombre hubo luchado”, “esta guerra en Corea” tiene un significado providencial. Los coreanos y dieciséis naciones de las Naciones Unidas, representando la justicia, lucharon en la guerra y vertieron sangre, que servirá como una condición de indemnización para el establecimiento del reino del Padre.

Desde la caída del hombre, Dios ha anhelado la realización de Su propósito de la creación. Él no ha sido aligerado de Su pena, ni ha descansado de Su incesante labor d restauración. Mientras se rebele la humanidad contra Dios y retrase la realización de Su voluntad, Su pena y sufrimiento persistirán.

A causa de la rebelión continua del hombre, los patriarcas, jueces, y profetas de la Era del Antiguo Testamento, y Jesús y sus seguidores, han sido perseguidos y han sufrido con Dios. Hasta que Dios no descanse, Sus siervos no pueden descansar. Hasta que Él no se alegre, Su pueblo tampoco será feliz.

La nación elegida por Dios para la realización de Su dispensa final, será una que ha sido probada a través de persecución y sufrimiento inmerecidos. En los últimos días, el sufrimiento del pueblo de esta nación será más intenso, y mucha sangre suya será vertida. Dado que tiene una misión tan importante para llevar a cabo, el gran amor de Dios y Su atención especial están con este pueblo. Por consiguiente, Satán los odia más, e incesantemente los importuna por todos los medios a su disposición.

El establecimiento del reino de los cielos y la destrucción de la dominación satánica, tendrán lugar primeramente en esta nación. Desde allí se esparcirá universalmente. La llave para la paz de la humanidad, la hermandad de todos los pueblo y la unificación de todas las religiones, vendrán de este país. El pueblo de este país será el primero en conocer la gran alegría del reino de los cielos, pero primeramente sufrirán gran pobreza, miseria y confusión, debido a las fuerzas tremendas del conflicto entre el bien y el mal en la frontera de la Nueva Era.

Puesto que esta nación elegida debe servir a Dios como reino de sacerdotes, no deberá haber cometido agresiones a lo largo de su historia. Toda injusticia persecución que esta nación haya sufrido a manos de los agresores, habrá hecho indemnización por su misión.

 

6. LA CAPACIDAD DEL NUEVO MESIAS

¿Cómo reconocemos al Señor de la Segunda Llegada como el verdadero Cristo, y cómo le distinguimos de los precursores y otras personas con pretensiones a este título? Desde que Dios le ha escogido para realizar esta misión divina, Dios está anunciando su identidad a través de revelaciones. Ahora Jesús se está manifestando con frecuencia a sus seguidores, y les dirige a su sucesor. Como está profetizado en Joel, capítulo 2, aquellos que están en el paraíso están descendiendo para revelar la llegada del nuevo Mesías, a través de sueños, visiones, inspiración y profecía.

Es el Señor de la Segunda Llegada quien está llevando al mundo el Testamento Cumplido, la realización del Antiguo y Nuevo Testamento, que incluye aquellas cosas que Jesús no pudo revelar a sus discípulos. Esta nueva Palabra es el centro de hierro que debe juzgar a Satán. En el Testamento Cumplido está la llave el reino de Dios.

El nuevo Mesías debe realizar el Antiguo y Nuevo Testamento, no sólo simbólicamente, sino también realmente. Sus promesas y profecías deben ser realizadas no sólo espiritualmente, sino también físicamente. Todas las misiones de la restauración dadas en el transcurso de la historia deben ser realizadas en esta época, o bien simbólicamente o bien realmente, para que los acontecimientos de la historia pasada puedan ahora ser repetidos para el propósito de indemnización y restauración universal. Cuando el propósito del cristianismo sea realizado a través del ministerio del Señor de la Segunda Llegada, la última meta de todas las otras religiones será también realizada.

Ser escogido para tan grande misión, no es de un mérito verdadero hasta que el escogido haya completado su tarea. Por ejemplo, Jesús fue escogido para ser el Señor de Señores, pero como no pudo completar su tarea no puedo obtener esta posición. Sin embargo, a través del cumplimiento de su ministerio, el Señor de la Segunda Llegada será finalmente reconocido por los hombres del mundo entero.

El Mesías es el que ha subyugado completamente a Satán, y el que ha previsto el modelo por el cual cada persona puede subyugar Satán completamente. Para subyugarle, el Mesías tuvo que descubrir el crimen oculto de Satán. El Señor de la Segunda Llegada debe restaurar la soberanía del cosmos a Dios, denunciando a Satán ante Él. Esta es una de las cualidades más importantes del Señor de la Segunda Llegada.

Él es aquél que a través de la persecución y subyugación de Satán, estableció el punto de cruce entre el bien y el mal, en 1960. En aquel tiempo aconteció el matrimonio del Cordero profetizado en el capítulo 19 del Apocalipsis. Por eso, el Señor de la Segunda Llegada y su esposa se convirtieron en los Verdaderos Padres de la humanidad, y formaron la base celestial de cuatro posiciones por primera vez. Ellos cumplieron las tres bendiciones y realizaron el propósito de la creación. Esta es la condición más esencial del Señor de la Nueva Era.

Dios ya tiene Su apoyo, la base de Su morada entre los hombres. (Ap 21, 3) A través de esta base central, Él debe girar el eje espiritual del universo en la dirección del eterno bien. El viejo cielo y la vieja tierra están desapareciendo y una nueva tierra y un nuevo cielo están en construcción. Dios quitará oda lágrima de los ojos del pueblo, no habrá ya llantos, ni alaridos, ni dolores. (Ap 21, 1-5)

Aleluya, porque tomó posesión del reino el Señor Dios nuestro todopoderoso. Gocémonos y saltemos de júbilo, y démosle la gloria, pues son llegadas las bodas del Cordero, y su esposa se ha puesto de gala... Dichosos los que son convidados a la cena de las bodas del Cordero. (Ap 19, 6c-9)

Ahora, la Nueva Era ha empezado. El Señor de la Segunda Llegada reinará sobre el cielo y la tierra con verdad divina y con amor paternal, y su reino durará para siempre.